Existe una idea bastante extendida de que Hollywood, con su imagen llena de glamour, fama y riqueza, es la meta ineludible para cualquier actor o director de cine. Esto fue así durante muchas décadas, pero la industria, cada vez más sometida a los dictados de las grandes compañías de streaming que de los estudios tradicionales, ha cambiado.

En este contexto, algunos actores jóvenes, al menos en público, rompen el estereotipo y afirman no tener al mundo de Hollywood como una meta. Estarían en línea con las nuevas generaciones, quienes valoran más el bienestar emocional que el reconocimiento profesional, en este caso la fama mundial.

Tom Holland, conocido por interpretar a Spider-Man en varias películas, hizo esta reflexión en el pódcast del presentador y autor Jay Shetty. "Mira, la verdad es que me encanta hacer películas, pero realmente no me gusta Hollywood, no es lo mío... Ese negocio (el mundo del cine) me asusta mucho ; entiendo que formo parte de ese mundo y disfruto de mi forma de relacionarme con él", dijo al podcastero.

Cómo Tom Holland superó el alcoholismo

En el mismo episodio, el actor de 30 años también habló sobre su decisión de dejar de tomar alcohol. La estrella narró cómo se propuso renunciar al consumo de bebidas alcohólicas para eventos sociales o para "relajarse" y cuánto le costó durante los primeros meses. "En lo único en lo que podía pensar era en tomar alcohol", dijo.

"Me alegra decir que definitivamente era adicto al alcohol, no rehúyo a eso en absoluto. Creo que cualquiera que tenga una cerveza todos los días probablemente tenga un pequeño problema. Pero sí... bebía y bebía y bebía y bebía, y luego llegaba a ese momento en el que decía: 'Vaya, no debí haberme tomado esa última cerveza', y te despiertas al día siguiente con un dolor de cabeza terrible y sufriendo", contó.

"El alcohol es algo increíblemente peligroso. Ser actor y vivir en el escenario puede ser muy estresante", dijo luego en una entrevista con USA Today. Agregó: "Creo que, en mi caso, agravaba mucho ese problema. Y desde que dejé de beber y me siento más yo mismo, despertándome cada día con la mente despejada y con energía para empezar el día, me siento mucho más seguro de mí mismo como persona".

Además, Holland ha destacado la importancia de rodearse de amigos, familia y actividades alejadas del entorno hollywoodense. Esa búsqueda de estabilidad personal parece haberse convertido en una prioridad en medio de una carrera cada vez más exigente.

Holland sigue trabajando. Hace poco encarnó a Telémaco en la adaptación del clásico La Odisea, llevada al cine por el director de Batman Inicia, Christopher Nolan. "He tenido muchísima suerte en los últimos cuatro años; mi carrera ha florecido de una manera maravillosa, y me encanta lo que está pasando y lo que me depara el futuro. No sé cuánto de eso se habría materializado si hubiera seguido bebiendo", dijo.

El actor en una escena de "El diablo a todas horas". Foto: Archivo.

¿Quién es Tom Holland?

Actor en ascenso, Tom Holland nació en 1996, cerca de Londres (Reino Unido). Interesado por la actuación y la danza desde pequeño, debutó en el teatro musical interpretando a Billy Elliot en el West End.

Su debut cinematográfico fue la película Lo imposible, donde actuó junto a Naomi Watts y Ewan McGregor. Su interpretación recibió muchos elogios por parte de la crítica.

El actor está comprometido con Zendaya. Foto: Archivo.

En 2016 alcanzaría la fama al interpretar a Spider-Man en Captain America: Civil War. Volvería a calzarse el traje del superhéroe en Spider-Man: Homecoming, Spider-Man: Far From Home y Spider-Man: No Way Home. Además, partcipó en producciones destacadas como Uncharted, basada en el popular videojuego, y Cherry, donde mostró un perfil más dramático. Como dijimos, su próximo proyecto es La Odisea, versión Nolan.