Independiente ya empezó a moverse en silencio de cara al próximo mercado de pases y hay un nombre que vuelve a aparecer con fuerza en Avellaneda: el de Esequiel Barco. La dirigencia del Rojo realizó un primer sondeo para tantear la posibilidad de concretar el operativo retorno del extremo surgido de la cantera del club, actualmente en Spartak Moscú. Y desde el entorno del jugador dejaron la puerta entreabierta para una eventual vuelta al país.

El atacante de 27 años atraviesa un buen presente en Rusia. Este fin de semana se consagró campeón de la Copa de Rusia luego de que Spartak venciera por penales a Krasnodar tras empatar 1-1 en el tiempo regular. Desde su llegada al fútbol ruso acumula 73 partidos, con 22 goles y 18 asistencias, números que ratifican la evolución futbolística de un jugador que dejó una huella importante en Independiente antes de emigrar.

De todos modos, la operación está lejos de ser sencilla. El principal obstáculo es contractual. Barco tiene vínculo con Spartak hasta diciembre de 2027 y en Avellaneda tienen claro que no harán locuras económicas. Mucho menos en un año atravesado por el clima político y electoral que desembocará en las urnas a fin de año.

A eso se le suma otra complicación clave. Hoy Independiente continúa inhibido. Para poder incorporar futbolistas primero deberá cancelar la deuda que mantiene con Fernando Gaibor, cercana a los 1,5 millones de dólares. Recién después de levantar esa inhibición el club quedará habilitado para avanzar formalmente por refuerzos.

Esequiel Barco fue campeón de la Copa Sudamericana 2017 con Independiente en el Maracaná.

El nombre de Barco ya había aparecido en mercados anteriores, aunque nunca estuvo realmente cerca de concretarse una vuelta. Esta vez, sin embargo, la dirigencia intentará avanzar para repatriar a un futbolista querido por el hincha, campeón y figura de la Copa Sudamericana 2017, además de representar un golpe de efecto en un mercado en el que el club primero necesitará vender para equilibrar las cuentas.

En ese contexto, el eventual regreso de Barco combina deseo futbolístico, necesidad política e impacto emocional. Independiente sabe que no será fácil. Pero también entiende que, después de varios mercados sin grandes noticias, recuperar a uno de los últimos grandes futbolistas surgidos de su cantera sería una señal fuerte hacia adentro y hacia afuera.