Victor Wembanyama, de San Antonio, quería el balón para los últimos dos segundos de la primera mitad. Lo consiguió, a 65 pies del aro.
Tenía a tres defensores de Oklahoma City delante. Dio tres botes. Consiguió tres puntos.
Y además hizo que pareciera fácil.
Un triple que entró limpio desde la línea de media cancha para cerrar la primera mitad provocó quizá los rugidos más fuertes de su noche, pero estuvo lejos de ser el único momento en el que Wembanyama fue imparable en el cuarto juego de las finales de la Conferencia Oeste el domingo.
Se perdió la mayor parte del último cuarto y aun así terminó con 33 puntos, ocho rebotes, cinco asistencias y tres tapones, mientras los Spurs vencieron al Thunder 103-82 para igualar la serie por el título del Oeste a dos triunfos por bando.
“La verdad es que nunca habíamos estado en este tipo de situación”, comentó Wembanyama. “Era nuestra primera desventaja en una serie de playoffs y simplemente respondimos. No fue nada increíble. No fue magia. Solo hicimos lo que teníamos que hacer”.
En otras palabras, no se sorprendió. Un equipo de 62 victorias en la temporada regular —y un equipo que ahora ha vencido a Oklahoma City seis veces en nueve oportunidades esta temporada— ya no debería sorprenderse por nada.
El quinto juego se disputará en Oklahoma City el martes.
Fue Wembanyama quien se señaló a sí mismo tras la derrota de San Antonio en el tercero, al afirmar que los Spurs “iban a ver de qué estamos hechos” en el cuarto y que él tenía que hacer más para involucrar a sus compañeros.
Cumplió en todos los aspectos.
“Vi muchas cosas y no me sorprende”, expresó el entrenador de los Spurs, Mitch Johnson. “Creo que nuestra respuesta competitiva durante todo el año ha sido bastante buena, y él ha estado al frente de eso la mayoría de las veces. Creo que esta noche, sin hablar por él, sintió la obligación de marcar el tono para nosotros de diversas maneras”.
Wembanyama anotó 11 puntos en el primer cuarto, 11 más con 10 intentos de tiro en el segundo y remató todo eso con el triple sobre la bocina camino al descanso.
Y en el otro extremo de la cancha, quizá fue incluso mejor.
El Jugador Defensivo del Año por unanimidad —quien fue anunciado la noche del domingo como integrante del primer equipo All-NBA por primera vez— encabezó un esfuerzo que dejó a Oklahoma City en su cifra más baja de puntos de la temporada y en un máximo de la campaña, igualado, de 20 pérdidas de balón.
El Thunder había anotado al menos 108 puntos en cada partido de estos playoffs antes del domingo.
“Hemos jugado 12 partidos de playoffs. Cuando juegas 12 partidos de playoffs, no todos van a ser obras maestras”, señaló el entrenador del Thunder, Mark Daigneault. “Por más que quieras ganar, hay noches en las que simplemente no lo tienes, por la razón que sea”.
El domingo, esa razón pudo haber sido Wembanyama. El Thunder fue superado por 29 puntos cuando él estuvo en la cancha. Encestaron 18 de 41 en la pintura, con Wembanyama como una gran razón de ello, así que se vieron obligados a sacar más tiros hacia afuera, donde acertaron 12 de 50.
Le preguntaron cómo los Spurs lograron contener tan bien al Thunder.
“No voy a entrar en detalles, pero en general, ser más disciplinados y simplemente confiar aún más en el plan de juego”, respondió Wembanyama.
Los Spurs volarán a Oklahoma City el lunes para un partido el martes, y el ganador de ese duelo quedará a una victoria de las Finales de la NBA. Está claro que Wembanyama sabe que, incluso después de un gran triunfo, el trabajo solo se vuelve más difícil a partir de ahora.
“La serie está lejos de terminar”, advirtió Wembanyama. “Nos faltan seis victorias más antes de poder descansar”.
Todavia no hay comentarios aprobados.