Beto Casella (65) abrió su corazón y habló por primera vez en profundidad sobre el difícil momento que atravesó su familia con el nacimiento prematuro de su nieto Gabriel, quien nació con apenas cinco meses de gestación.
El conductor recordó el delicado cuadro de salud del pequeño y definió su recuperación como “un milagro”.
El conductor de BTV (América TV) disfruta de un presente familiar pleno junto a sus hijos, su pareja y sus nietos. Sin embargo, confesó que hubo un episodio que marcó profundamente a toda la familia: la llegada prematura de uno de sus nietos.
“Tengo dos hijos: Juan Pablo tiene 34 años y Franco, 30”, comenzó contando en diálogo con Pronto. Y habló con emoción sobre su rol de abuelo: “Eso me fascina. Es espectacular”.
En ese contexto, recordó el nacimiento de su nieto mayor y el complejo cuadro que debió atravesar desde sus primeros días de vida. “Gaby nació prematuro. Nació a los cinco meses. Fue tremendo. Hay pocos chicos que viven en esa situación”, expresó.
El conductor explicó además la gravedad del cuadro médico que enfrentó el pequeño. “Lo de Gaby fue un milagro, porque nació sin muchos órganos desarrollados en la panza”, reveló.
Y agregó conmovido: “Los tuvo que desarrollar afuera. No sé cómo hicieron los ángeles de neonatología del Italiano de San Justo y Dios para mantenerlo con vida. Lo normal es que no lo pase, que no sobreviva”.
Gabriel hoy tiene cinco años y, según contó su abuelo, continúa evolucionando favorablemente aunque debió atravesar distintos desafíos en su desarrollo. “Todo le fue costando un poco más, desde hablar hasta empezar a caminar. Pero hoy es un chico feliz”, destacó.
Con profunda emoción, Casella resumió lo que siente cada vez que lo ve crecer: “Lo vemos caminar y decimos: ‘Ahí va el milagro de Dios’”.
Además, el conductor habló de cómo vive su rol de abuelo. “Baboso, como todos los abuelos”, reconoció entre risas. Y confesó que sueña con compartir distintas actividades con sus nietos cuando sean más grandes: “Imagino llevar a Gaby a la cancha si sale futbolero”.
Beto Casella y su nieto, Gabriel a los pocos meses de su nacimiento. Instagram.
También reveló que deseaba convertirse en abuelo desde hacía tiempo y hasta bromeaba con sus hijos para que agrandaran la familia. “La palabra abuelo me encanta y hasta estaba un poquito apurado por serlo”, contó.
En ese sentido, Beto dejó una profunda reflexión vinculada a la salud y la vida. “Soy un tipo creyente. Creo en Dios y tengo siempre una estampita de Cristo encima”, afirmó.
Beto Casella, reflexivo a sus 65 años. Fotos: Ariel Grinberg.
Y cerró con gratitud: “Todos los días agradezco tener las dos gambas funcionando, los dos brazos, la cabeza que funciona. No hay que darlo por naturalizado. Los que podemos salir todas las mañanas a caminar, a correr, a trotar, somos unos bendecidos”.
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