El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una nueva orden ejecutiva que obliga a bancos y organismos reguladores a revisar con mayor atención el estatus migratorio y la ciudadanía de sus clientes. La medida forma parte del endurecimiento de las políticas migratorias impulsadas por su administración y apunta especialmente a personas que viven en el país sin autorización legal.
La orden, promulgada el martes, instruye a las agencias federales y a los reguladores bancarios a identificar posibles casos de inmigrantes indocumentados que abren cuentas, solicitan tarjetas de crédito o acceden a préstamos dentro del sistema financiero estadounidense.
Según la Casa Blanca, la iniciativa intenta evitar riesgos económicos para las entidades financieras. El gobierno argumentó que un cliente deportado podría dejar de pagar créditos o deudas pendientes, lo que afectaría la estabilidad del sistema bancario.
“No permitiremos riesgos para nuestro sistema financiero derivados de la extensión de crédito o de servicios financieros a la población de extranjeros inadmisibles y sujetos a deportación”, señaló la Casa Blanca en el texto citado por Univision.
A pesar del endurecimiento del control migratorio, la medida resultó menos severa de lo que esperaba el sector financiero. Informes previos indicaban que la administración analizaba exigir a los bancos la recopilación obligatoria de información sobre ciudadanía o situación migratoria de cada cliente. Finalmente, la orden ejecutiva no impuso ese requisito de manera directa.
La orden, promulgada el martes, instruye a las agencias federales y a los reguladores bancarios. Foto: Aaron Schwartz/Bloomberg.
Según informó Univision, actualmente, los bancos de Estados Unidos no suelen recopilar datos específicos sobre ciudadanía o estatus migratorio al momento de abrir cuentas. Por esa razón, tampoco existen estadísticas públicas precisas sobre el nivel de riesgo financiero asociado a clientes sin documentos.
Un estudio del centro de investigación Urban Institute estimó que entre 5.000 y 6.000 hipotecas fueron otorgadas a personas que utilizan un Número de Identificación Personal del Contribuyente, conocido como ITIN. Ese documento suele reemplazar al número de Seguro Social para trabajadores indocumentados que pagan impuestos en Estados Unidos.
El informe también señaló que las entidades financieras muestran una fuerte resistencia a conceder préstamos a personas con ITIN. Además, compañías hipotecarias como Fannie Mae y Freddie Mac suelen evitar asegurar hipotecas de solicitantes que utilizan ese tipo de identificación, lo que reduce aún más las posibilidades de acceso al crédito.
Según la Casa Blanca, la iniciativa intenta evitar riesgos económicos para las entidades financieras. Foto: AP Photo/Jacquelyn Martin.
Más medidas estrictas para los migrantes
La orden firmada por Trump se suma a otras medidas recientes orientadas a restringir beneficios para inmigrantes. En noviembre pasado, el Departamento del Tesoro anunció que reclasificaría ciertos créditos fiscales reembolsables como “beneficios públicos federales”. Según informó Univision, esa modificación impediría que algunos inmigrantes puedan acceder a esos beneficios, incluso si presentan declaraciones impositivas y cumplen con las obligaciones tributarias.
Especialistas en temas fiscales advirtieron que la decisión podría afectar especialmente a jóvenes protegidos por el programa Deferred Action for Childhood Arrivals, conocido como DACA, y a inmigrantes con Estatus de Protección Temporal, quienes podrían perder acceso a distintos alivios fiscales bajo las nuevas reglas impulsadas por la administración republicana.
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