La ciudad de New York City enfrenta un escenario climático inusual para el verano de 2026. Las proyecciones meteorológicas anticipan entre 16 y 22 días con temperaturas superiores a los 32 °C, una cifra que encendió alertas entre autoridades y especialistas justo cuando millones de turistas llegarán a la región por el Mundial de fútbol.
Según estimaciones de AccuWeather, la cantidad de jornadas con calor extremo superará las registradas durante el verano pasado, cuando hubo 14 días por encima de esa marca. Aunque el antecedente histórico más alto ocurrió en 2010, con 34 días de temperaturas superiores a 32 °C, las previsiones actuales despiertan preocupación por el contexto urbano y sanitario que atraviesa la ciudad.
El Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos estimó además que la probabilidad de temperaturas superiores a lo normal en el noreste del país durante junio, julio y agosto oscila entre el 33% y el 50%. Ese período coincide con el arribo masivo de visitantes a Nueva York y Nueva Jersey por el Mundial 2026.
Las zonas que conviene evitar
Las autoridades remarcaron que el principal desafío no pasa solo por el termómetro. Los especialistas advirtieron que la combinación de calor y humedad elevará la sensación térmica hasta niveles cercanos o superiores a los 37 °C, sobre todo en sectores densamente urbanizados de Manhattan y Brooklyn.
La cantidad de jornadas con calor extremo superará las registradas durante el verano pasado. Foto: EFE/Alba Vigaray.
En esos barrios aparece con fuerza el llamado “efecto isla de calor urbana”, provocado por la acumulación de temperatura en el asfalto, el concreto y las edificaciones. El fenómeno afecta especialmente espacios cerrados o con alta circulación de personas, como estaciones de metro y plataformas ferroviarias.
Según las advertencias, las zonas congestionadas o con poca sombra representan un riesgo adicional para residentes y turistas, ya que la exposición prolongada puede provocar deshidratación, golpes de calor y otras complicaciones de salud.
La tendencia comenzó a notarse incluso antes del verano. El pasado 28 de abril, Central Park alcanzó los 32 °C y marcó el día de abril más caluroso desde 1941, de acuerdo con especialistas del Servicio Meteorológico Nacional estadounidense. Meteorólogos interpretaron ese episodio como una señal temprana de un patrón climático más extremo para los próximos meses.
Las proyecciones meteorológicas anticipan entre 16 y 22 días con temperaturas superiores a los 32 °C. Foto: Xinhua/Michael Nagle.
Se suman las tormentas eléctricas
El calor tampoco llegará solo. Los pronósticos incluyen tormentas eléctricas severas y lluvias intensas con potencial de inundaciones repentinas en sectores urbanos. A eso se suma la posible influencia de El Niño. Según la National Oceanic and Atmospheric Administration, existe un 62% de probabilidades de que el fenómeno climático se desarrolle durante el verano boreal y aumente tanto las temperaturas como la inestabilidad atmosférica.
Advertencias de las autoridades
La gobernadora Kathy Hochul recordó que el calor extremo constituye la principal causa de muerte relacionada con fenómenos climáticos. También señaló que adultos mayores, personas con enfermedades cardíacas, trabajadores expuestos al aire libre y familias sin aire acondicionado forman parte de los grupos más vulnerables.
Frente a ese escenario, las autoridades preparan medidas preventivas que incluyen la apertura de centros climatizados, campañas de alerta en distintos idiomas y monitoreos permanentes sobre el consumo energético y la capacidad de respuesta sanitaria.
La gobernadora Kathy Hochul recordó que el calor extremo constituye la principal causa de muerte relacionada con fenómenos climáticos. Foto: Adam Gray/Bloomberg.
El sistema de metro también quedó bajo revisión. Equipos técnicos realizan inspecciones en ventilación y refrigeración para evitar fallas durante jornadas de calor prolongado en espacios cerrados con circulación masiva de pasajeros.
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