El espacio industrial semi recuperado de la galería de La Boca le ofrece un marco a la obra de Tatiana Parcero (Ciudad de México, 1967) que permite repasar tres series de fotografías que abarcan un período de su producción hasta la actualidad. Con sello propio y la voluntad de usar el cuerpo como soporte de una poética centrada en lo femenino, lo ecológico, sus ancestros y la relación con el país donde, dice, ha vivido más que en el propio, que es Argentina.
Tierra recuperada. Cuerpo. Territorio es su segunda muestra individual en Ungallery, con curaduría de María Laura Rosa quien, en el texto, adelanta que “nos invita a reflexionar sobre el compromiso ineludible de proteger el territorio que habitamos, el cuerpo y el espíritu que nos constituyen, y el planeta que nos sostiene”.
8M #5, de Tatiana Parcero, 2022.
Una de sus fotografías expuestas, Re-Invento #18 (2005) describe un primer plano de sus manos en un gesto delicado, mientras una imagen tomada de un códice parece girar en el aire y se superpone con muy poco contraste sobre el fondo oscuro, esa delicadeza se mantiene en toda la línea de trabajo y puede verse hasta el 25 de abril.
Cuenta a Ñ que comenzó a fotografiarse a los 18 años mientras estudiaba psicología y fotografía, como algo espontáneo y así siguió hasta ampliarlo a otras mujeres. Desde siempre ha visto el cuerpo como un contenedor de memoria y plantarse frente a la cámara le permitía vehiculizar convenientemente sus ideas.
Terra Recuperatae #2, 2025.
La serie de Consciousness Terra (2020) nace en pandemia como una salida virtual al encierro. Recupera unas tomas anteriores donde ella está rodeada de vegetación y, por capas, va agregando elementos dibujados de especies vegetales que inducen a pensar en una integración entre cuerpo y naturaleza. La impresión de sus fotos en papeles especiales hace que cada detalle se perciba claridad y la manipulación de los códices introduciendo simetrías bilaterales o juegos libres en derredor de la imagen central, las cohesiona con poética precisión.
Esta integración se ve en una de sus fotografías más fuertes: Ossis #20, Ni la mujer ni la tierra somos Territorio de conquista, de 2022. Presenta su cuerpo de espaldas sosteniendo una pelvis de vaca que recolectó en un viaje por la provincia de Buenos Aires, con el propósito de participar en una colectiva sobre la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa ocurrida en México en 2014. En conversación, admite: “Trabajar con los huesos fue muy fuerte, porque la pelvis calzaba justo en mi cuerpo, y esa reminiscencia de otro ser era, a la vez, como una armadura que emulaba una guerrera en la conquista”.
Ossis #20, Ni la mujer ni la tierra somos Territorio de conquista, 2022.
El colectivo femenino que llenó las calles en 2015 bajo la consigna Ni Una Menos, dio lugar a la serie 8M (2022). En la marcha decide subirse a un contenedor para lograr una toma desde arriba, captando la masa humana de mujeres que finalmente consiguieron cinco leyes de protección y castigo a los femicidios.
En 2020, cuando fue la marcha multitudinaria #UnDíaSinNosotras o #UnDíaSinMujeres en México justo antes de pandemia, logra subir a un edificio y desde allí fotografiar la plaza desbordada. Esas fotos sin retocar se ubican como tramas que dejan una capa sobre el cuerpo, mientras que de las tomas de cercanía copia los mensajes de los carteles como calladita no me veo que es un giro a lo que decía su abuela: calladita te ves mejor. La artista reconoce que ha habido cambios en su país luego de esta masividad, que incluyen algo que le pareció impensado, como que una mujer gobierne México, pero lamentablemente no quita que haya más de 10 femicidios por día.
8M #7, Calladita no me veo, 2022.
La instalación principal de esta muestra ocupa el centro de la escena y relaciona lo decolonial con lo femenino. Se trata de Tierra recuperada (2000–2026), 16 fotografías impresas en tela por sublimación que penden del techo con un sistema de 8 octógonos de aluminio que logran crean dos círculos concéntricos transitables, enmarcando un mapa pintado en el piso que irá perdiendo nitidez por el uso.
Cuenta Tatiana: “En un mapa se leía la inscripción ‘Nuevo Mundo’ y la invertí para dar a entender otro concepto: ‘Mundo Nuevo’ para abrirla a una interpretación de grupos de mujeres que se integran en una protección de tribu y admiten como dice la frase inscripta en el piso que Ni la mujer ni la tierra somos territorio de conquista”.
Re-Invento #18, 2005.
La posibilidad que ofrece la técnica de impresión sobre tela de doble cara hace que todas las miradas de esas mujeres de frente interpelen a quien ingrese al círculo y recorra, pero, aunque mantengan una distancia, la transparencia del material revela siempre esa mirada que sigue al visitante.
Es un trabajo que viene haciendo desde el 2001, fotografiando mujeres en España, en Brasil y en Buenos Aires, pues quería recuperar la mirada de muchas que, como ella, han migrado de sus países de origen. Hizo una invitación por redes y también entre amigos, con intención de tomar retratos donde se note la inclusión de las diferentes identidades de la comunidad LGBT+.
“Esta selección ahora exhibida no es todo el trabajo que ya tengo hecho y que aun sigo haciendo, de hecho, estuve en diciembre en México y volví a fotografiar”. Tomó casi 30 retratos de mujeres para llegar a esta selección de 16, de las cuales hay 4 que fueron parte del inicio incluido su autorretrato.
Consciousness Terra, 2020 (serie).
El registro fue cambiando a lo largo de estos años, en la medida que va dejando que las retratadas elijan. Ahora las retrata con el foco más abierto donde se ve más el cuerpo. La consigna es sencilla: “Les pregunto qué color les gusta y dónde nacieron porque cada foto tiene su nombre y esas coordenadas geográficas de donde nacieron”. Incluso la de Carolina y Alma, fotografiada con su perra que también nos mira de frente. Es interesante percatarse de qué revelan la pose de sus cuerpos y las miradas donde podemos sentir la energía particular de cada una.
Un valioso recorrido por el universo poético de una fotógrafa que ha sido reconocida en muestras como Our Selves, Photographs by Women Artists, curada por Helen Kornblum para el MoMA de Nueva York, entre una serie de invitaciones internacionales que incluyen Tokio, Arles en Francia, y la inclusión de su obra en Mujeres detrás de la lente. Cien años de creación fotográfica en México 1910-2010, El Cubo, Centro Cultural Tijuana, México (2011).
Tierra recuperada. Cuerpo.Territorio, de Tatiana Parcero con curaduría María Laura Rosa se puede visitar hasta el 25 de abril en Ungallery, Ministro Brin 1335, La Boca.
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