En plena antesala de la temporada de huracanes en el Atlántico, un grupo de científicos de Florida y Delaware impulsa una iniciativa que mezcla biología marina, tecnología y meteorología. El objetivo consiste en utilizar tiburones como sensores oceánicos móviles para mejorar los modelos de predicción de tormentas tropicales y huracanes.
La propuesta llamó la atención esta semana después de un informe de FOX 35 Orlando que mostró cómo los investigadores colocan pequeños dispositivos electrónicos en las aletas dorsales de distintos tiburones pelágicos. Entre las especies elegidas aparecen el tiburón azul y el tiburón mako de aleta corta, animales que recorren grandes extensiones del océano Atlántico.
Los científicos sostienen que estos depredadores llegan a zonas remotas donde los sistemas tradicionales de observación no logran obtener información constante. Esa capacidad natural de desplazamiento convierte a los tiburones en una herramienta útil para recolectar datos sobre las condiciones del océano en regiones clave para la formación de huracanes.
La tecnología utilizada recibe el nombre de etiquetas CTD, sigla en inglés de conductividad, temperatura y profundidad. Los dispositivos registran la temperatura del agua, los niveles de salinidad y la profundidad mientras el tiburón nada. Cada vez que la aleta dorsal emerge a la superficie, el sistema intenta transmitir la información recopilada.
Según los investigadores, los primeros ensayos ya ofrecieron resultados prometedores. Un despliegue realizado sobre un tiburón mako permitió obtener un perfil oceánico completo que luego se incorporó a modelos meteorológicos experimentales.
El proyecto coloca sensores en tiburones que recorren el Atlántico para obtener datos clave. Foto: Pexels.
El proyecto nació a partir de un trabajo de la Universidad de Delaware y cuenta con la participación de especialistas de Florida Tech. El doctor Toby Daly-Engel, director del Laboratorio de Conservación de Tiburones de esa universidad, explicó que los movimientos naturales de estos animales permiten obtener datos en áreas donde las condiciones climáticas cambian rápidamente.
Según informó Hoodline, los expertos remarcan que el calor debajo de la superficie marina cumple un papel decisivo en el fortalecimiento de los huracanes. Los satélites solo observan la capa superficial del océano, pero las aguas cálidas profundas pueden alimentar tormentas intensas. Por eso, los perfiles obtenidos por los tiburones podrían ayudar a detectar con mayor precisión cuándo un ciclón tiene posibilidades de intensificarse.
Todavía no es un sistema perfecto
A pesar del entusiasmo, los científicos admiten que el sistema todavía enfrenta limitaciones. Las transmisiones no siempre funcionan porque dependen de cuánto tiempo permanece la aleta fuera del agua. Además, los soportes de las etiquetas requieren ajustes para adaptarse a diferentes especies.
Se acerca la temporada de huracanes en Estados Unidos. Foto: EFE/ CIRA
También surgieron cuestionamientos ambientales. Algunos conservacionistas alertaron sobre el uso de especies vulnerables, como el tiburón mako de aleta corta, cuya población ya enfrenta presiones importantes.
Mientras tanto, el equipo planea ampliar el número de tiburones marcados durante los próximos meses. La apuesta apunta a transformar a estos grandes depredadores marinos en aliados inesperados para anticipar el impacto de futuras tormentas sobre las costas de Estados Unidos.
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