En los últimos años, las plantas de interior ganaron espacio en hogares y oficinas. No solo por su valor decorativo, sino también por su vínculo con el bienestar cotidiano. En ese contexto, surgieron formas de cultivo que simplifican el cuidado y reducen errores comunes.

Una de esas opciones es el cultivo en agua. A diferencia del sistema tradicional en tierra, este método utiliza recipientes con líquido donde las raíces se desarrollan sin sustrato. Se lo conoce como cultivo hidropónico básico, aunque en estos casos no requiere equipos complejos.

El interés por estas plantas también se relaciona con la calidad del aire en ambientes cerrados. Diversos estudios analizaron cómo ciertas especies pueden absorber compuestos presentes en interiores, como el formaldehído o el benceno.

Aunque no reemplazan la ventilación, estas plantas forman parte de un conjunto de prácticas que buscan mejorar el entorno doméstico. Su mantenimiento, además, suele ser más sencillo y visible.

Las 3 plantas de interior que viven en el agua y mejoran la calidad del aire

Algunas especies se adaptan bien al crecimiento en agua y pueden mantenerse durante largos períodos con cuidados básicos.

El potus es una de las mejores plantas para cultivar con la técnica hidropónica. Foto: Huerto en Casa.

Aquí, las 3 plantas que mejor crecen en agua:

• Pothus (Epipremnum aureum). Planta trepadora que desarrolla raíces con facilidad en agua. Tolera distintos niveles de luz y requiere cambios periódicos del líquido. Además, según un estudio de la NASA sobre plantas de interior y calidad del aire, esta especie puede contribuir a la reducción de ciertos contaminantes.

• Lirio de la paz (Spathiphyllum). Aunque suele cultivarse en tierra, puede adaptarse al agua si se limpia bien la raíz. Prefiere luz indirecta. También fue incluida en el mismo estudio de la NASA por su capacidad de absorber compuestos volátiles presentes en ambientes cerrados.

• Bambú de la suerte (Dracaena sanderiana). Se comercializa con frecuencia en recipientes con agua. No es un bambú real, sino una drácena. Requiere agua limpia y, en algunos casos, piedras para sostener el tallo. Tolera interiores con poca luz.

El cultivo en agua implica algunas prácticas básicas:

  • Recipiente transparente. Permite observar el estado de las raíces.
  • Cambio de agua. Se recomienda renovar cada 7 a 10 días para evitar la proliferación de bacterias.
  • Luz adecuada. La mayoría de estas plantas necesita luz indirecta.
  • Sin exceso de sol. La exposición directa puede favorecer el crecimiento de algas en el agua.

Bambú de la suerte. Foto: @hogarmania.

na guía sobre propagación en agua publicada por la Royal Horticultural Society explica que muchas plantas de interior pueden iniciar su desarrollo en este medio, siempre que se mantenga la higiene del recipiente y se controle la calidad del agua.

Preparación básica para cultivo en agua

Este procedimiento permite iniciar el proceso con esquejes (fragmentos de planta):

• Corte. Elegir un tallo sano con al menos un nudo (zona donde nacen raíces).

• Limpieza. Retirar hojas que queden sumergidas para evitar descomposición.

• Colocación. Introducir el tallo en agua limpia, cubriendo el nudo.

• Mantenimiento. Cambiar el agua con frecuencia y ubicar en un lugar con luz indirecta.

Los frascos para tener plantas en agua también suman detalles de diseño en el hogar. Foto: Amazon.

El crecimiento en agua permite observar el desarrollo de las raíces de forma directa. Con el tiempo, algunas especies pueden trasladarse a tierra, mientras que otras continúan su ciclo en el mismo recipiente.

Este tipo de cultivo combina practicidad y observación, y se adapta a espacios reducidos o a quienes buscan una opción de bajo mantenimiento dentro del hogar.