En un auditorio colmado de jóvenes estudiantes, y justo el mismo día en que se realizaba la masiva marcha universitaria, académicos, diplomáticos y especialistas en relaciones internacionales debatieron en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) sobre el presente y el futuro de la política exterior y del oficio diplomático. El encuentro llevó un nombre sugestivo: La Fábrica de la Diplomacia.

La jornada contó con palabras de apertura del presidente de UADE, Héctor Masoero; del embajador de Francia en la Argentina, Romain Nadal; y de Jorge Argüello, ex embajador argentino ante Estados Unidos, Naciones Unidas y Portugal, además de presidente de la Fundación Embajada Abierta.

Argüello, que se encontraba de viaje, participó a través de un video grabado en el que destacó el papel de los representantes de la política exterior de los Estados en un contexto internacional en el que, sostuvo, el valor de la diplomacia aparece particularmente golpeado y cuestionado, incluso por el gobierno de Javier Milei. Pero también por potencias como Estados Unidos, donde Donald Trump acaba decidir un despido masivo de hasta 200 profesionales de carrera del Departamento de Estado, entre ellos prestigiosos diplomáticos.

El embajador Nadal, en tanto, fue especialmente enfático al defender el rol del servicio exterior. Señaló que la diplomacia está “al servicio de nuestros conciudadanos y dispuesta a escuchar a todos aquellos que quieran trabajar con nosotros”, y cuestionó las visiones “obsoletas” sobre el oficio diplomático.

“Con frecuencia se imagina a los diplomáticos en una burbuja, inmersos en una vorágine de cócteles y ceremonias, protegidos por escudos diplomáticos, como si fueran una casta de parásitos que viven a expensas del contribuyente”, ironizó. Y remató: “No, la diplomacia no es una cena de gala, es un trabajo de campo”.

El embajador francés sostuvo además que la tarea diplomática implica un contacto permanente con representantes políticos, autoridades locales, medios de comunicación, empresas, universidades, ONG, asociaciones y centros de pensamiento. “Me alegra ver que la diversidad del público presente hoy en esta sala así lo demuestra”, afirmó, en referencia a la gran convocatoria que tuvo el encuentro, incluso en medio del incesante paso de manifestantes sobre la avenida Lima.

La Fábrica de la Diplomacia se realizó con apoyo del Ministerio francés para Europa y Asuntos Exteriores, del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI) y con participación de la Cancillería argentina. Aunque finalmente el canciller, Pablo Quirno, no asistió, el Gobierno estuvo representado por el director del Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN), Marcelo Buffetti, quien aportó un dato revelador sobre el interés que sigue despertando la carrera diplomática.

Pese al fuerte deterioro que atraviesa el ISEN bajo la administración libertaria —que incluso evaluó cerrarlo— y a los vaivenes que históricamente marcaron a la política exterior argentina, este año se estiman alrededor de 600 postulantes para apenas 15 vacantes. También destacó que el perfil de los ingresantes mantiene una paridad casi exacta: 50% hombres y 50% mujeres.

Durante la jornada expusieron además Arnaud Miranda, investigador asociado del Centro de Estudios de la Vida Política Francesa (CEVIPOF) de Sciences Po Paris; Juan Gabriel Tokatlian, director del Departamento de Ciencia Política y Estudios Internacionales de la Universidad Torcuato Di Tella; Diana Tussie, directora de la Maestría en Relaciones Internacionales de FLACSO; y Carlos Quenan, profesor de Economía del Instituto de Altos Estudios de América Latina (IHEAL) de la Universidad Sorbona Nueva y vicepresidente del Institut des Amériques.

También participaron, entre otros, la coordinadora residente de Naciones Unidas en la Argentina, Claudia Mojica, y Gabriel Salvia, presidente del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL).