El horóscopo semanal del 6 al 12 de abril anuncia un pulso particular. No es una de esas etapas para acelerar sin mirar atrás, sino más bien un momento donde algo se aquieta para poder ver con claridad. El cuarto menguante propone exactamente eso: bajar el ritmo, revisar lo vivido en las últimas semanas y empezar a soltar lo que ya no tiene sentido sostener. Así lo aseguró a Clarín la astróloga Rocío Sabatini.
Además, hay un clima emocional que todavía sigue muy presente, añadió: “Venimos de la reciente Luna llena en Libra del 2 de abril, una lunación que puso el foco en los vínculos, los acuerdos y los desequilibrios en las relaciones. Por eso, aunque la energía ahora invita al cierre, es posible que muchas personas sigan procesando emociones fuertes, conversaciones pendientes o decisiones que todavía no terminan de acomodarse. No todo se resuelve en el momento en que ocurre: algunas cosas necesitan decantar”.
La Luna comienza su recorrido en Sagitario, asociado a la expansión, las creencias y la búsqueda de sentido, dijo la especialista. Pero en fase menguante, esa vibra no se expresa hacia afuera, sino hacia adentro. Es probable que se active una necesidad de encontrar respuestas, de entender “para qué pasó lo que pasó”. Y ahí aparece una clave importante: no todo necesita una explicación inmediata, pero sí una integración emocional.
Según Sabatini, a medida que se avanza hacia Capricornio, el clima astral se vuelve más concreto. Después de sentir intensamente, aparece la necesidad de ordenar. Este tránsito no suele ser suave, pero sí muy necesario: obliga a hacerse cargo, a tomar decisiones, a poner límites donde antes había ambigüedad. Lo que mostró el plenilunio regido por Venus, ahora pide estructura.
Marte entra en Aries: impulso, coraje y decisiones que ya no pueden esperar
La astróloga destacó que, en medio de este proceso, ocurre un movimiento esencial. El ingreso de Marte en Aries activa una vibra difícil de ignorar: hay algo que empuja a avanzar, a dejar de postergar, a actuar. Y esto cobra aún más sentido si se lo piensa en contexto: después de una Luna llena que expuso tensiones vinculares, la esfera marciana trae la fuerza necesaria para hacer algo con eso.
El ingreso de Marte en Aries empuja a avanzar. Foto ilustración Shutterstock.
No se trata solo de sentir o de entender, sino de decidir, de elegir si algo continúa, cambia o concluye. Para quienes venían dudando, este tránsito puede vivirse como un clic interno. A veces, la claridad del corazón necesita de la acción para terminar de ordenarse, señaló la especialista.
Hacia el final de la semana, la Luna llega al perfil astral regido por Urano, Acuario y el registro vuelve a cambiar. Después de días intensos, aparece una mirada más distante, más racional. No es frialdad, es perspectiva. Lo que antes dolía o incomodaba empieza a verse con más objetividad. Y eso también es parte del proceso de cierre.
Mercurio llega a Tauro: pensar mejor, hablar con intención y sostener lo que empieza
Rocío Sabatini enfatizó que si hay algo que termina de darle sentido a todo este recorrido es el próximo movimiento de Mercurio, recientemente en fase directa. Su ingreso en Tauro cambia el ritmo mental: después de días cargados, aparece la necesidad de procesar con más calma.
Mercurio en Tauro cambia el ritmo mental. Foto ilustración Shutterstock.
Las palabras dejan de ser impulsivas y empiezan a tener más peso. Lo que se dice busca sostenerse en el tiempo. Y eso, agregó, después de una Luna llena en Libra que pudo haber activado conversaciones importantes, es clave: no se trata sólo de hablar, sino de construir.
Lo interesante de esta semana es lo que ocurre en el Cielo y cómo eso dialoga con lo cotidiano. Hay algo del orden de los sentimientos que todavía se está acomodando, y eso es completamente natural. No todo cierre es inmediato, ni toda decisión es lineal.
La astrología, en ese sentido, no impone tiempos: acompaña procesos. Y esta semana parece decir algo muy claro: primero sentir, después entender, y recién entonces actuar, sentenció la astróloga.
La Luna llena en Libra activó conversaciones: pero no se trata sólo de hablar, sino de construir. Foto ilustración Shutterstock.
Porque hay momentos para abrir, y otros —como éste— para integrar. Y en esa integración, silenciosa pero profunda, empieza a gestarse lo nuevo en un año que ya dejó atrás sus primeros tres meses y comienza a mostrar, con más transparencia y nitidez, hacia dónde quiere llevarnos, finalizó.
Asesoró la astróloga Rocío Sabatini. En Instagram, @astro.row.
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