La ciudad de Dallas modificó su política de cooperación con autoridades migratorias federales en medio de un fuerte conflicto con el gobernador de Texas, Greg Abbott. La decisión llegó luego de que el mandatario advirtiera que podría retirar o retener millones de dólares en fondos destinados a la seguridad pública si no se realizaban cambios.

El giro quedó plasmado en un memorando difundido el jueves 23 de abril por la administradora municipal, Kimberly Tolbert. Allí, la ciudad reafirma su intención de mantener la elegibilidad para recibir subvenciones estatales y fortalecer la coordinación con agencias federales.

El punto central del conflicto giró en torno a la cooperación con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, conocido como ICE. Según el gobierno estatal, la normativa vigente en Dallas limitaba esa colaboración y contradecía acuerdos necesarios para acceder a fondos, como informó Fox 4 News.

Frente a ese escenario, la ciudad decidió revisar su Orden General 315.04, que regula el accionar policial en materia migratoria. Con los cambios, ahora se establece que los agentes pueden consultar el estatus migratorio de un sospechoso, compartir esa información con autoridades federales y cooperar con ICE cuando sea necesario.

Desde el Departamento de Policía de Dallas, su jefe, Daniel C. Comeaux, respaldó la actualización. En un comunicado oficial, sostuvo que los agentes cumplirán con la ley y que la política reafirma la cooperación con autoridades federales. Sin embargo, aclaró que la misión principal no cambia: garantizar la seguridad pública.

El giro quedó plasmado en un memorando difundido el jueves 23 de abril por la administradora municipal, Kimberly Tolber. Foto: city of dallas.

Comeaux también remarcó que los oficiales no detendrán a personas únicamente para determinar su situación migratoria. Además, aseguró que las víctimas y los testigos deben sentirse seguros al denunciar delitos, un punto clave en ciudades con alta población inmigrante.

La presión del gobernador Greg Abbott

La tensión escaló hace dos semanas, cuando Abbott acusó a Dallas de incumplir compromisos con el Departamento de Seguridad Nacional. En ese contexto, el gobernador advirtió que la ciudad podría perder cerca de 90 millones de dólares en financiamiento. Parte de esos recursos incluye más de 30 millones en subvenciones directas y otros fondos vinculados a la seguridad de cara a eventos internacionales como el Mundial.

El impacto potencial no se limita a Dallas. Otras ciudades de Texas también quedaron bajo presión. Houston enfrentó al riesgo de perder más de 110 millones de dólares, mientras que Austin podría ver afectada una partida superior a los 2,5 millones.

Las operaciones del ICE han sido criticadas en todo el país. Foto: REUTERS/Jim Vondruska.

En el centro de la disputa aparece una cláusula previa de la policía local que impedía prolongar detenciones con el único fin de investigar el estatus migratorio o esperar a autoridades federales. Esa disposición generó cuestionamientos desde el gobierno estatal y fue uno de los ejes de la reforma.

Según informó Fox 4 News, con los cambios ya en marcha, Dallas busca evitar la pérdida de recursos clave sin modificar su enfoque general en materia de seguridad.