Florida ha dado un nuevo paso en su estrategia de conservación y desarrollo rural al anunciar la protección permanente de casi 2.600 acres forestales productivas. La iniciativa, liderada por el comisionado de Agricultura, Wilton Simpson, trata de garantizar que estos terrenos continúen siendo utilizados para la producción sostenible y no sean absorbidos por el desarrollo urbano.

La medida ha sido tomada en momentos en que la presión para obtener tierras es cada vez mayor, en especial, por parte de desarrolladores inmobiliarios. El modelo adoptado por el gobierno de Florida se basa en acuerdos voluntarios y la colaboración entre los sectores públicos y privado.

Aunque el turismo es una de las actividades más potentes en el estado (y esto tiene relación con los desarrollos inmobiliarios), la industria forestal es otro pilar fundamental de la economía local, porque genera miles de empleos y contribuye de manera significativa al PIB.

Más allá del impacto económico, la protección de bosques productivos también aporta importantes beneficios ecológicos. Estos terrenos actúan como depósitos naturales de carbono, ayudan a conservar la biodiversidad y contribuyen a la gestión sostenible del agua.

Un programa a largo plazo

El anuncio forma parte del Rural and Family Lands Protection Program, una política que combina protección ambiental con impulso económico y que cuenta con el respaldo del gobernador Ron DeSantis. Las parcelas protegidas se encuentran en los condados de Baker y Gilchrist, dos zonas clave para la industria maderera y la producción agrícola.

A diferencia de otros programas centrados únicamente en la preservación ambiental, esta iniciativa pone el foco en el concepto de working timberland, es decir, terrenos forestales que siguen siendo productivos. Así, estas áreas no serán reservas intocables, porque continuarán brindando beneficios económicos bajo prácticas sostenibles.

Las parcelas protegidas se encuentran en los condados de Baker y Gilchrist, dos zonas clave para la industria maderera y la producción agrícola.

Las propiedades puestas bajo protección son las siguientes:

  • Thayendanegea Timber (1.685 acres en el condado de Baker). La propiedad se encuentra cerca del Bosque Nacional Osceola y el Área de Manejo de Vida Silvestre Osceola. La principal práctica agrícola es la silvicultura, mediante fuego controlado para manejar el sotobosque, lo que resulta en una alta diversidad de flora nativa.

  • Land West Holdings (910 acres en el condado de Gilchrist). El proyecto alberga una combinación de plantaciones de pinos, casi la totalidad de las tierras altas originales y humedales dispersos. Un poco más de la mitad del sitio corresponde a una plantación típica de pinos de edad variable, mientras que el resto consiste en una serie de grandes humedales de marisma.

Además, mantener estos terrenos en uso activo ayuda a sostener comunidades rurales que dependen directamente de la agricultura y la silvicultura. Expertos señalan que la conversión de tierras agrícolas en zonas urbanas es una de las principales amenazas para la sostenibilidad del sector en Estados Unidos, lo que refuerza la relevancia de este tipo de programas.

En Thayendanegea Timber se utilizan prácticas sostenibles./Departamento de Agricultura y Defensa del Consumidor de Florida

Según la información oficial, el Programa nació en 2001 con la aprobación de la Ley de Protección de Tierras Rurales y Familiares. Desde entonces, ha logrado adquirir con éxito más de 232.000 acres de tierras agrícolas productivas, casi la mitad durante la gestión de Simpson.

Las propiedades están inscritas en el programa de Mejores Prácticas de Gestión del FDACS y se encuentran dentro del Corredor de Vida Silvestre de Florida, que fue establecido por ley estatal en 2021, cuando Simpson presidía el Senado estatal.