Las polillas en el armario suelen ser un problema. La ropa se guarda, pasan los meses, cambia el clima y recién ahí aparece la lana marcada, un saco con agujeros o una bufanda que ya no está igual.

El placard cerrado, con prendas apiladas y poco movimiento, termina siendo un lugar perfecto para que algunas telas se deterioren debido a la proliferación de las polillas.

Uno de las herramientas para intentar combatir a las polillas son las bolsitas perfumadas, un colgante con aroma o un repelente casero. El olor algo ayuda, pero no siempre alcanza por sí solo, ya que no ordena un armario ni protege una prenda que quedó meses encerrada.

La forma más efectiva de evitar polillas en el armario: formas naturales y caseras.

Por eso, cuando se habla de cómo evitar polillas en la ropa, la diferencia real no suele estar en un producto casero o milagroso, sino en una suma de hábitos simples. Guardar limpio, mover lo que está demasiado quieto, ventilar y usar recursos caseros como apoyo, no como única defensa.

Cuál es la forma más efectiva de evitar polillas en el armario

Lo que mejor funciona es vaciar, limpiar y revisar. Un armario donde la ropa se acumula durante mucho tiempo, con rincones cerrados y telas que no salen nunca, les da a las polillas justo lo que necesitan.

Sacar prendas, sacudir, aspirar estantes, pasar un paño seco o apenas húmedo y volver a ordenar ya modifica el ambiente y evita la proliferación de las polillas. También ayuda a detectar a tiempo qué ropa que ya fue atacada y conviene lavar o ubicar en otro lado.

Un recurso extra para combatir a las polillas son los aromas. Lavanda, cedro, romero, clavo de olor o cáscaras secas de cítricos aparecen como soluciones caseras ya que ayudan a que el armario no quede con ese olor quieto, encerrado, que suele acompañar los guardados largos.

La forma más efectiva de evitar polillas en el armario: formas naturales y caseras.

El punto es cómo se usan. Una bolsita de tela con lavanda, un trozo de cedro dentro de cajones o una mezcla seca bien ubicada puede servir más que llenar el espacio de productos fuertes. La idea no es que el placard huela a perfumería, sino que no quede abandonado.

Qué prendas son las más atacadas por las polillas

No toda la ropa corre el mismo riesgo. Las prendas que más suelen sufrir son las que quedan guardadas durante meses y aparecen solo en una parte del año, es decir que tienen poca rotación, como los sweaters, tapados, bufandas, mantas, sacos o textiles de fibras más delicadas.

Por eso una de las mejores medidas es guardar solo ropa limpia. Una prenda usada una o dos veces, que no parece sucia, muchas veces vuelve al placard de temporada y queda ahí meses. Ese descuido después sale caro.