La actividad volvió a tropezar en febrero. Después de dos meses de resultados positivos, tanto en la comparación contra el mes previo como en relación al igual periodo del año anterior, ese mes terminó en rojo.

En febrero, el estimador mensual de actividad económica (EMAE) registró una caída de 2,1% en la comparación interanual y de 2,6% respecto a enero en la medición desestacionalizada, informó el INDEC.

Hay que retroceder hasta septiembre de 2024 para encontrar una caída interanual mayor -en aquel mes había sido de 2,4%- y hasta diciembre de 2023 para igualar la pérdida contra el mes anterior. El índice venía de dos meses con registros positivos que alentaban la percepción de que la actividad podría haber empezado a dar la vuelta. Pero la tendencia alcista se cortó en febrero.

Con relación a igual mes de 2025, ocho de los sectores de actividad que conforman el EMAE registraron subas en febrero. Se destacaron Pesca, con un alza del 14,8% y Explotación de minas y canteras con una avance del 9,9%.

La actividad de Explotación de minas y canteras (9,9%) fue a su vez la de mayor incidencia positiva en la variación interanual del EMAE, seguida de Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (8,4%).

La suma de ambos sectores aportó 0,8 puntos porcentuales a la variación interanual del EMAE. Por su parte, siete sectores de actividad registraron caídas en la comparación interanual, entre los que se destacan Industria manufacturera (-8,7%) y Comercio mayorista, minorista y reparaciones (-7,0%). Estos dos sectores le restaron 2,2 puntos porcentuales a la variación interanual del EMAE.

Con esto registro el EMAE retrocede 0,2% en el primer bimestre del año. El dato de feb

El ministro Luis Caputo salió a atenuar el mal dato en la red social X. Allí publicó un posteo en el que señala que "más allá de la baja puntual de febrero, la tendencia subyacente, medida por el indicador tendencia-ciclo, siguió ubicándose en terreno positivo con una suba de 0,1%. Este indicador acumula casi 2 años de expansión ininterrumpida".

Además, Caputo agregó que "en 2026, el mes contó con dos días hábiles menos que en 2025, además de haberse registrado un paro general". De este mido, el ministro parece darle a la protesta de la CGT una relevancia mayor a la que le dio el gobierno en su momentos, que en su momento había desacreditado el impacto de la medida de fuerza.

Por su parte, Santiago Casas, Economista Jefe de EcoAnalytics, señaló que "la actividad económica sufrió una fuerte caída en febrero y volvió a ratificar lo que venimos señalando hace meses: la actividad crece por los sectores ligados a la demanda extranjera, mientras que los sectores ligados a la demanda interna y los grandes conglomerados urbanos caen fuertemente. La economía creció 3,5% durante el gobierno de Milei, pero es un crecimiento muy heterogéneo y particularmente concentrado en sectores de bajo dinamismo en el empleo".

"Luego de dos meses consecutivos de subas desestacionalizadas, el nivel de actividad se habría contraído en febrero 2026 influenciada por una menor cantidad de días hábiles (dos menos que el año pasado por feriados de carnaval). En promedio, el primer bimestre del año finalizaría con un nivel similar a los dos primeros meses del 2025 y al registro desestacionalizado de diciembre de 2025", menciona la consultora Equilibra.

Con los datos de febrero, la consultora LCG proyecta para 2026 "una expansión de la actividad por debajo del 3% anual promedio, traccionado por unos pocos sectores (petróleo, minería, agro e intermediación financiera). Para el resto no hay drivers claros que impulsen el crecimiento. Consideramos que el posible derrame de los sectores ganadores hacia el resto estará limitado, y que los beneficios de una eventual persistencia de la tranquilidad cambiaria serán compensados por el perjuicio que generaría dicha estabilidad, en tanto que el tipo de cambio se estaría ubicando en niveles que afectan los márgenes de varios sectores mano de obra intensivos".

Para LCG el dato de febrero "implica que la demanda interna no logra consolidar una recuperación, afectada por el bajo poder adquisitivo y la retracción del crédito. A su vez, parte del consumo se desplaza hacia bienes importados, en un entorno de mayor competencia asociada a la apertura comercial y a un tipo de cambio real relativamente apreciado".