Tras admitir su culpabilidad y luego de un juicio abreviado, el Tribunal Penal Colegiado N° 2 de Mendoza condenó a Gustavo Ariel Olguín Ormeño (29) con la máxima sentencia: perpetua.

Lo encontraron culpable de abusar sexualmente y de asesinar a golpes a su hija, Emma Pilar Olguín, la beba de sólo dos meses, ultrajada y asesinada en agosto de 2023 en la localidad mendocina de Las Heras.

A casi tres años del terrible homicidio de la beba, su padre que era camillero en el hospital, confesó haberla violado y asesinado en una casa del barrio Infanta; y este martes fue condenado en un juicio abreviado que se realizó en el Polo Judicial de Mendoza, según publicó el diario Los Andes.

Olguín Ormeño quiso evitar llegar a un juicio por jurados y optó por la sentencia de un juicio abreviado, tras declararse culpable de “homicidio doblemente agravado por el vínculo en concurso ideal por haber sido cometido con alevosía, en concurso real con abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo”. Una imputación impuesta por la fiscalía de Homicidios, encabezada por Andrea Lazo, tras detenerlo en 2023.

En principio, la causa estuvo enfocada también en la madre de la pequeña, Milagros Lucía I. (26), quien estaba apuntada junto a su pareja como sospechosos del horrendo crimen. Pero luego con el avance investigativo, en junio del año pasado, fue sobreseída por un tribunal de jueces.

Mendoza: La pareja fue imputada por el asesinato de Emma, pero Milagros fue sobreseída en junio del año pasado. Foto: Facebook

La decisión en su momento fue polémica, porque contrariaba el pedido de la fiscalía, quien entendía que la mujer tenía responsabilidad penal en el crimen de Emma.

El sobreseimiento de Milagros I. fue una opción que siempre fue tenida en cuenta por los investigadores, porque desde que arrancó la causa por maltrato infantil; la madre de Emma declaró que había ido al hospital Central y que había dejado a Emma al cuidado de su padre.

La pena de perpetua para Olguín Ormeño, fue establecida este martes luego de un acuerdo de la fiscal Lazo y la defensora oficial del acusado, Cecilia Pedrazzoli.

En agosto de 2023, el horror

Durante la madrugada del 14 de agosto de 2023, alrededor de la 1, una mujer llamó al 911 pidiendo ayuda: su hija de dos meses presentaba dificultades para respirar y estaba extremadamente pálida.

Al llegar los agentes, comprobaron que la beba estaba mal y el médico le hizo maniobras de rehabilitación porque Emma presentaba signos vitales muy débiles. La pudo estabilizar.

En ese momento, la madre de la niña le explicó a las autoridades que ella había estado en la Guardia del Hospital porque vio a un dentista, y que había regresado a su casa. Su hija había quedado bajo el cuidado de su padre.

Mendoza: La policía científica en una de las pericias a la casa de Olguín Ormeño. Foto: Gentileza Los Andes

La trasladaron de urgencia a través de una ambulancia del Servicio de Emergencias Coordinado (SEC) hacia el hospital Notti, quienes en un primer momento se dieron cuenta de que la beba presentaba signos de maltrato. Golpes. Y que para su resguardo se le iba a realizar una tomografía computada e iba a quedar en observación en sala de terapia intensiva.

Si bien los médicos habían podido estabilizar a Emma, su cuadro empeoró durante las 48 horas posteriores y murió en el hospital.

El Cuerpo Médico Forense (CMF) indicó que la causa de muerte fue un zamarreo que sufrió la beba, ese 14 de agosto, que tenía muchas lesiones de ese día, pero que no tenía lesiones de vieja data.

El informe reveló que la beba tenía lesiones en la región del tórax, abdomen, brazos y piernas, en ambos muslos, y en toda la región dorsal,con hematomas lineales. Además, constataron que tenía lesiones compatibles con abuso sexual.

El caso fue tomado por la Oficina Fiscal 5 de Guaymallén, y derivado al fiscal correccional Juan Carlos Alessandra, quien ordenó la detención de Gustavo Olguín Ormeño y de Milagros I.

Además, se ordenó que el hermanito de Emma, de 1 año y medio, fuera sometido a una revisación médica para conocer su estado de salud. Luego se sabría que el nene no tenía ningún signo de violencia o abusos.

RN