El gobierno de Javier Milei levantó la restricción de ingreso para ocho periodistas acreditados en Casa Rosada, cuyos medios de comunicación estuvieron involucrados en la publicación de notas de una supuesta campaña de desinformación rusa destinada a desacreditar al gobierno libertario.

Fuentes oficiales dijeron que esa restricción fue una “medida preventiva” que tomó el Gobierno, durante estas dos semanas, y que se levantó “mientras avanza la denuncia judicial”. Pero plantearon que “si la Justicia determina la culpabilidad retomaremos la medida”.

Esa restricción generó fuertes polémicas, ya que el Gobierno castigaba a periodistas por supuestos hechos que ellos no cometieron. Con la suspensión de esa restricción, ahora permitieron el reingreso de Liliana Franco y Cecilia Camarano (Ámbito Financiero), Jonathan Heguier y Javier Slucki (El Destape), Tatiana Scorciapino (Tiempo Argentino), Fabián Waldman (FM La Patriada), más Lautaro Maislin y Nicolás Munafó (C5N).

"El Gobierno nos devolvió la acreditación que nunca debería habernos sacado. Por casi quince días, no pudimos entrar a nuestro lugar de trabajo. Gracias a todos los que se pusieron a disposición desde el primer día. Y a los colegas que creen que no estamos a la altura: nos vemos en la sala", dijo Scorciapino, de Tiempo, en su cuenta de X (exTwitter).

Waldman contó que "los medios acreditados regresamos a Casa Rosada y los periodistas continuamos nuestra labor suspendida sin motivos. Mi agradecimiento a todos los que se solidarizaron y acompañaron el reclamo".

Heguier también volvió a Casa Rosada. Fue quien tuvo un altercado en la última conferencia de prensa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cuando le preguntó sobre su declaración jurada de bienes y su viaje en avión privado a Punta del Este con su amigo Marcelo Grandio, de la TV Pública. "Apenas sos un periodista, no sos un juez", le respondió Adorni a Heguier, el mes pasado. Y agregó: "Mis decisiones de gasto no las voy a discutir con vos, porque vos no sos juez".

La campaña de desinformación rusa en Argentina

El juez federal Sebastián Ramos quedó a cargo de la denuncia realizada por el abogado Jorge Monastersky, para que se investigue la "posible existencia de estructuras organizadas de injerencia extranjera en el sistema informativo argentino, presuntamente vinculadas a la Federación Rusa".

El juez Ramos delegó la investigación en el fiscal Ramiro González, quien todavía no resolvió si avanza o la desestima.

La denuncia de Monastersky plantea que un grupo de inteligencia ruso identificado como "La Compañía", que trabajaba para el gobierno de Vladimir Putin, llevó adelante una campaña masiva de desinformación en el año 2024, que tuvo al gobierno de Javier Milei como uno de sus blancos y habría pagado US$ 283.000, por 250 notas, que se publicaron en 23 medios digitales argentinos para desprestigiar al gobierno libertario y también para generar un conflicto entre la Argentina y Chile, entre otras cuestiones.

Así se desprende de una investigación realizada por un consorcio internacional de periodistas, en base a la filtración de un informe de inteligencia ruso que reveló la operatoria.

La investigación periodística estuvo a cargo de Santiago O'Donnell, Diana Cariboni y Sofía Álvarez Jurado, quienes revelaron los alcances de la campaña rusa en el país, que comenzó en abril de 2024 y se extendió al menos durante seis meses. No solamente habría apuntado a medios de comunicación, según el informe, sino que incluso pagaron a influencers de redes sociales y a la hinchada de Huracán para que colgara una pancarta en un partido de Copa Argentina, donde la bandera de Ucrania aparecía tachada junto al mensaje "Sí al fútbol, no a la guerra".

La campaña tuvo como objetivo desacreditar al gobierno de Milei en el momento donde Argentina se volcaba a apoyar a Ucrania en la guerra con Rusia. También incluyó otras acciones más tradicionales como pasacalles y pintadas en contra del apoyo oficial a la resistencia ucraniana.

El documento de inteligencia fue compartido por el medio africano The Continent a un consorcio de medios de investigación que incluye a OpenDemocracy (Gran Bretaña), Dossier Center e iStories (Rusia), All Eyes on Wagner y Forbidden Stories (Francia) y Filtraleaks (Argentina).