En 50 días buena parte de lo que pase en el mundo quedará supeditado a la destreza de Messi, Ronaldo, Mbappé, Haaland o Lamine Yamal. Claudio Chiqui Tapia sueña o soñaba con disfrutar el Mundial con el mundo a sus pies. No hay alto dirigente del fútbol argentino que no le haya escuchado jactarse de una supuesta (y quizás en parte merecida) paternidad de la Scaloneta.

La realidad le distorsionó la pretensión al presidente de la AFA. Tapia está bien lejos de irse a Estados Unidos (si la Justicia le permite viajar) con la conciencia en calma: a su larga lista de causas judiciales, el viernes se le sumó el pedido de un fiscal federal de meterlo preso, junto a su coequiper Pablo Toviggino.

Claudio Tapia entrando a Comodoro Py para declarar en una de las tantas causas que tiene abiertas, a 50 días del Mundial.

El requerimiento lo hizo el fiscal federal de Santiago del Estero, Pedro Simón, por presunto lavado de dinero. Nadie daba ni dos pesos sobre una posible aceptación del pedido de detener a Tapia y Toviggino si la causa seguía a cargo del hiperpolitizado juez federal de la misma provincia, Sebastián Argibay, magistrado que hace algunos años le vendió a Toviggino una finca valuada en $200 millones pero que se escrituró en $20 millones.

Noticia que, según quién la mire, puede dejar de cama a los jerarcas de la AFA: la Cámara de Tucumán decidió remover a Argibay, que este martes regresa de sus vacaciones en Miami. Es decir, otro magistrado será quien deberá decidir si detienen e inhiben a "Audi TT", como algunos dirigentes llaman a la sociedad Tapia-Toviggino.

"Mañana (por este martes) seguramente saldrá publicada la aceptación de la recusación de Argibay en el Lex 100, la plataforma de la Justicia Federal donde se firman las resoluciones oficiales. La decisión ya fue tomada", sostuvo ante Clarín uno de los cinco camaristas de Tucumán. Este diario consultó a otro miembro de la misma Cámara, confirmando el apartamiento de Argibay del caso.

La decisión sobre el pedido de detención de Tapia y Toviggino quedará en manos de uno de los tres jueces federales que queden con competencia en la jurisdicción que agrupa a Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero: Miguel Contreras, José Manuel Díaz Velez y Guillermo Díaz Martínez.

El Fiscal Federal Pedro Simón fue el que pidió la detención de Tapia y Toviggino. El miércoles cumplió 61 años. Es un loco por los triatlones. Cruzó Los Andes.

Hay tanta desconfianza en la Justicia que los fantasmas no paran de revolotear sobre el sorpresivo pedido de detención. Nadie descarta que todo sea una pantomima tan grande como el estadio único de Santiago del Estero con el propósito de unificar las causas de lavado en manos amigas y luego sobreseer a Tapia y a Toviggino.

Ahí es cuando adentro y afuera de la cancha judicial de Santiago todos recuerdan el padrinazgo político del ex gobernador y actual senador Gerardo Zamora sobre los jueces y fiscales. También de Sergio Massa. Ambos muy amigos entre ellos y de Toviggino, el verdadero chef que filetea el bacalao de los negocios de la AFA.

Ahora, el problema que enfrenta el tan poderoso como desprolijo tesorero de la AFA no es cómo ganar más dinero, sino cómo ocultar y trasladar la extraordinaria fortuna que, según las investigaciones, sus testaferros acumularon en los nueve años que lleva manejando la plata del fútbol argentino.

Al igual que Lázaro Báez y los Kirchner, Pablo Toviggino no tuvo mejor idea que meter a toda su familia en las pymes que fue creando y que le facturaron miles de millones a la AFA. Así, como Clarín informó este domingo, en media docena de esas empresas figuran su ex mujer, hijos, hermanos y amigos de toda la vida.

Incluso su actual novia, Maria Florencia Sartirana, movió como apoderada de dos empresas más de $10.000 millones desde Santiago del Estero a un banco con menos de 200 empleados de Santa Fé.

María Florencia Santinara, mujer de Pablo Toviggino, tuvo una extraordinara suerte como empresaria. Logró que la AFA de su novio le pague extraordinarias cifras por servicios peculiares. Llevó sus ganancias a un banco de Rosario que luego le cerró las cuentas y la denunció en el Banco Central.

Sartirana, empleada de la AFA con un sueldo que apenas supera los dos millones de pesos, abrió una docena de plazos fijos en el banco Coinag de Rosario. Incluso, hizo colocaciones por al menos US$ 2,5 millones dólares. Fue tan obsceno todo, que obligó al dueño del banco a preocuparse: en diciembre ordenó cerrarle las cuentas y denunciarla con ROS (Reporte de Operaciones Sospechosas) a la UIF.

El diputado kirchnerista Carlos Heller llegó con el chipote chillón del Chapulín Colorado para salvar a su amigo Toviggino. Se llevó los $10.000 millones a su banco Credicoop. Lo que nadie entiende es como el ex vicepresidente de Boca aceptó sin pestañar semejante montaña de dinero, con un ROS de un banco colega. O quizás, si se entiende.