Los olvidos en las personas mayores generan siempre una alarma en sus seres más cercanos. Sin embargo, el neurólogo Pablo Martínez-Lage Álvarez, licenciado en Medicina y Cirugía en la Universidad de Navarra y especialista en neurología, recomienda también tener en cuenta otras manifestaciones que pueden ser más potentes y, al mismo tiempo, diferenciar las características de las fallas en la memoria.

En una nota para el sitio 20 Minutos, precisa que el paso del tiempo supone algunas omisiones. Además, no todos los despistes o lapsus deben ser motivo de preocupación.

“Con el paso del tiempo, en las personas se puede producir de manera natural un lento y progresivo deterioro cognitivo considerado normal. Sin embargo, existen claves para determinar si está asomando la demencia”, distingue el médico, especializado en el diagnóstico temprano y el tratamiento del alzhéimer.

“Con el paso de los años, hay algunas cosas que pueden escaparse, sin que tengamos que preocuparnos por eso”, precisa en la nota citada.

Hay ciertos olvidos que son considerados señales de alarma Foto Shutterstock.

Entre estas lagunas esperables figuran la distracción sobre dónde dejamos un abrigo o las llaves, la edad precisa de un familiar o amigo o pasar por alto una fecha de cumpleaños.

Los olvidos que deben generar alarma

Al mismo tiempo, la nota dice que existen despistes más significativos y que son motivo de una consulta con un médico especialista. Cuanto antes actuemos, mejor será el pronóstico y la evolución de la posible demencia.

De acuerdo a un informe de la Clínica Mayo, estos son las red flags.

  • Que la persona repita constantemente las mismas preguntas. Esto sucede por una incapacidad de retener información reciente.

  • Que mezcle conceptos, intercambiando palabras similares pero con significados distintos.

  • Que olvide vocablos de uso diario de manera recurrente.

  • Cuando no es capaz completar las frases, generando silencios incómodos y sorpresivos.

  • Agobiarse con tareas rutinarias y acostumbradas es otra señal de alarma.

  • Colocar objetos cotidianos en lugares sin sentido. Por ejemplo, la cartera en la heladera. Lo significativo es si esto sucede de manera habitual.

  • No recordar información reciente.

Mezclar palabras y conceptos, Foto Shutterstock.

La nota de 20 Minutos también subraya tener en cuenta los cambio de humor y ánimo constantes e inexplicables o los arrebatos de irritabilidad y ansiedad.

Otro de los puntos importantes es la incapacidad de mantener una conversación habitual o la desorientación en lugares muy conocidos.

El cerebro, nuestro gran desconocido

Sobre los misterios que conlleva el cerebro, Martínez-Lage Álvarez, en una nota para edición española de Hola fue categórico: “Siempre digo que cualquier órgano del cuerpo, si uno quiere meterse a fondo en él, tiene sus misterios”.

“Aunque, es cierto, el cerebro es uno de los grandes desconocidos. Muchas veces hasta me pregunto si realmente será capaz de entenderse a sí mismo algún día. Pero los avances en los últimos 20 años, sobre todo en neuroimagen, neurofisiología y neurología cognitiva van poco a poco desentrañando algunos de sus enigmas”, concluye este referente español.