Alemania lleva semanas pendiente de la suerte de Timmy, una ballena jorobada que está varada frente a las costas del mar Báltico. Hubo varios intentos por moverla. Como todos fracasaron, las autoridades decidieron dejarla morir. Pero dos empresarios lanzaron un último intento para salvarla, que ahora entró en una fase decisiva y sufre demoras mientras el reloj sigue corriendo.

La ballena -que mide de 12,35 metros de largo, 3,20 metros de ancho y 1,60 metros de alto y pesa una 12 toneladas- está encallada en un banco de arena en la bahía de Kirchsee, frente a la isla Poel en el mar Báltico.

El plan que ahora puede salvarle la vida era liberarla a la altura de las aletas mediante chorros de agua, levantarla con almohadones neumáticos y transportarla hasta el mar del Norte con una lona y un sistema de pontones. Los preparativos comenzaron el jueves e incluso se colocó una plataforma con una excavadora y material de rescate, pero la veterinaria Janine Bahr-van Gemmert le dijo este sábado a Bild que "hoy no habrá transporte".

La experta afirmó que al equipo de rescate le cuesta trabajar porque "cada paso tiene que ser aprobado" por las autoridades, pero confirmó que "se están haciendo preparativos". Mientras tanto, a Timmy le colocaron sobre la piel -que antes estaba expuesta directamente al aire- una serie de compresas húmedas con una pomada de zinc con efecto antiinflamatorio y antibiótico.

Según la veterinaria, la ballena todavía tiene posibilidades de sobrevivir. El viernes, el equipo de rescate -que está trabajando con cautela para no generar más estrés- se acercó a la ballena, que mostraba un mayor nivel de actividad en comparación con días anteriores, golpeando la cola fuera del agua.

La ballena jorobada varada en un banco de arena hace 19 días. Foto: Reuters/ Annegret Hilse.

Bahr-van Gemmert está vinculada a una iniciativa financiada por dos empresarios alemanes, que busca liberar al animal.

Tras varios intentos, a comienzos de abril el ministro de Medio Ambiente del estado federado de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, Till Backhaus, había determinado que lo mejor para la ballena era darle tranquilidad absoluta para dejarlo morir en paz.

Pero luego de que los empresarios Walter Gunz -cofundador de MediaMarkt- y Karin Walter-Mommert -conocida en el sector de los deportes ecuestres-, presentaran esta nueva inicitaiva, Backhaus dio un giro de 180° y llegó a la conclusión de que "existe la posibilidad de que este proyecto tenga éxito".

"Un paciente gravemente enfermo"

Según Backhaus, los expertos habían dicho "fuerte y claro" que la probabilidad de que Timmy muriera era muy alta y que lo mejor que se podía hacer por el animal era dejarlo en paz. Sin embargo, durante estas casi tres semanas se han realizado evaluaciones intensivas día y noche, y el animal muestra signos de vida.

La ballena respira de forma relativamente estable -entre períodos de 2 a 5 minutos- frecuencia que disminuye si se produce alguna aproximación, aunque se observa naturalmente también que su estado se deteriora, informó el ministro.

"Se trata, como he dicho una y otra vez, de un paciente enfermo, un paciente gravemente enfermo, y ahora lo que hay que ver es si este plan, presentado por terceros, realmente funciona", declaró Backhaus sobre la iniciativa de Gunz y Walter-Mommert.

El plan fallido con el catamarán y una eutanasia con explosivos

A principios de abril, Backhaus había planteado la posibilidad de que un catamarán especial -que había sido ofrecido por una empresa de rescate de Dinamarca- transportara a Timmy hasta el mar del Norte.

La idea era pasar correas de hasta un metro de ancho por debajo del cuerpo de la ballena y luego coloarla sobre una red especial para su transporte, pero Backhaus terminó desistiendo porque no había "ningún científico ni veterinario que nos recomendara proceder de esa manera, ya que el animal sería sometido a graves sufrimientos durante el intento de rescatarlo con vida", reconoció.

Según los expertos, amarrar al animal -que está bastante debilitado y apenas reacciona- solo le provocaría un mayor sufrimiento debido al mal estado de su piel y podría producirle incluso la muerte por 'shock'. En este sentido, Burkard Baschek, oceanógrafo y director del Museo Marítimo Alemán, dijo que la piel de Timmy presentaba lesiones que podrían haber sido provocadas por redes y, una de ellas, por la hélice de un barco.

Backhaus había rechazado la posibilidad de tratar de acortar la agonía de la ballena aplicándole medidas de eutanasia, porque las opciones existentes, como envenenarla o volarla con explosivos, son "inaceptables".

Breve liberación en marzo

La ballena había logrado liberarse por sus propios medios a finales de marzo, después de que equipos de rescate excavaron con una draga un canal en el banco de arena en el que llevaba atrapada desde hace unos días antes en la bahía de la ciudad alemana de Lübeck, en el estado federado de Schleswig-Holstein.

No obstante, Timmy volvió a quedar varado en la bahía de Wismar, en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, donde a pesar de lograr liberarse, nunca llegó a abandonar la costa hacia aguas profundas y finalmente terminó encallado frente a la isla de Poel.

Una plataforma flotante con maquinaria pesada se desplaza junto a la ballena jorobada. Foto: Reuters/ Annegret Hilse.

Expertos y autoridades habían apostado por dar la tranquilidad necesaria a la ballena y al mismo tiempo motivarla para que nadara, con el fin de que abandonara definitivamente la bahía de Wismar y así atravesar aguas danesas hacia el mar del Norte, y de ahí al Atlántico, el hábitat natural de estos animales.

Pero tras varios intentos por guiarla hacia aguas profundas, los especialistas consideraron que su estado general se había debilitado considerablemente y que el nivel del agua era bajo -la profundidad en el punto del Mar Báltico donde está encallada es solo de 1,40 metros y necesitaría al menos 60 centímetros más- para poder liberarse por sí misma. "Tendríamos que animarla de forma tan masiva, lo que sería inútil, porque ya no tiene la fuerza, y las posibilidades de éxito son tan escasas, que lo consideraríamos puro maltrato animal", había explicado Baschek en aquel momento.

Finalmente, el pasado 1 de abril autoridades y expertos anunciaron que abandonaban la lucha por Timmy, para dejarlo morir en paz. Luego, Gunz y Walter-Mommer presentaron su inciativa, que fue aprobada el miércoles pasado.

Según las autoridades, ahora la responsabilidad de la operación recae exclusivamente en los empresarios.