Un turista estadounidense fue sancionado con una multa de 4 millones de pesos tras causar daños en el Parque Nacional Rapa Nui, en Chile. Luego de cumplir con el pago, las autoridades concretaron su expulsión de la isla, en un caso que generó preocupación por la protección del patrimonio arqueológico.
El hecho ocurrió la noche del 12 de abril en el sector Pu Makari, dentro de Rano Raraku, una zona de acceso restringido. El visitante ingresó fuera del horario permitido, sin ticket y por un área no habilitada. Según explicó el administrador del parque, Ariki Tepano, el ingreso se produjo por la parte posterior del recinto, en un momento en que el personal realizaba un cambio de turno.
Según informó Biobiochile, una vez dentro, el turista avanzó hasta la cima del cráter. En ese contexto, sufrió una caída desde unos 15 metros de altura y quedó atrapado en el lugar. Equipos del parque lograron asistirlo y concretaron su rescate sin consecuencias fatales.
Tras el incidente, el personal evaluó el área afectada y detectó alteraciones en el terreno. Las marcas se originaron por el tránsito fuera de los senderos autorizados, en un sector considerado de alta sensibilidad patrimonial. Rano Raraku concentra una gran densidad arqueológica, ya que allí se tallaron más de mil moáis hace más de 500 años.
Aunque el daño no alcanzó niveles mayores, las autoridades actuaron de inmediato. El turista fue detenido, enfrentó a la justicia y reconoció su responsabilidad. Como resultado, se le impuso una indemnización de 4 millones de pesos y la expulsión del territorio insular, medida que se ejecutó el martes posterior al hecho.
El hecho ocurrió la noche del 12 de abril en el sector Pu Makari, dentro de Rano Raraku. Foto: comunicado gob de chile.
Además, en caso de permanecer en Chile, tendrá prohibido el ingreso a cualquier parque nacional durante un año. La sanción busca reforzar el cumplimiento de las normas en áreas protegidas, donde el acceso y la circulación están estrictamente regulados.
Estaba esparciendo las cenizas de su abuela
Según indicó Tepano, el visitante aseguró que se encontraba en el lugar con la intención de esparcir las cenizas de su abuela en sitios considerados sagrados alrededor del mundo. Rapa Nui formaba parte de ese recorrido. Sin embargo, las autoridades remarcaron que esa acción se realizó sin autorización y en un espacio protegido.
El caso reabre el debate sobre el comportamiento de turistas en zonas patrimoniales y la necesidad de respetar las reglas para preservar estos espacios únicos.
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