En un hecho inédito en la historia del estado de Nueva York, el alcalde de la ciudad Zohran Mamdani y la gobernadora Kathy Hochul anunciaron este martes el establecimiento del primer impuesto "pied-à-terre", un gravamen que se aplicará a las residencias secundarias de lujo cuyos dueños no puedan demostrar que viven en la ciudad.

¿En qué consiste el impuesto "pied-à-terre"?

El impuesto, cuyo término en francés significa literalmente "pie en tierra", consistirá en un recargo anual sobre casas unifamiliares, condominios y cooperativas valuados en más de 5 millones de dólares, siempre que sus propietarios tengan su residencia principal fuera de Nueva York.

En la práctica, el impuesto apunta a lo que sus promotores describen como "almacenes de riqueza": propiedades de lujo que permanecen vacías durante la mayor parte del año.

El impuesto que proponen la gobernadora y el alcalde es solo para quienes no residen de forma permanente en la ciudad y tienen propiedades valuadas en más de 5 millones de dólares. Foto: Michael Nagle/Bloomberg

Según CBS News, se estima que unas 13.000 propiedades podrían quedar sujetas al nuevo recargo, incluyendo algunas de las residencias más caras del mundo.

Entre los casos más emblemáticos citados por el propio Mamdani en un video que publicó en sus redes sociales para anunciar la propuesta tributaria figura el penthouse en 220 Central Park South que el magnate de los fondos de cobertura Ken Griffin adquirió por 238 millones de dólares.

El cambio de postura de Kathy Hochul tras el triunfo electoral de Mamdani

El anuncio representa un cambio de postura notable para la gobernadora Hochul, quien históricamente había mostrado cautela frente a nuevos impuestos por temor a ahuyentar a los contribuyentes de altos ingresos.

Too many ultra-wealthy second homes sit empty most of the year, part of our skyline but not part of this city.

Anyone treating New York City like an investment should be contributing to what makes it valuable. pic.twitter.com/4sL9x2lJkH

— Governor Kathy Hochul (@GovKathyHochul) April 15, 2026

La gobernadora demócrata mantuvo su compromiso de no aumentar la carga impositiva sobre los residentes del estado de Nueva York, por lo que descartó nuevos impuestos a los ingresos personales y corporativos, pero sí respaldó el recargo sobre las segundas residencias de no residentes.

"Estamos hablando de personas ultrarricas. Hay literalmente oligarcas rusos comprando propiedades, inflando los valores inmobiliarios, y eso tiene un efecto. Son bienvenidos a quedarse. Están aquí porque es una gran ciudad y tiene mucho que ofrecer", afirmó Hochul al justificar su cambio de postura.

Zohran Mamdani sostuvo este impuesto como una de sus promesas de campaña. Foto: Michael Nagle/Bloomberg

Por otro lado, para el alcalde socialdemócrata, quien asumió el cargo en enero de 2026 tras una campaña centrada en la justicia fiscal, el anuncio fue una victoria política simbólica, fue una de sus principales promesas de campaña. "Cuando me postulé para alcalde, dije que iba a gravar a los ricos. Hoy, estamos gravando a los ricos", afirmó en rueda de prensa.

Según la oficina del alcalde de Nueva York, la medida está respaldada por el 93% de los neoyorquinos y proyectan que podría generar 500 millones de dólares en ingresos anuales.

¿Por qué el impuesto "pied-à-terre" se debate ahora?

La propuesta surge en un momento de presión fiscal severa para la ciudad de Nueva York. La ciudad enfrenta un déficit presupuestario de 5.400 millones de dólares, y tanto el alcalde como la gobernadora buscan cerrarlo sin recortar servicios esenciales como la policía, los parques o la educación.

El impuesto garantizaría que los propietarios que no viven en la ciudad ni pagan impuestos municipales sobre la renta contribuyan igualmente a esos servicios.

Voces a favor y en contra: quiénes podrían aprobar el impuesto

La propuesta recibió el respaldo inmediato de la presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin, quien la calificó de "inteligente y sensata". Sin embargo, no tardaron en llegar las críticas. Gary Malin, director de operaciones del grupo de lujo Corcoran, dijo en diálogo con NBC New York que el impacto económico podría ser negativo, debido a las consecuencias que podría traer su implementación.

Por su parte, el sector de la construcción teme que la inversión se retraiga. De ser así, alertaron sobre una posible pérdida de empleos, la caída de los valores de las propiedades para residentes permanentes y el encarecimiento del financiamiento.

En el plano político, el ejecutivo del condado de Nassau, Bruce Blakeman, precandidato republicano a la gobernación, denunció la medida como "una guerra contra la propiedad privada y el sueño americano".

¿Qué sigue?

La propuesta debe aún ser aprobada por la Legislatura del estado de Nueva York, y Hochul continúa negociando los detalles finos con los legisladores en Albany, como el monto exacto del recargo y si habrá una escala progresiva según el valor de la propiedad.

La gobernadora Kathy Hochul todavía deberá presentar el impuesto ante la legislatura estatal para su tratamiento. Foto: Victor J. Blue/Bloomberg

Un portavoz de la Asamblea estatal señaló a medios locales que un impuesto "pied-à-terre" es algo que los legisladores han respaldado durante mucho tiempo.

Si se aprueba, Nueva York se convertiría en el primer estado del país en implementar este tipo de gravamen, que durante más de una década fue propuesto sin éxito por distintas administraciones municipales.