Abril se convirtió en un mes particularmente lluvioso y esta situación está trayendo severos inconvenientes a la cosecha de soja, que recién comienza a nivel nacional, pero que está paralizada en amplias zonas del área agrícola nacional, generando demoras y riesgos de pérdida de calidad.

Para dar un panorama de la situación, sirve el ejemplo de lo sucedido en los primeros 8 días de abril en la zona núcleo. Allí llovió en promedio unos 90 mm, el total de lo que tendría que llover en el mes. Esta situación se replicó en gran parte del área agrícola nacional.

Tras un intervalo de algunos días sin precipitaciones, el agua volvió a buena parte del país, con epicentro en el norte, más puntualmente en el centro y norte de Santa Fe, Santiago del Estero, Chaco y Formosa.

Lluvias acumuladas en las últimas 24 horas.

En el primer caso, los acumulados fueron de consideración, sobre todo en la parte más septentrional de la provincia. Por ejemplo, en Reconquista se registraron 143 mm en las últimas 24 horas, pero a pocos kilómetros de allí, en Nicanor Molinas, el pluviómetro recolectó 250 mm.

En Colonia Durán, un poco más al sur, llovieron 225 mm; en La Gallareta, 258 mm; en Gobernador Crespo, 200 mm; y la lista sigue. En sí, los departamentos de Nueve de Julio, Vera, General Obligado, San Javier, San Justo y San Cristóbal recibieron, en promedio, entre 100 y 200 mm en un día.

Lluvias acumuladas en el centro-norte de Santa Fe

En diálogo con Clarín Rural, el director del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) de la Bolsa de Comercio de Santa Fe (BCSF), Rubén Walter, indicó que estas lluvias, que se sumaron a las que se dieron a principios de mes, paralizaron la incipiente cosecha de soja y de algodón, lo que implicará demoras en la recolección, como así también posibles pérdidas de calidad.

“Hace algunos días comenzó la recolección de la soja, con un avance apenas del 5%, pero con estas precipitaciones, hoy está totalmente paralizada. Van a tener que pasar una cantidad de días para que se retome y estén dadas las condiciones físicas de los suelos”, comentó Walter.

Campo inundado en el centro-norte de Santa Fe, donde llegaron a llover más de 200 mm en un día.

Pero más allá del agua en los lotes, uno de los principales problemas radica en los caminos rurales, ya sean secundarios o terciarios. “Los caminos eran como canales de escurrimiento del agua. Eso impacta en el acceso a los lotes y la capacidad para mover las máquinas”.

“Toda el área, dentro de lo que es este sector en la parte agrícola, tiene en las posiciones bajas y todo lo que es el escurrimiento superficial de lagunas temporarias completo, saturado, hay baja infiltración o ya no infiltra. Esa condición física de suelo no da la posibilidad de poder entrar con las herramientas y maquinaria y que con el transcurso de los días va a hacer que, justamente la mayor cantidad de superficie para cosechar, que sería en el caso de la soja temprana, se dé todo en el mismo tiempo y empiece a manifestar algún tipo de problemas en el sentido de la calidad de los granos a obtener”, detalló Walter.

Las lluvias afectan la cosecha de soja en en centro-norte de Santa Fe.

En cuanto a la cosecha de algodón en los departamentos de General Obligado, Vera y Nueve de Julio, sostuvo que con estas últimas lluvias “quedó totalmente trunca y aquí sí se pierde calidad de fibra".

En cuanto a la ganadería y lechería, teniendo en cuenta que la zona es una importante cuenca productiva, el mal estado de los caminos complica la producción, en especial, lo que es la recolección de leche.

En Santiago del Estero también se hicieron sentir las lluvias. En la zona de Bandera, en el este provincial, llovieron en menos de 24 horas 180 mm, a solo 10 días de que tome forma la cosecha de soja, cuestión que ya augura una demora en su comienzo.

Caminos y campos inundados en la zona de Bandera, Santiago del Estero.

“Esto nos va a complicar sin dudas por el estado de los caminos, por los pisos, y porque también hay un peligro de nuevas lluvias para la semana que viene. La soja estaba relativamente bien, pero esto es un problema. Todavía no va a afectar directamente la calidad de soja porque todavía no estaba para cosechar, pero si vuelve a llover la semana que viene ya va a empeorar bastante”, dijo a Clarín Rural el productor y asesor local, Pablo López Anido.

Para López Anido, esta situación genera “una incertidumbre muy grande. Seguramente en alguna zona va a haber falta de piso y va a demorar la cosecha probablemente más de 20 días. El problema es que tampoco se va a poder sacar en muchos lugares la producción de los campos. Inclusive el estado de las rutas nacionales. Por esos caminos, que están en estado desastroso, tienen que salir aproximadamente 900.000 toneladas y 1,2 millones de maíz”.

Estado de la Ruta Nacional 98 en Bandera, Santiago del Estero.

Zona Núcleo y centro de Buenos Aires

Si bien en la zona núcleo no ocurrió el aguacero del norte, las precipitaciones volvieron a darse, complicando la cosecha de soja. Los principales acumulados se dieron en Bell Ville (38 mm); Noetinger (39 mm); Idiazabal (40 mm); Irigoyen (14 mm); y Carlos Pellegrini (12 mm).

A pesar de que las precipitaciones fueron mayormente moderadas, las mismas demoran aún más la recolección de la oleaginosa, que apenas tiene un avance del 20%.

Con la cosecha de soja estamos complicados: tenemos estos días de lluvias y después el fin de semana de vuelta con otra inestabilidad. El problema es que falta mucho por hacer, prácticamente más del 80% y ya veníamos con mucha agua”, comentó el jefe de Estimaciones Agrícolas de la red GEA de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), Cristián Russo.

Lluvias acumuladas en la zona núcleo en las últimas 24 horas.

El especialista recordó lo sucedido en abril del 2016, donde las lluvias generaron serios inconvenientes en la cosecha y pérdidas millonarias. Si bien no es el mismo panorama, Russo indicó que la situación “nos trae ese fantasma”, por lo cual “en la Región Núcleo se va a hacer todo lo posible para tratar de ganar tiempo, pero no se está dando posibilidad de entrar a cosechar porque está todo húmedo. Hay que entrar después de las 2 o 3 de la tarde, así que empieza a haber un miedo real”.

Otro sector afectado por las lluvias fue el centro de Buenos Aires. En Pehuajó, por ejemplo, cayeron entre 100 y 130 mm, con picos de 170 mm comentó el productor agropecuario José Perkins.

Camino rural en Pehuajó.

“El agua ya no está, se escurrió y se corrió a los bajos. Este es un impedimento más en momento de cosecha que se suma al conflicto de transporte, que está demorando las labores. Hoy está en espera de condiciones de sacarla a la soja, con rindes previstos superiores a los de años anteriores”, indicó Perkins.

No obstante, los caminos rurales se convierten en un inconveniente mayor: “los caminos que tienen consolidado, un 5 a 10% del partido, no tienen problemas. Pero el restante 90% están mal, pero por falta de obras, no por las lluvias. Están igual que hace 70 años, soportando una presión de tránsito de cosecha muy importante. Hemos cambiado la producción, pero no los caminos”.