El nuevo impuesto a las segundas viviendas de alto valor en la ciudad de Nueva York comenzó con el envío de miles de notificaciones a propietarios y también con una etapa de revisión para quienes consideran que no deberán pagarlo. La solicitud de la exención tiene un plazo que fue ampliado debido a la confusión que creó la tasa.
El 23 de julio, según un comunicado del alcalde Zohran Mamdani, la ciudad comenzó a enviar unas 17.000 notificaciones a propietarios que estarían alcanzados por el “pied-à-terre tax”. El recargo, como lo ha denominado el gobierno, se aplicará a viviendas que tengan un valor superior a cinco millones de dólares y que no sean residencias principales.
Mamdani defendió la nueva tasa sosteniendo que la ciudad necesita soluciones estructurales para sus desafíos fiscales de largo plazo. Agregó que durante la campaña tributaria prometió gravar a los sectores con mayor capacidad económica y aseguró que el impuesto representa el primer paso para obtener recursos destinados a financiar parques, escuelas y bibliotecas.
Luego, funcionarios municipales aclararon que el impuesto no se aplicará de manera generalizada sobre todas las propiedades. También que las cartas tenían un propósito informativo y habían sido enviadas a quienes podrían ser alcanzados por el impuesto.
¿Hasta cuándo hay tiempo?
El comisionado del Departamento de Finanzas, Richard Lee, dijo que la identificación inicial de los inmuebles se realizó con toda la información disponible en los registros oficiales. Admitió que algunos datos pueden estar desactualizados debido a cambios en declaraciones, solicitudes de beneficios fiscales o registros que no fueron renovados oportunamente.
El impuesto en Nueva York alcanza a las propiedades valuadas en más de cinco millones de dólares. Foto: Ángel Colmenares. EFE.
Lee indicó que precisamente por ese motivo se abrió un período para revisar cada caso y trabajar junto a los propietarios afectados antes de determinar definitivamente quiénes deberán pagar el impuesto. Las solicitudes de exención podrán realizarse hasta el 18 de septiembre.
En el sitio web habilitado por la ciudad de Nueva York para informar sobre el impuesto dice que la propiedad no estará sujeta al recargo si constituye la residencia principal de cualquiera de las siguientes personas:
- El propietario de la vivienda.
- Un inquilino o subinquilino.
- Una o más personas que, en conjunto, posean una participación mayoritaria en la LLC (sociedad de responsabilidad limitada), corporación o sociedad que sea propietaria del inmueble.
- Un familiar directo del propietario o de la persona que posea la participación mayoritaria.
- El beneficiario único o los beneficiarios de un fideicomiso (trust).
Para demostrar algunas de estas situaciones, la persona que recibió la notificación deberá presentar documentación que deje en claro que la vivienda es la residencia principal. Por ejemplo, declaraciones de impuestos estatales, la exención STAR de años anteriores o el crédito de rebaja fiscal, en el caso de los propietarios.
Las tasas varían según el tipo de propiedad. Las casas unifamiliares pagan entre 0,8% y 1,3% de su valor de tasación, mientras que condominios y cooperativas enfrentan tasas de 4% a 6,5% sobre el valor fiscal.
Las tasas de impuestos varían entre el 0,8% y el 1,3% para las viviendas unifamiliares en Nueva York.
A partir de julio de 2028, el sistema cambiará a un método de valuación basado en ventas comparables, lo que podría elevar significativamente el monto.
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