Alejandra Majluf entró a Gran hermano (Telefe) en busca de una oportunidad laboral. Después de varios años instalada en Madrid y de regresar a una Argentina donde la ficción televisiva había perdido espacio, la actriz encontró en el reality una alternativa inesperada para volver a trabajar. Hizo castings, buscó oportunidades y, finalmente, aceptó el desafío de entrar a la casa.

No fue, sin embargo, una decisión tomada desde la comodidad. Antes de cruzar la puerta se preguntaba si iba a poder soportar el encierro, las cámaras y las reglas del juego. Además, nunca había visto Gran Hermano.

La actriz quedó eliminada en un duelo contra Luana, luego de recibir el 57,1% de los votos negativos. Su paso por la casa estuvo marcado por la adaptación a un universo muy diferente al que conocía y por distintas situaciones que, una vez afuera, comenzó a analizar con otra perspectiva.

En diálogo con Clarín, Majluf habló sobre su inesperado desembarco en el reality, la convivencia, los vínculos que construyó dentro de la casa, los momentos que más la marcaron y el balance que hace después de su eliminación.

Alejandra Majluf quedó afuera de "Gran Hermano" en un mano a mano con Luana.

-¿Entraste con ganas de vivir la experiencia de "Gran hermano" o como una alternativa ante la falta de ficción?

-Lo segundo. Tenía muchas ganas de volver a trabajar. Estuve viviendo en Madrid muchos años y siempre creían que no estaba o que me había retirado. Cuando tuve ganas de volver todo estaba en las plataformas y no tenía acceso. Hice mucho casting y llegó esto. Lejos de tener ganas de entrar me preguntaba si lo iba a poder resistir. Y ahora quisiera volver a entrar. Te enamorás del formato, es espectacular. Es muy difícil, pero es un juego con uno mismo. Aprendés cosas que capaz ni en diez años de terapia podes.

-Al salir hablaste de errores, ¿cuáles fueron los errores que creés que te dejaron afuera?

-Elegí mal el acompañante. Por amor y compasión elegí a Mavinga (había dejado la casa por voluntad propia). Siempre me interesa ayudar al otro. Y esto es una enseñanza también. Porque todos hablaban de ella y decían que se preocupaban, pero nadie la eligió. Creo que ella no me entendió y yo no la entendí. Mi juego era la actuación, los personajes y las pelucas. Ella planteó otra cosa, la llevó a cabo sin mi consentimiento y se pudrió todo. También hubo varias pavadas que me costaron caras. Ahí adentro todos los pasos en falso cuestan caro.

Alejandra Majluf admitió que cometió varios errores en estadía en la casa de GH.

-¿Qué fue lo que más te costó de la casa?

-Yo soy muy intelectual y estricta. Estudié en la Escuela Nacional de Arte Dramático. Trabajé en Europa. Estuve en todos los festivales internacionales. Y me metí a un formato que es lo más, pero en el que me encontré con personas de distintos estratos sociales, culturales y económicos. Pero hay que adaptarse.

-¿Te arrepentís de haber entrado?

-No. Me arrepiento de no haber entrado antes. Yo entré con desventaja por el momento en el que ingresé. No había visto nunca Gran hermano además, en eso tengo que ser sincera. No estaba en la Argentina cuando lo pasaban y además la realidad es que no veo tanta tele. Me enfrenté a una chica que decía que tenía 100.000 seguidores en TikTok y yo no sé quiénes son. Hay mucho ego adentro, todas creen que las conocés. Yo no miro chimentos ni estoy con el teléfono.

Alejandra Majluf ingresó a "Gran Hermano" en busca de una oportunidad laboral. Foto: Telefe

Entre el juego y las traiciones

-Entraste pensando que te ibas a sumar al equipo de Andrea del Boca, pero terminaste siendo excluida. ¿Te decepcionó la manera en la que actuó?

-No sólo sentí decepción, sino que sentí un maltrato. Tanto de parte de ella como de Yipio (la uruguaya que sigue en competencia). De repente por esa hostilidad me apagué y no podía ni ser graciosa. Parece que para estar en el grupo de ellos había que ser de una élite, que no sé ni cual es.

-¿Por qué creés que tomaron esa posición?

-Cuando entré a la casa parecía un enfrentamiento entre los Capuleto y los Montesco. Y yo estaba sola viendo de qué se trata el juego. No tomé partido, estaba investigando para entender la estrategia de cada uno. Si me veían hablando con Zilli después no me hablaban. Lo mismo si me hablaban Sol y Cinzia. Ellas me contuvieron y me felicitaron mucho después de la entrada de mi hija.

Alejandra Majluf confesó en charla con "Clarín" que se sintió maltratada por Andrea del Boca. Foto: Telefe.

-¿Qué te emocionó de ese momento?

-Es que yo no entendía cómo se animó a entrar. Ella casi ni me habla. Tiene 18 años y está todo el día estudiando japonés y leyendo en japonés. Está enamorada del padre, en una edad difícil. El año pasado hice durante un año una obra de teatro y no vino nunca porque no le interesaba. La tuve a los 44 años y yo la moldeé como quería y ahora me juega en contra. Lo que hizo en la casa no lo puedo creer, porque es una nena muy simple. Te juro que ese momento es el que más rescato. Que mi hija haya podido vivir esa experiencia.

-Haciendo un balance, ¿la pasaste bien o mal?

-La pasé bien, digamos, porque tengo la posibilidad de recurrir a la actuación. Cuando me sentía muy afectada, cuando me salía del juego, era un recurso para estar el eje. Eso me lo dio la profesión. Yo estuve mucho tiempo, no 24/7, pero si 8/7 con cámaras: también hice un reality de famosos, del que yo decidí irme a los 3 meses porque se enamoró de mí Gonzalo Heredia y me mandaba cartas y el padre de mi hija se fue a España. No está bueno juguetear con alguien y que el otro te esté viendo desde afuera. En la mirada está todo aunque no lo niegues.

-¿En "Gran hermano" sentiste atracción por alguien?

-El que me resultó muy atractivo como hombre fue Ema, pero lo veía muy ocupado con otra persona (Mariela, la mujer de El Turco García). Es un sex symbol. Es mecánico, mi amor. La fantasía de toda mujer intelectual.

-¿Quiénes son tus tres candidatas para la final?

-Yanina, Charlotte y Sol. Pincoya (chilena) podría ser, pero me gustaría que sea una mujer nuestra. El año pasado ya ganó alguien de otro país. Pero es innegable que la tiene clara.