Una cámara instalada en la costa de Columbia Británica, Canadá, registró una escena inesperada: un lobo entró al agua, tomó con la boca la boya de una trampa para cangrejos completamente sumergida y utilizó su cuerda para arrastrarla hasta la playa. Una vez allí, manipuló la estructura hasta conseguir la carnada.

Todo ocurrió en apenas tres minutos. Pero la secuencia fue suficiente para abrir un debate entre investigadores: ¿se trata del primer caso documentado de posible uso de herramientas por un lobo salvaje?

El episodio ocurrió el 29 de mayo de 2024 en territorio de la Nación Haíɫzaqv (Heiltsuk), cerca de Bella Bella, en la costa central de Columbia Británica. Fue estudiado por Kyle Artelle y Paul Paquet y publicado en noviembre de 2025 en la revista científica Ecology and Evolution.

Una cámara reveló quién estaba robando la carnada

Las trampas formaban parte de un programa de los Guardianes Haíɫzaqv para controlar al cangrejo verde europeo (Carcinus maenas), una especie invasora. Desde 2021 utilizaban trampas con arenque como carnada y, desde 2023, también incorporaron restos de león marino de Steller.

El problema era que aparecían estructuras dañadas y recipientes de carnada vacíos. Inicialmente se sospechó de osos, lobos, nutrias o mamíferos marinos.

Asombroso: el lobo arrastra con la cuerda la trampa de cangrejos hacia la costa. Captura video YouTube

Para descubrir al responsable, entre el 28 y el 30 de mayo de 2024 colocaron cámaras remotas. Al día siguiente obtuvieron la respuesta.

La loba salió del agua llevando una boya en la boca. La dejó en la playa, regresó, tomó la cuerda y tiró de ella. Repitió la maniobra hasta que la trampa apareció parcialmente, volvió a arrastrarla y finalmente la llevó hasta aguas menos profundas. Después mordió y manipuló la red, desprendió el recipiente interior y se comió la carnada. La secuencia completa duró tres minutos.

“Nos quedamos asombrados. No era lo que esperábamos, por decirlo suavemente”, explicó Artelle. Para el investigador, se trató de “resolución de problemas, exactamente de la manera en que lo hacen los humanos”.

Cuando ya la tiene, busca abrir la trampa. Captura video YouTube

Por qué los científicos discuten si utilizó una herramienta

El estudio se tituló deliberadamente Potential Tool Use by Wolves: “Posible uso de herramientas por lobos”. Los autores evitaron presentar una conclusión definitiva.

La discusión está en qué se considera una herramienta. La loba no fabricó la cuerda ni conectó la boya con la trampa: aprovechó un mecanismo construido por humanos.

Bradley Smith, investigador del comportamiento de cánidos de la Universidad Central de Queensland que no participó del trabajo, consideró que no constituye un ejemplo “tradicional o avanzado” de utilización de herramientas. En cambio, el especialista en comportamiento animal Marc Bekoff planteó que, si el protagonista hubiera sido un chimpancé u otro primate, probablemente habría menos dudas sobre esa clasificación.

La imagen de lobo en busca de la carnada o el resultado de la pesca. ¿Usó herramientas? Captura video YouTube

William Housty, director del Departamento de Gestión Integrada de Recursos Heiltsuk, destacó la semejanza con una tarea humana: “Normalmente uno se imagina a una persona con dos manos tirando de una trampa para cangrejos”.

Los “lobos marinos” obtienen hasta el 90% de su dieta del océano

El comportamiento encaja con una particularidad de estos lobos costeros. Investigaciones previas determinaron que pueden obtener hasta el 90% de su alimentación de fuentes marinas, incluidos salmones, invertebrados intermareales, restos de focas y cadáveres de ballenas.

Sin embargo, acceder a una trampa plantea un problema diferente: el alimento estaba dentro de una estructura sumergida que la loba no podía ver desde la costa.

Hubo un segundo episodio un año más tarde pero fue menos concluyente. Captura video YouTube

Los investigadores registraron un segundo episodio menos concluyente con otro lobo en febrero de 2025, pero advierten que dos observaciones no permiten determinar si la conducta es frecuente ni si los animales aprendieron unos de otros.

Por ahora, la conclusión es más prudente y quizás igualmente sorprendente: el video aporta evidencia de que un lobo salvaje fue capaz de comprender una secuencia mecánica compleja y utilizarla para conseguir alimento.