A sus 41 años, Cristiano Ronaldo puede presumir no solo de ser uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol, sino también de tener un estado físico envidiable. El delantero portugués del Al-Nassr F. C. estuvo presente en el Mundial, donde disputó su sexta participación con Portugal. Esto demuestra que el futbolista sigue en plenitud de condiciones para rendir al máximo en una cita de este calibre.

Y su increíble estado físico no es más que el resultado de años de disciplina de hierro y rutinas saludables. Sin embargo, el que fuera jugador del Real Madrid también es capaz de darse de vez en cuando algún capricho y disfrutar de platos no tan saludables en la disciplinada alimentación de un deportista de élite.

Así lo explicaba en una entrevista en el pódcast Los amigos de Edu, conducido por el periodista deportivo Edu Aguirre. Para el astro luso, el concepto de 'hacer dieta' no va con él. ''Yo no hago dieta. La palabra dieta viene del latín, que quiere decir 'modo de vida', y para mí significa tener buenas rutinas. Yo tengo una buena rutina. Y si me apetece comer una hamburguesa con patatas fritas, no pasa nada, es la rutina'', aclaraba.

Además, el delantero explicó que sus hábitos saludables han ido cambiando con el paso de los años, ya que, dependiendo de la edad, su cuerpo requiere necesidades distintas para rendir al máximo. ''Tengo una teoría: cuando eres joven, tienes energía y puedes hacer un 50-50, es decir, por un lado, puedes entrenar y comer bien y por otro comer 'comida basura'. Pero va pasando la edad y ese margen va disminuyendo''

Aunque aseguró que sigue a rajatabla esos hábitos saludables, también reconoció que no le cuesta saltarse la dieta cuando tiene que hacerlo. ''Yo hago las cosas bien. Hay un factor psicológico que te ayuda también, déjame estar libre un poco y déjame tranquilo comiendo algo que me gusta. Estás hablando de comer a lo mejor una vez a la semana 'comida basura', que tampoco es mala, como un dulce, un postre… No pasa nada, pero claro, tampoco puedo comerlo todos los días''.

El portugués también quiso aclarar que no vive obsesionado con quemar esos excesos. ''No pienso en eso tampoco. Si viene uno de mis hijos con galletas y me ofrece una, no voy a ser el padre borde de decir 'no quiero'. Es rutina, que para mí es la clave para todo'', revelaba.

Como ha mostrado innumerables veces en redes sociales, acudir al gimnasio forma parte de su rutina para mantener su condición física. Sin embargo, el futbolista reconoció que no es una cuestión de ganas, sino de compromiso y pasión. ''Todavía me levanto con ganas de ir a entrenar y jugar partidos. Esa es mi pasión y eso me da motivación, pero claro que me cuesta. Yo no voy al gimnasio con ganas todos los días, voy porque hay un compromiso. Hay días mejores que otros'', aseguraba.

De este modo, el astro luso dejó claro que la clave de su estilo de vida reside en hacer una gestión inteligente de los hábitos saludables, sin obsesionarse y permitiéndose disfrutar de pequeños placeres. Este equilibrio no solo tiene un impacto positivo en su bienestar físico y mental, sino también en su calidad de vida.

Nerea Parraga Frutos