Mantenerse en un peso adecuado es una de las claves para llevar una vida saludable. Los ejercicios de fuerza, una buena alimentación y los controles médicos anuales contribuyen a asegurar que una persona no solo viva más tiempo, sino que viva mejor. Pero a menudo, con el deseo de querer rebajar esos kilos de más, las personas recurren a dietas altamente restrictivas que, según los especialistas, son perjudiciales.

La pérdida de peso repentina está asociada a una reducción significativa de la masa muscular, no solo de la grasa corporal. Esto sin contar que las restricciones calóricas severas también pueden derivar en deficiencias de vitaminas y minerales, fatiga y alteraciones hormonales.

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David Céspedes, médico español especializado en longevidad, ejercicio y salud funcional, conocido en redes sociales como @dr.davidcespedes, advirtió acerca del peligro de estas dietas en una participación del ciclo BBVA Aprendemos Juntos. ¿Por qué adelgazar a cualquier costo puede ser dañino a largo plazo?

David Céspedes, médico: "No se puede bajar de peso más de 850 g a la semana porque no es saludable"

Durante la conferencia, Céspedes afirmó ante la audiencia que existe una referencia semanal para asegurarse de que un paciente transita un proceso de pérdida de peso adecuado. "No se puede bajar de peso más de 850 g a la semana porque no es saludable", advirtió. Esto se cumple para la mayoría de las personas; una excepción a la regla sería alguien con obesidad mórbida.

Céspedes advirtió sobre las dietas restrictivas y la pérdida de peso repentina.

Céspedes explicó que existen cuatro frentes que dificultan la pérdida de peso. El primero es el metabolismo basal: según indicó, el cuerpo reduce su gasto energético cuando percibe una restricción calórica, como mecanismo de ahorro.

El segundo factor es la calidad del sueño. El especialista señaló que la mayoría de las personas en países occidentales no descansa de forma reparadora, lo que incrementa el apetito por alimentos dulces y ultraprocesados.

El tercer elemento, calificado por Céspedes como el más relevante, es la actividad física cotidiana no asociada al ejercicio formal. El médico precisó que dos personas con el mismo peso, edad y sexo pueden diferir hasta en 2.000 kilocalorías diarias solo por sus hábitos de movimiento fuera del gimnasio.

Además del ejercicio de resistencia, la movilidad cotidiana es un factor crucial, dice Céspedes. Foto Shutterstock.

Como ejemplo, Céspedes mencionó un estudio propio realizado en el Hospital de Guadalajara, España, sobre el uso de escaleras mecánicas y ascensores por parte del personal médico. Afirmó que la pérdida de la costumbre de desplazarse a buscar historias clínicas implica una reducción de unas 500 kilocalorías de gasto diario, lo que a largo plazo explicaría un aumento de entre 7 y 8 kilogramos de peso corporal.

El cuarto factor identificado es el cortisol. Según explicó el médico, el estrés eleva esta hormona y provoca la liberación de glucosa desde el tejido graso hacia la sangre. Si esa energía no se consume mediante actividad física, al llegar la calma, al volver a casa, la insulina retira la glucosa de forma abrupta, lo que genera un aumento del apetito.

"Comer bien, no menos"

Céspedes remarcó que el objetivo debe ser "comer bien, no menos" y advirtió contra las dietas de pérdida rápida. Sostuvo que las reducciones drásticas de peso, como perder 10 kilogramos en un mes, dañan el tejido graso, dificultan las pérdidas posteriores y aceleran la recuperación del peso perdido.

El médico también planteó una perspectiva sobre la relación entre el peso corporal y la identidad personal. Indicó que una persona no debe definirse por la obesidad, sino abordar de manera integral aspectos como la edad, las hormonas, el movimiento diario, el descanso nocturno y los niveles de cortisol.

Según Céspedes, sostener cambios en esas áreas a lo largo del tiempo permite una pérdida de peso sin necesidad de buscar resultados inmediatos. Advirtió que priorizar la rapidez conduce, de manera sistemática, a un efecto rebote con una recuperación de peso mayor a la inicial.