La gobernadora Kathy Hochul anunció 110 millones de dólares en fondos estatales para mejorar los sistemas de comunicación de emergencia en Nueva York.

Según el comunicado oficial, el dinero se entregará a través de los programas Statewide Interoperable Communications Grant (SICG) y Public Safety Answering Points (PSAP) de los años fiscales estatales 2025 y 2026.

Para qué se usarán los fondos

El objetivo es mejorar la recepción y el despacho de llamadas de seguridad pública, fortalecer redes de radio, instalar equipos y modernizar canales de comunicación locales. Hochul sostuvo que, en una emergencia, cada momento cuenta y que los equipos de comunicación deben estar listos cuando los neoyorquinos los necesitan.

La mayor parte del dinero, 90 millones de dólares, se distribuirá mediante el programa SICG-Formula. Esos fondos ayudarán a gobiernos locales a fortalecer redes de comunicación con sistemas de radio móvil terrestre, ampliar capacitación y simulacros centrados en comunicaciones, y mantener equipos ya instalados.

Hochul sostuvo que los equipos de comunicación deben estar listos cuando los neoyorquinos los necesitan. Foto: Bloomberg.

Nueva York detalló asignaciones para todos los condados. Entre los montos destacados aparecen 15,19 millones de dólares para la ciudad de Nueva York, 3,23 millones para Monroe, 2,73 millones para Erie, 2,51 millones para Suffolk y 2,45 millones para Onondaga.

La inversión apunta a un problema básico de seguridad pública: policías, bomberos, servicios médicos y operadores de emergencia necesitan comunicarse rápido, incluso durante tormentas, cortes de energía, incendios, inundaciones o incidentes con múltiples agencias.

Qué es el programa PSAP

Los otros 20 millones de dólares se entregarán mediante el programa PSAP, destinado a centros 911 de condados. Estos fondos pueden apoyar operaciones actuales y desarrollar sistemas necesarios para implementar el Next Generation 911 (NG911).

NG911 busca actualizar la infraestructura tradicional del 911 para manejar mejor comunicaciones modernas, datos, ubicación, interoperabilidad y capacidad de respuesta. En la práctica, significa preparar centros de llamadas para una realidad donde las emergencias pueden llegar por más canales y requerir coordinación más compleja.

NG911 busca actualizar la infraestructura tradicional del 911. Foto: Long Island.com.

El comisionado de la División de Seguridad Nacional y Servicios de Emergencia, Terry O’Leary, señaló que las comunicaciones son clave durante emergencias y que los socorristas deben contar con tecnología moderna y confiable.

La Asociación de Condados del Estado de Nueva York también respaldó la inversión. Su director ejecutivo, Stephen J. Acquario, recordó que los condados operan los centros 911 y las redes de comunicaciones de emergencia de las que dependen los residentes en momentos críticos.

Los 110 millones de dólares no financian una obra visible para el público como una ruta o un edificio, pero apuntan a una infraestructura igual de esencial: que una llamada de auxilio llegue rápido, que el operador pueda despachar ayuda y que los equipos en la calle puedan coordinarse sin fallas cuando cada segundo importa.