No es un partido más, las selecciones de rugby de Argentina y Sudáfrica jugarán en Vélez a 40 años del primer partido de Los Pumas en ese escenario. El sábado, desde las 16, el equipo de Felipe Contepomi enfrentará a los Springboks su partido número 41, un historial que tiene cuatro triunfos y un empate. El head coach sudafricano, Rassie Erasmus, recupera a varias de sus figuras.

La formación elegida por el entrenador argentino rompe con cualquier molde anterior de su ciclo. Contepomi decidió dar descanso a once jugadores habituales, entre ellos el capitán Julián Montoya, Marcos Kremer, Franco Molina, Mateo Carreras y Bautista Delguy, bajo una lógica que apunta a administrar cargas en una temporada extensa y llegar con el plantel en las mejores condiciones hacia el Mundial. La consecuencia es un XV renovado, con oportunidades para quienes venían esperando su momento o, a caso, desconocían tenerlo.

La principal novedad estará en la primera línea. Francisco Moreno se convertirá en el Puma 909 al debutar como titular. La apuesta no es menor: enfrente tendrá al scrum más temido del rugby internacional. Sin embargo, Contepomi explicó que el pilar se ganó el lugar por rendimiento y destacó especialmente su fortaleza en la formación fija, un aspecto que será determinante frente al poderío sudafricano.

"Sabemos que para Sudáfrica el scrum y el maul es muy importante y Moreno se mostró sólido en ese aspecto. Si no creyésemos que está en condiciones no lo vamos a tirar a la cancha, menos contra el mejor equipo del mundo", distinguió Contepomi en conferencia de prensa"

Francisco Moreno debutará el sábado en Vélez ante Sudáfrica.

Además, entre los suplentes esperarán por su debut Leonel Oviedo, con pasado en Córdoba Athletic y presente en Western Force de Australia, Juan Penoucos, surgido en Club de Remo de Azul y con presente en Belgrano Athletic, y Juan Martín Scelzo quien milita en el Stade Français de París y es hijo del histórico pilar de Los Pumas Martín Scelzo.

Entre los regresos sobresale el de Tomás Lavanini. El segunda línea vuelve a la titularidad después de haber quedado al margen de las convocatorias durante buena parte de la era Contepomi y formará pareja con Guido Petti, con quien atesoran el record de presencias en conjunto.

También habrá modificaciones en los puestos de conducción: ante la ausencia del suspendido Tomás Albornoz, Santiago Carreras volverá a desempeñarse como apertura, mientras que Gerónimo Prisciantelli ocupará el puesto de fullback.

Otra imagen cargada de simbolismo será la de Pablo Matera como capitán desde el inicio. El tercera línea volverá a portar la cinta por primera vez desde 2022, cuando Michael Cheika le había confiado el liderazgo en ausencia de Montoya, luego de la sanción que recibió en 2021 por antiguos posteos xenófobos que le quitó la capitanía.

Pablo Matera volverá a ser capitán desde el inicio del partido.

Del otro lado aparecerá una Sudáfrica con varias de sus grandes figuras de regreso. El capitán Siya Kolisi volverá a conducir al equipo tras perderse la ventana de julio y también reaparecerán pesos pesados como Eben Etzebeth y Lood de Jager, además de Andre Esterhuizen, Morne van den Berg, Ethan Hooker y Sacha Feinberg-Mngomezulu. Los Springboks llegarán con un plantel de enorme jerarquía y la intención de seguir aceitando una estructura que desde hace tiempo marca el estándar del rugby mundial.

En la previa también hubo un cambio inesperado. El francés Pierre Brousset, designado inicialmente para dirigir el encuentro, sufrió una lesión durante un entrenamiento y fue reemplazado por el inglés Christophe Ridley. El antecedente más recordado no remite al histórico triunfo argentino por 29-28 sobre Sudáfrica en Santiago del Estero, en septiembre de 2024, sino a un juego ante Australia con una conducción del partido que mostró varios errores que perjudicaron al equipo argentino.

Para Los Pumas, el desafío trasciende el resultado. Enfrentar al mejor equipo del mundo con una formación inédita permitirá medir la profundidad del plantel y comprobar cuánto evolucionó el sistema que impulsa Contepomi. En Vélez, tal vez se acomode otro frío número en la estadística, pero principalmente será el momento para que nuevos interpretes se midan con los apellidos consagrados.