Estados Unidos perdió 23.000 puestos de trabajo en julio, bastante más de lo que habían vaticinado los expertos, y mostró así que el mercado laboral continúa complicado e inestable, mientras los estadounidenses siguen peleando con un repunte de inflación provocado por la guerra de Irán y la política arancelaria del gobierno de Donald Trump.

La cifra fue revelada este viernes en el informe mensual de empleo del gobierno federal, que supuso una disminución respecto a los 57.000 empleos añadidos en junio. Es un golpe a las afirmaciones del presidente Trump, que asegura liderar una recuperación económica, y surge a menos de tres meses de unas cruciales elecciones legislativas en noviembre, en las que la máxima preocupación de los ciudadanos es la economía y la inflación, según las encuestas.

La creación de empleo cayó en el sector de los gobiernos locales, la educación y el comercio minorista, mientras que siguió avanzando en la atención en salud.

A pesar de esos números, el desempleo disminuyó de 4,2% a un 4,1% en julio y sigue siendo bajo según los estándares históricos, según informó la Oficina de Estadísticas Laborales. La caída, explicaron los expertos, se debe a la constante disminución del índice de participación en la población activa de los estadounidenses en edad de trabajar, con una población envejecida y menos inmigrantes.

Operadores en la Bolsa de Nueva York, este jueves. Foto: EFE

La cifra de pérdida de puestos de trabajo registrada en julio comienza a mostrar grietas en el que mercado laboral que hasta ahora parecía bastante resiliente y que no había sido profundamente afectado este año por la suba de combustibles causada por la guerra en Irán y los costos de la cadena de suministros por ese conflicto y también por la política arancelaria del gobierno republicano.

Economía en tensión

Sin embargo, un informe gubernamental emitido la semana pasada mostró una desaceleración más pronunciada del producto interior bruto durante los tres meses que terminaron en junio, lo que sugiere tensión en la economía subyacente durante los primeros meses de la guerra.

Estados Unidos añadió una media de 92.000 empleos al mes durante la primera mitad de 2026, según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales de EE.UU. Ese ritmo supone una mejora respecto a una media de unos 7.000 empleos perdidos al mes en la segunda mitad de 2025.

La Reserva Federal optó por mantener los tipos de interés estables en su reunión de la semana pasada, pero los banqueros centrales parecían divididos ante la medida. Tres de los 12 miembros de la junta de formulación de políticas de la Fed votaron a favor de una subida de tipos, lo que supone el mayor número de disidentes que votan en la misma dirección desde 2016.

La tasa de referencia se sitúa en un nivel entre el 3,5% y el 3,75%. Esa cifra supone una caída significativa respecto al pico reciente alcanzado en 2023, pero los costos de préstamo siguen muy por encima de la tasa del 0% establecida al inicio de la pandemia de COVID-19.

El aumento de los precios del petróleo por la guerra en Irán aceleró la inflación en Estados Unidos. Foto: BLOOMBERG

El presidente de la Fed, Kevin Warsh, que asumió la dirección del banco central este verano, ha prometido repetidamente reducir la inflación. "El comité sigue firme -ya lo han oído antes- en que lograremos estabilidad de precios", dijo Warsh a periodistas en Washington D.C. la semana pasada.

La guerra contra Irán hizo que los precios del combustible subieran y catapultaran la inflación a un máximo de tres años en mayo. Un acuerdo preliminar de paz en junio ofreció cierto alivio, pero una oleada de combates intermitentes en las últimas semanas hizo que los precios del crudo subieran de nuevo.

¿Subida de tasas?

La combinación de una inflación elevada y un mercado laboral resiliente ha aumentado las posibilidades de una subida de los tipos de interés, según muestran los mercados de futuros. Los inversores sitúan las probabilidades de una subida de un cuarto de punto el próximo mes en alrededor del 56%, según la FedWatch del CMEGroup.

Sin embargo, el lento rendimiento de julio podría complicar un posible aumento de tasas el mes que viene, dijo Diane Swonk, economista jefe de KPMG, a ABC.

"Esto no elimina una subida de tipos en el mes de septiembre, pero hace que ahora sea mucho más riesgoso para el mercado laboral si la inflación sigue siendo persistente", dijo Swonk.

Pero ahora hay dudas. Chris Zaccarelli, de Northlight Asset Management, señaló que "el informe de esta mañana cambia las reglas de juego en el sentido de que toda la atención reciente se había centrado en la inflación y este informe también resalta los riesgos que están presentes en el mercado laboral", afirmó.

"Antes de hoy, muchos esperaban que la Fed no tuviera otra opción que subir las tasas para combatir una inflación persistentemente elevada, porque el mercado laboral era fuerte. Pero este informe demuestra que no es así", añadió.