El debate por el nuevo marco regulatorio de la industria de los biocombustibles sumó esta semana la voz de uno de los actores interesados en una desregulación del sector. Marcos Bulgheroni, CEO de Pan American Energy (PAE), una de las principales productoras de hidrocarburos del país, salió a marcar su posición frente al proyecto que impulsa el Gobierno vigente.

Es un sinsentido absoluto tener una ley que prohíbe a una refinadora argentina invertir en biocombustibles en Argentina. Resulta bastante particular que nos impidan volcar recursos en una industria donde estamos en condiciones y tenemos la voluntad de hacerlo”, señaló Bulgheroni.

La ley vigente establece un régimen intervenido por el Estado, que fija los volúmenes de corte de biocombustibles en las naftas, la asignación de los cupos en el mercado interno y también los precios. Además, restringe a participar de esta industria a las petroleras, mientras que las grandes aceiteras están limitadas a los mercados de exportación.

Mientras que el proyecto impulsado por Patricia Bullrich en el Senado plantea reemplazar ese esquema administrado por un mercado de negociación libre entre productores y mezcladores, a través de un Mercado Electrónico donde el precio surge de la oferta y la demanda, con un techo referenciado a la paridad de importación. El texto eleva el corte obligatorio y elimina la prohibición que impide a las refinadoras invertir en plantas de biocombustibles.

“Nosotros no queremos ir por el mercado interno, lo que buscamos es invertir para exportar en asociación con los actores actuales del sector que compartan nuestra visión”, dijo Bulgheroni ante las críticas de cámaras empresariales de Santa Fe, Córdoba, Tucumán y provincia de Buenos Aires, quienes creen que los cambios propuestos por el Gobierno Nacional atentan contra el entramado de Pymes que se han desarrollado bajo este régimen de beneficios.

Para Bulgheroni, estos cambios no van a atentar contra ese entramado sino que “va a agrandar la torta y generar productos exportables al mundo”. “Hay una enorme oportunidad por la competitividad que tiene la Argentina a través del campo”, agregó.

Respecto a los detalles de la Ley vigente y la intervención estatal, el empresario señaló que “el precio tiene que ser competitivo, libre y negociado entre las partes”. Mientras que en términos de los volúmenes de corte, el oficialismo los eleva al 10% de biodiésel (desde el 7,5% actual) y al 15% de bioetanol (hoy en 12%) a los doce meses de su sanción.

“En términos de corte estamos de acuerdo con lo que propone el Gobierno, pero si se fija un porcentaje adicional, debería ser opcional para el mercado interno, porque el esfuerzo principal de las inversiones tiene que estar enfocado en proyectos de exportación”, señaló sobre este punto Bulgheroni.

El contexto de mercado de exportación pesa sobre este debate. Según datos de la Bolsa de Comercio de Rosario, entre enero y abril de 2026 las exportaciones de biodiésel argentino cayeron a apenas 30.360 toneladas, el nivel más bajo para ese período desde que arrancó la actividad en el país, en 2008. Actualmente el único mercado para el biodiesel local es la Unión Europea, que además analiza avanzar con una resolución que restrinja o directamente cierre nuevos envíos, mientras la producción de los últimos dos años se ubica un 50% por debajo del promedio histórico de la industria.

“La exportación se había cerrado en parte por elementos regulatorios y políticos, pero también porque las normas de exigencia en Europa avanzaron y las inversiones locales no acompañaron esa velocidad para adaptarse. Tenemos que retomar y conquistar esos mercados internacionales con la tecnología adecuada”, dijo Bulgheroni.

Para el CEO de PAE, “en la medida en que encontremos jugadores con una visión compartida, vamos a hallar vehículos de inversión en conjunto y eso va a incrementar el mercado global porque nos permitirá llegar a Europa, Estados Unidos y otros destinos”.