Christopher Phillips, de 60 años, fue arrestado después de que el cuerpo de su madre, Sylvia Phillips, de 89 años, fuera encontrado por agentes de policía en febrero último en Poplar Crescent, Porthcawl, condado de Bridgend.
El hombre mantuvo el cadáver de su madre en un congelador en el salón de la casa familiar durante casi tres años y siguió cobrando su pensión y sus prestaciones.
Sylvia había fallecido el 7 marzo de 2023. Fue hallada envuelta en una manta de seda con estampado de leopardo, con rosas amarillas colocadas sobre sus restos, junto a una tarjeta de cumpleaños firmada por él y la perra de la familia, Tina. "Para mamá, de Christopher y Tina", decía la postal.
Los agentes que abrieron el congelador encontraron a la mujer de 89 años "completamente congelada" y transcurrió un tiempo antes de que se pudiera realizar la autopsia. El patólogo no pudo determinar la causa de la muerte, pero detallaron que no se sospecha de circunstancias criminales.
"Quería más tiempo con ella, no podía dejarla ir": la declaración de Christopher Phillips
Cuando la policía llegó, Christopher dijo que su madre se había mudado a Londres y que no quería someterse a pruebas médicas. Finalmente fue arrestado tras el devastador hallazgo del cuerpo.
Al ser detenido Christopher admitió tres delitos, entre ellos no haber enterrado a su madre de forma legal y digna, seguir cobrando su pensión, subsidios de vivienda y ayudas para la calefacción en invierno.
Luego contó su versión ante el Tribunal de la Corona de Merthyr Tydfil. Dijo que había sido adoptado por Sylvia cuando tenía dos años, que fue su único sostén a lo largo de su vida y que no estaba listo para despedirse.
Christopher Phillips, de 60 años, detenido. Foto: Policía del sur de Gales
Los médicos de la difunta confirmaron que el hombre les había dicho a los médicos que "quería más tiempo" con su madre y les pidió que hicieran lo imposible para que mejorara de salud.
"Cuando ella se fue la sostuve en mis brazos y le dije que la cuidaría", confesó el acusado ante las autoridades. Dos días después de su muerte compró un congelador horizontal y lo colocó en el comedor de la casa adosada.
Allí permaneció hasta que la policía descubrió su cuerpo tras realizar una visita de control solicitada por el médico de cabecera de la mujer, que había intentando ponerse en contacto muchas veces.
Sylvia tuvo 26 citas con su médico local en 2021 y otras seis en 2022, tras lo cual no hubo más contacto. El tribunal escuchó que la última vez que se la vio fue en urgencias fue el 24 de septiembre de 2022 y que su doctor la visitó en su domicilio el 26 de septiembre, pero su hijo siguió recogiendo sus recetas.
Christopher confesó que bajaba a la planta baja para dormir junto al cuerpo de su madre y en ocasiones, abría el congelador para tomarle la mano.
Cobró más de 100.000 dólares en tres años tras ocultar el cuerpo de su madre
Christopher Phillips recibió un total de 78.190,92 libras esterlinas (aproximadamente 105.000 dólares) en concepto de pensión estatal, complemento de pensión, subsidio por asistencia, ayudas para combustible de invierno, subsidios por coste de vida y ayudas para la vivienda, que habrían cesado si él hubiera notificado su fallecimiento.
Había sido su cuidador principal desde 2008 y renunció a su trabajo a finales de 2022 cuando la salud de su madre empeoró aún más.
Según consigna la BBC, Ruth Smith, la abogada defensora del acusado, dijo: "Básicamente no quería dejarla ir, hablaba con ella como si todavía estuviera viva, se sentaba a su lado, hablando con ella sobre programas de televisión, las carreras de caballos, como siempre lo hacían".
"Estaba sumido en un dolor extremo tras su muerte. No pudo aceptar su fallecimiento y creó una narrativa falsa de que ella seguía viva", indicó Smith.
El juez Lloyd-Clarke consideró que "ocultó deliberadamente la muerte de su madre" y tomó medidas para dar la impresión de que todavía estaba viva.
"Usted siguió cobrando su receta, le mintió a los profesionales médicos y a la policía. En lugar de notificar a las autoridades y hacer los arreglos necesarios para su entierro legal, usted compró un congelador y ocultó su cuerpo dentro", agregó Lloyd-Clarke.
Phillips fue condenado a dos años y cuatro meses de prisión, de los cuales pasará el 40% en la cárcel y el resto en libertad condicional.
"Se trata de un caso extremadamente triste en el que Phillips ocultó la muerte de su propia madre y obtuvo beneficios económicos durante un período considerable", declaró la inspectora en jefe Claire Lamerton, oficial superior de la investigación.
"Mis pensamientos están con los seres queridos de Sylvia en estos momentos tan difíciles, que espero que hayan encontrado algo de paz al haber podido darle un entierro digno", expresó Lamerton.
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