En las calles de los Estados Unidos, pero en otras partes del mundo también, comenzó a crecer en los últimos años una tendencia en la que miles de personas salen a correr juntando basura.

Se trata de una práctica que recibe el nombre de plogging y a la que muchos especialistas en actividad física ya la consideran como el deporte del futuro. En Estados Unidos fue impulsada por instituciones como New York Road Runners (NYRR), pero rápidamente se sumaron muchos corredores amateurs y vecinos de Nueva York.

Qué es el plogging y cómo se originó

El término plogging proviene del sueco “plocka upp”, cuyo significado es recoger. Básicamente, es una práctica que consiste en hacer ejercicio al aire libre mientras juntas la basura que está tirada por la calle.

El principal motivo por el que se originó es la búsqueda de limpiar los espacios urbanos de Nueva York y, a la vez, impulsar un estilo de vida que sea saludable tanto para la persona como para el entorno.

Para eso, hay una colaboración importante de la NYRR, que en su sede central ofrece bolsas y guantes para que cualquier persona o grupo pueda sumarse a la iniciativa.

Oriundo de Suecia, el plogging tiene en el país cada vez más adeptos. Foto Shutterstock.

Esta actividad física se hizo cada vez más popular en los distintos barrios de Estados Unidos e incluso derivó en la realización de grandes eventos deportivos. Todo esto se debe a que tiene una comunidad muy comprometida con la actividad.

Los primeros eventos de plogging fueron organizados hace seis años, en el año 2019, por el NYRR como parte de una campaña por el Día de la Tierra.

Qué beneficios trae el plogging

El primer y principal beneficio que busca el plogging es el cuidado ambiental. Pero, indirecta o directamente, también trae una serie de cuestiones positivas para la salud de quienes lo practican.

Jason Fitzgerald, entrenador y conductor Strength Running Podcast, planteó que parar para juntar la basura genera "un ritmo cardíaco más bajo que correr de manera convencional". Esto básicamente permite que aquella persona que practica el plogging queme más grasa que si estuviera corriendo interrumpidamente. Además, favorece la recuperación luego del ejercicio.

Además, Fitzgerald asegura que esta actividad constituye “una forma sostenible de ejercicio que ayuda a fortalecer los huesos, gestionar el metabolismo y prevenir enfermedades como la diabetes tipo 2”.

Jason Fitzgerald, entrenador y conductor Strength Running Podcast, planteó que parar para juntar la basura genera "un ritmo cardíaco más bajo que correr de manera convencional". Foto: Unsplash

El plogging también puede ser considerado como un entrenamiento muscular, dado que al agacharse a juntar la basura se realiza un movimiento similar a las sentadillas o zancadas. Es por eso que los especialistas recomiendan realizar estiramientos luego del ejercicio.

Por último, también trae un beneficio vinculado a lo psicológico y a lo social, dado que aquellos que realizan el plogging suelen experimentar una reducción de los síntomas vinculados con la depresión.

Fitzgerald sostiene que “recoger basura beneficia a la comunidad y genera satisfacción personal por sentirse útil”. A su vez, las dinámicas grupales ayudan a que las personas disminuyan esa sensación de aislamiento y fortalezcan los vínculos sociales.