Cuando se piensa en esculturas y efectos especiales, se asocia a los grandes estudios de Los Ángeles, las casas de subastas o los museos conmemorativos de Hollywood. Pero recientemente se supo que el dragón blanco Fújur, uno de los personajes más recordados de La historia sin fin, tiene un nuevo hogar lejos de los estudios de filmación, al otro lado del Atlántico.

El mítico ser fantástico que acompañó a Atreyu y Bastián en una de las películas más emblemáticas de los años 80 forma parte del Museo de Cine Colin Arthur, ubicado en Valoria la Buena, una pequeña localidad española donde antiguos gallineros industriales se transformaron en un espacio dedicado a preservar la historia de los efectos especiales.

El lugar reúne parte del legado del escultor y cineasta británico Colin Arthur, de 83 años, una figura clave detrás de numerosas producciones que marcaron al cine fantástico y de ciencia ficción durante las últimas cinco décadas. En las dos enormes naves, que décadas atrás pertenecieron a una importante industria avícola, hoy descansan decorados, máscaras, criaturas, moldes y mecanismos que formaron parte de películas reconocidas en todo el mundo.

Entre las piezas más llamativas sobresale una recreación escaneada de la cabeza de Fújur. Sin embargo, el dragón no está solo. Muy cerca también aparece la gigantesca serpiente creada para Conan, el bárbaro, otro de los trabajos más conocidos de Arthur en el cine de aventuras.

El dragón blanco Fújur es uno de los personajes más recordados de La historia interminable. Foto: EFE/ Nacho Gallego.

Según informó Rtve, el museo ofrece un recorrido por la historia de los efectos especiales prácticos, aquellos que durante décadas dieron vida a personajes y escenarios antes del predominio de las herramientas digitales y que han vuelto a estar en boga gracias a superproducciones como la adaptación de "La Odisea", de Christopher Nolan.

La colección incluye más de un centenar de objetos originales, además de recreaciones realizadas a partir de moldes auténticos, fotografías, documentos y acreditaciones conservadas por el artista en su taller de Paracuellos del Jarama.

Otras icónicas piezas expuestas en el museo

Entre los elementos expuestos también figura una réplica del rostro de Sean Connery, creada a partir de un molde original que Arthur utilizó para diseñar las pelucas que el actor lució como James Bond. A eso se suman máscaras originales de 2001: Una odisea del espacio, el diseño de un cañón de maquillaje ideado para agilizar el trabajo con los extras durante el rodaje de El imperio del sol y la patente de una fórmula de sangre blanca utilizada en El resplandor, otra producción dirigida por Stanley Kubrick.

El espacio también conserva el premio Goya que Colin Arthur recibió por los efectos especiales de La Grieta (1990), además de un carné de manipulador de explosivos que utilizó durante su carrera profesional.

El dragón está expuesto en el Museo de Cine Colin Arthur. Foto: EFE/ Nacho Gallego.

Museo de Cine Colin Arthur

El escultor Juan Villa, impulsor del museo junto con el productor David Cooper, explicó que el proyecto busca reconocer a los técnicos y artistas que hicieron posible muchas películas famosas, aunque sus nombres rara vez alcanzaron la misma notoriedad que los directores o los actores.

"La trastienda del cine, los trucos, los efectos especiales, el papel decisivo de técnicos y artistas en la producción de películas que han pasado a la historia", dijo Villa, según informó Rtve.

El museo ocupa dos naves de mil metros cuadrados cada una, a unos 28 kilómetros de Valladolid. Según Villa, la elección del edificio surgió casi por casualidad. "Al ver el interior de las naves vacías, abandonadas y diáfanas, hace un año y medio, nos dio la sensación de estar en un lugar de rodaje con traseras de decorados sin rematar, como los retablos de una iglesia porque solo se ve la parte de delante, lo que sale en las películas", explicó.

Arthur, radicado desde hace décadas en España y colaborador de Pedro Almodóvar en Hable con ella, recibió además dos importantes reconocimientos recientes por toda su trayectoria: el premio de honor del Festival de Cine Fantástico PUFA de Valladolid en 2024 y la misma distinción en el Festival de Sitges en 2022. Con este museo, el artista abre al público el universo creativo que permaneció durante años detrás de cámaras y permite que personajes inolvidables como Fújur continúen despertando la imaginación de nuevas generaciones.

Con información de EFE.