La doctora en farmacia y nutricionista Boticaria García se ocupa de desentrañar los mecanismos que disparan el hambre y así dar las mejores estrategias para lograr un peso saludable y que no sigan en ascenso los kilos de más.

La advertencia es que no tener en cuenta estos funcionamientos puede llevar a elegir alimentos en forma errada, caer en atracones o distorsionar la sensación de saciedad, entre otras manifestaciones.

Para la especialista Boticaria García -ese es el nombre en redes y en apariciones públicas de la divulgadora científica española Marián García- un primer punto para desentrañar y comenzar un camino hacia un peso consciente es conocer qué pasa con el cerebro hambriento”.

Sobre este tema, en una nota para el sitio Telva, García indicó que mucha personas con sobrepeso tienen una alteración fisiológica que hace que tengan más hambre. “Es decir, tenés sobrepeso y, encima, tenés más hambre que el que no padece obesidad. Es el pez que se muerde la cola. Es la famosa fuerza de voluntad que todo lo puede y que realmente no es así”, completó.

¿Por qué sucede esto? “Nosotros tenemos adipocitos, que son unas células que funcionan como almacenes de grasa, es la célula "patito feo" del organismo. El adipocito sirve para mandar mensajes de hambre y de saciedad. Hay una hormona que se llama grelina, que sale del estómago, y que te dice "tengo hambre", y otra que se llama leptina, que sale del adipocito y dice "frena, deja de comer". Cuando ese adipocito está inflamado porque hay un exceso de grasa no manda bien esa señal de saciedad”.

Distintos tipos de hambre

A esto se suma que existen distintos tipos de hambre.

Boticaria García propone distinguir distintos tipos de hambre Foto Instagram.

  • Hormonal: es cuando el adipocito está alterado.

  • Fisiológico: indica la necesidad real del organismo.

  • Emocional: relacionado con cortisol, la hormona del estrés, que en momentos de tensión nos lleva a atiborrarnos de azúcar o grasas. Además, la ansiedad altera la leptina, otra sustancia fundamental para la saciedad. Mientras que en momentos de aburrimiento cambia la dopamina, también llamada la molécula de la recompensa o el placer y que busca azúcar, sal o glutamato monosódico -utilizado en los ultraprocesados para potenciar los sabores.

  • Ambiental: relacionado con la tentación al ver algo rico.

  • Dragón Khan: es algo así como una montaña rusa en el cuerpo. Genera un pico rápido de glucosa, luego viene una caída brusca y el cuerpo pide más azúcar para compensar. Interviene sobre todo la insulina, la hormona que regula el azúcar en sangre.

La lista resulta muy útil para identificar el propio patrón e implementar las estrategias más eficaces para no caer en estos mecanismos.

El desayuno que puede llevar a engordar 9 kilos y qué tipo de hambre interviene

Al mismo tiempo, García pone el foco, de acuerdo a la información del sitio Telva, en el subibaja abrupto de glucosa, algo que no es mencionado en los consejos para adelgazar difundidos generalmente.

El pan integral, por su contenido de fibras, aumenta la saciedad.

Su advertencia, siguiendo la misma fuente, es contundente: “Las personas que consumen habitualmente un desayuno azucarado, como nos enseñaron incorrectamente, pueden llegar a comer más de 300 kilocalorías extras al día. Al año, esto implicaría hasta nueve kilos de peso”.

Secretos para no comer de más

Estos son los lineamientos que García compartió en Telva. La clave, tal como ella describe, es pensar el origen del hambre. Algunos ejemplos.

  • Si es emocional o ambiental, buscar otras actividades que resulten placenteras y que sean saludables. Una pequeña caminata, la llamada a alguien querido o la práctica de un hobby pueden ser efectivas.

  • Para el hambre fisiológico, la recomendación es no pasar la hora de la comida y buscar opciones con proteínas, ya que aumentan la saciedad.

La forma de evitar los picos de glucosa es optar la fibra, que formará un gel en el estómago que alimente las bacterias buenas.