Muchas personas describen una sensación de calma al llegar al mar. El sonido de las olas, el horizonte abierto y el movimiento constante del agua suelen asociarse con momentos de descanso o desconexión de la rutina.

Aunque durante mucho tiempo esa percepción fue considerada una experiencia subjetiva, distintas investigaciones comenzaron a estudiar cómo responden el cerebro y el cuerpo frente a los llamados "espacios azules", es decir, entornos donde el agua tiene un papel protagonista.

El interés científico por este fenómeno creció junto con los estudios sobre los beneficios de la naturaleza para la salud mental. Hoy, psicólogos, médicos y especialistas en salud pública analizan qué efectos producen estos escenarios sobre el estrés y el sistema cardiovascular.

En ese contexto, un artículo de divulgación reunió investigaciones que buscan explicar por qué muchas personas experimentan una sensación de alivio apenas llegan al océano.

Según la psicología, sentirse más ligero al llegar al océano no es una ilusión

De acuerdo con un artículo publicado por Silicon Canals, la sensación de bienestar que muchas personas experimentan al llegar al océano tiene respaldo en distintos estudios sobre el funcionamiento del organismo frente a los entornos acuáticos.

Vivir cerca de espacios azules o visitarlos con frecuencia se asocia con un mayor bienestar psicológico. Foto: Pexels

Simplemente observar el agua puede contribuir a disminuir la presión arterial y la frecuencia cardíaca en pocos minutos.

Una de las explicaciones se relaciona con los llamados "espacios azules", un concepto utilizado para describir ambientes dominados por el agua, como playas, lagos o ríos. Estos paisajes han sido objeto de numerosas investigaciones por su posible relación con la reducción del estrés y la mejora del estado de ánimo.

Entre los efectos que estudian los investigadores se encuentran:

  • Reducción del estrés. La exposición a paisajes acuáticos puede favorecer una sensación de relajación.

  • Disminución de la frecuencia cardíaca. Algunos estudios registraron cambios fisiológicos pocos minutos después del contacto visual con el agua.

  • Menor presión arterial. El organismo puede responder con una reducción de los indicadores asociados al estrés.

  • Mayor sensación de bienestar. Muchas personas describen un alivio emocional al permanecer cerca del mar.

Una investigación publicada en la revista científica Health & Place encontró que vivir cerca de espacios azules o visitarlos con frecuencia se asocia con un mayor bienestar psicológico y una menor percepción de estrés. Los autores sostienen que estos ambientes pueden favorecer la recuperación mental y contribuir a mejorar el estado de ánimo.

Por su parte, el psicólogo ambiental británico Mathew White, investigador de la University of Vienna y uno de los principales especialistas en el estudio de los espacios azules, explicó en distintas publicaciones científicas que los entornos con agua parecen captar la atención de una forma suave y natural, permitiendo que el cerebro descanse de las exigencias constantes del entorno urbano. Según el investigador, esa respuesta podría ayudar a reducir el estrés y favorecer la recuperación emocional.

Estos paisajes han sido objeto de estudio por su posible relación con la reducción del estrés y la mejora del estado de ánimo. Foto: Pexels.

Además, la American Psychological Association señala que el contacto con la naturaleza puede contribuir a disminuir los niveles de estrés y favorecer el bienestar psicológico. Si bien los efectos pueden variar entre las personas, la evidencia disponible indica que pasar tiempo en ambientes naturales se asocia con beneficios tanto para la salud mental como para algunos indicadores físicos relacionados con el estrés.

El interés por comprender cómo influyen los espacios naturales sobre el organismo continúa creciendo. En la actualidad, psicólogos, neurocientíficos y especialistas en salud pública investigan qué características de estos entornos pueden favorecer el bienestar y de qué manera esos efectos pueden incorporarse a estrategias de promoción de la salud.