Transportistas Rurales advierten crisis por suba del combustible y tarifas congeladas

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Transportistas rurales se movilizan en Río Cuarto sin cortar rutas, pero con una advertencia clara: el aumento del combustible y tarifas congeladas los deja al borde de la rentabilidad. Reclaman actualización urgente y denuncian pagos por debajo de lo acordado.


El conflicto del transporte rural volvió a escalar en Río Cuarto, donde trabajadores del sector iniciaron una medida de fuerza con concentración en distintos puntos estratégicos de la ciudad. Sin interrupción del tránsito, el objetivo es visibilizar una situación que, aseguran, se replica a nivel nacional: costos en alza y tarifas que quedaron desactualizadas.



La protesta se desarrolla principalmente en la ruta 8, a la altura de la Sociedad Rural, y en la zona de la ruta A005. Allí, los transportistas permanecen apostados durante toda la jornada, en una modalidad que evita cortes pero busca generar impacto.

“No queremos perjudicar a terceros, pero sí que se entienda lo que estamos atravesando”, explicó Miguel Targhetta, presidente del Centro de Transportistas Rurales de Río Cuarto.


El reclamo tiene un eje central: el fuerte aumento del gasoil en las últimas semanas. Según detallaron, el combustible —principal componente del costo del flete— subió alrededor de un 30% desde el inicio de la cosecha, mientras que las tarifas siguen prácticamente congeladas.

“Estamos trabajando con valores que quedaron totalmente desactualizados”, advirtió Targhetta.

A esto se suma otro punto crítico: denuncian que, incluso con tarifas ya fijadas, muchas veces no se pagan en su totalidad.

“Se está cobrando por debajo de lo acordado, y eso nos perjudica directamente”, señalaron desde el sector, marcando una distorsión que agrava aún más la rentabilidad.



El conflicto no es aislado. La retención de tareas y las protestas en rutas se replican en distintos puntos del país, reflejando una tensión estructural entre transportistas y dadores de carga. En provincias agrícolas, donde el transporte es clave para sostener la cadena productiva, la falta de actualización tarifaria impacta directamente en la logística del agro.


El esquema actual —donde la tarifa se fija al inicio de la cosecha y luego no se revisa— queda rápidamente desfasado en un contexto de subas constantes.

“Todo aumenta, pero el transporte queda absorbiendo esos costos”, remarcan desde el sector, planteando un escenario que pone en riesgo la sostenibilidad de la actividad.


Aunque desde Nación se habló de un posible congelamiento del precio del combustible por 45 días, los transportistas consideran que la medida llega tarde frente a aumentos acumulados. Por eso, el foco está puesto en lograr una mesa de negociación urgente.


La continuidad de la protesta dependerá de esa respuesta. “Queremos volver a trabajar, pero en condiciones razonables”, advirtió Targhetta. Mientras tanto, el conflicto suma presión en plena cosecha y vuelve a poner sobre la mesa una discusión de fondo: quién absorbe los costos en una economía donde las provincias productivas siguen cargando con el peso de la crisis.