DAGATTI, ENTRE DOS JUSTICIAS Y UN CELESTE QUE LE CUESTAN
- Telediario Digital
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Por Guillermo Geremía

En la misma semana el empresario riocuartense de la industria frigorífica y comunicacional tuvo sobre su escritorio dos realidades preocupantes de su agitada agenda como referente del poder en Río Cuarto. La decisión de un juez que quiere sentarlo en el banquillo de los acusados en los Tribunales de Córdoba y los impensados números de la recaudación del club tras recibir a uno de los dos equipos grandes del futbol argentino jugando de local en su histórico logro de poner a Esudiantes de Río Cuarto en la primera división del deporte del cual somos hace 3 años campeones del mundo.
Cerrar las cuentas del “celeste” cada vez cuesta más. Pensaban recaudar un millón de dólares en el enfrentamiento con River Plate si se realizaba en el Kempes pero pese a su extrema delgadez fue imposible moverla a Tini de su fecha programada. Los millonarios sólo dejaron 400 millones de pesos en el ‘Imperio del sur’. Es decir, mil millones menos de lo esperado si el partido era en la Capital Provincial y no en la alterna. Boca con entradas populares a $110 mil convocó el jueves santo a 11.000 simpatizantes propios contra Talleres y en Río Cuarto quedaron sin vender 2.000 entradas con River y sobre todo de las más caras. En el Candini con un aforo de 11.000 personas asistieron 9.000 para ver la inmerecida derrota con River Plate.
Además no logra que el empresariado riocuartense cotice el pecho de la camiseta celeste en sintonía con el lugar a donde ha llegado el club local en el fútbol grande. Todavía no tiene auspiciante principal. En las oficinas de la Avda. España hay incertidumbre por el acompañamiento de la ciudad en la LPF. Pensaban comprometer a 10.000 socios nuevos de fútbol abonados para ver los partidos en Río Cuarto y la pelota se pinchó en los 4.000. Los derechos de televisión le están permitiendo, en las cuentas, arañar un empate digno sobre la hora. El primer cheque fue de $250 millones. Y sobre llovido, la situación económica que inclina la cancha en contra.

Pero el partido que importa es el partido judicial. Ya se sabe que el fútbol es la cosa más importante de las menos importantes de la vida. Pero si Alicio Dagatti no despeja su horizonte con las leyes se complicará hasta la realidad del club que hace una década preside.

“El señor Dagatti, así nos lo ha manifestado y por lo que he visto de la pruebas, no existe ninguna relación con estos hechos que se le imputan, me parece que está muy tranquilo con su inocencia y quiere que se lo juzgue con un proceso justo”, aseguró en declaraciones periodísticas Germán Garavano, abogado defensor del empresario en el tramo de las acusaciones que se le realizan en la Justicia Federal.

El ex Ministro de Justicia de Mauricio Macri salió a la cancha luego de que el Juez de Control Milton Peralta le diera la razón al fiscal Enrique Gavier en la acusación de la Justicia provincial por el “camión narco” y determinara que el caso no corresponde a la Justicia Federal sino que debe continuar en Córdoba.
“Para nosotros, el señor Alicio Osvaldo Dagatti es el cabecilla de esta asociación. Tiene vinculación directa con el tema de la carne, con los celulares y con las drogas; por eso lo hemos acusado", manifestó Gavier en declaraciones a LV 16 Radio Río Cuarto tras que el juez de Control N7 le diera la razón.

“No tiene lógica económica el transporte de esa sustancia para una empresa que tenía un contrato de provisión de carne con la provincia. La verdad que son cosas que no tienen lógica”, responde el abogado Garavano a la hipótesis del magistrado cordobés. A criterio de la Fiscalía Dagatti, que llegó a tener el 75% de la cuota de provisión de carnes del Servicio Penitenciario de Córdoba, puso en riesgo ese negocio de miles de millones de pesos para hacer entrar celulares, alcohol y droga de menudeo en una de las cárceles provinciales. En el entorno de Dagatti creen que este fue el “kiómetro cero” para sus adversidades judiciales, se quedó con la parte mayoritaria de un negocio que estaba en poder de otros peces más gordos que él.
El Fiscal Gavier pasea orgulloso por la familia judicial su fama de meter preso a los poderosos y ser duro con los duros. Pero mediáticamente sólo pone el pie en terrenos firmes para defender sus posicionamientos. Y tiene paradójicamente en esos medios el uso frecuentes de títulos que le dan la razón a los defensores de Dagatti. Si el “camión es narco” la causa debe tramitarse en la Justicia Federal.
“Lo que se presentó en la Justicia Federal fue algo que la misma Fiscal (Dra. Paulina Lingua, Lucha contra el Narcotráfico 2do. Turno) que investigaba originalmente el caso planteó que son dos cosas. Por un lado que ese ingreso no provenía de la ciudad de Río Cuarto como se quiere hacer presentar en el expediente sino que se había producido en la ruta del camión hacia Río Cuarto, en una hipótesis que comenzó a investigarse y que después llamativamente se dejó de lado. Y por otro lado la Justicia Provincial nunca avanzó en la investigación de cuál era el origen de esa droga, cuál es la organización delictiva, porque claramente hay una organización, que estaba traficando esa droga para ser llevada a la cárcel, de la cual, el señor Dagatti y todas sus empresas son totalmente ajenos”, asegura Garavano para ratificar su posición de llevar a la Justicia Federal la causa.
Como el Juez de Control (Peralta) no está de acuerdo con la Cámara Federal de Casación (que falló a favor de los intereses de Dagatti) entonces el expediente vuelve al Juzgado Federal de Córdoba Número 1. Ahí tiene que realizarse un trámite técnico que se llama “trabar competencia”, porque al estar firme la decisión de la Casación Federal y también la determinación provincial, cuando ello ocurre, el expediente debe ser elevado a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, único tribunal común de alzada de ambos estamentos. El caso Dagatti no pasará por el Tribunal Superior de Justicia de Córdoba para que resuelva a dónde lo van a enjuiciar por la asociación ilícita que se le imputó. Irá directamente a la Corte Suprema. Los tiempos estimados para que se expida el máximo tribunal encajan en lo que resta de 2026.

“Esta cuestión excede al caso Dagatti por las competencia, es una zona gris. Una zona de conflicto. Las fuerzas federales deben investigar con la colaboración de la justicia provincial”, explica Garavano que entra con los ojos cerrados a Comodoro Py y sabe quien está detrás de cada puerta y que hasta fines de 2024 fue asesor del Tribunal Superior de Justicia cordobés.
-Garavano: “El señor Dagatti, así nos lo ha manifestado y por lo que he visto de la prueba no existen en relación a estos hechos, me parece que está muy tranquilo con su inocencia y quiere que se lo juzgue con un proceso justo”.
-Periodista: “¿Qué no se lo garantiza la Justicia Provincial?
-Garavano: “Esa es una aseveración suya…”
-Periodista: “No, una pregunta…es una pregunta”
- Garavano: “La garantía del proceso justo la da que se cumplan las reglas que fijan las leyes, y en este caso lo que se entendió es que las leyes claramente y así lo entendió el máximo tribunal penal de la República Argentina en la materia, que corresponde a la
Justicia Federal investigar este tipo de casos, sea Dagatti, sea Garavano, sea Geremía, sea Maradona…en cualquier caso corresponde esa investigación”.
No es la única causa que Dagatti tiene en la Justicia Federal. Estos días le devolvieron automóviles de su propiedad, en lo que algunos confundieron con nuevos allanamientos de Gendarmería, en otra denuncia esta vez realizada en el Juzgado Federal de Río Cuarto. “Es un investigación en pleno trámite, pareciera ser más una discusión tributaria que de lavado de dinero”, asevera Garavano. Y agrega su preocupación por la extensión del secreto de sumario dispuesta por el Juez Carlos Ochoa que dificulta saber de qué se lo acusa al empresario nacido en General Deheza. “Se trata de una denuncia anónima, llamativa y particular de hace mucho tiempo”, concluye.
Hace más de un año que Dagatti no logra salir del ojo de la tormenta. Puede que las razones sean atribuidas a errores propios o delitos no forzados, o que se acercó demasiado al verdadero poder político/económico y se lo están haciendo pagar con sangre, sudor y lágrimas. Si bien en lo deportivo los vientos pueden cambiar con un par de resultados favorables, en lo judicial incorporó a un refuerzo de alta cotización que le permita tener árbitros que no le cobren deliberadamente en contra. Aunque, como cuando rueda la pelota, en el Poder Judicial nunca están garantizados los resultados. Pero cualquiera se da cuenta que Garavano para la Justicia Federal no es lo mismo que Wanchope Ávila para el fútbol de primera.
Así son las Cosas.
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