Argentina lidera exportaciones de yerba mate pero productores advierten que no cubren costos

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Argentina recuperó el liderazgo mundial en exportaciones de yerba mate tras superar a Brasil, con ventas por más de 116 millones de dólares. Sin embargo, los productores advierten que el precio de la hoja verde sigue por debajo de los costos y pone en jaque a la base productiva.


Argentina volvió a ocupar el primer lugar mundial en exportaciones de yerba mate, pero el logro internacional expone una contradicción profunda: mientras el país vende más al exterior y desplaza a Brasil después de siete años, los productores aseguran que el precio que reciben por la hoja verde no alcanza para cubrir los costos.



Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate, en 2025 los envíos llegaron a 57,9 millones de kilos, un crecimiento interanual del 32% respecto de 2024. Los ingresos superaron los 116 millones de dólares y el precio promedio se ubicó por encima de los USD 1.930 por tonelada.


El salto exportador permitió recuperar terreno frente a Brasil y consolidar la presencia argentina en mercados tradicionales. Siria continúa como principal comprador y concentra más del 60% de las ventas externas, mientras que Chile y España aparecen entre los destinos relevantes. Aun así, el negocio sigue fuertemente concentrado y depende de ampliar mercados para reducir riesgos.



En ese contexto, el primer envío directo de la Cooperativa Dos de Mayo hacia China abrió una expectativa distinta para el sector. La posibilidad de colocar yerba mate a granel en el gigante asiático aparece como una oportunidad para diversificar compradores, aunque todavía está lejos de modificar la realidad cotidiana de las chacras.


La postal federal es incómoda: la Argentina celebra un récord exportador, pero la base primaria de Misiones y Corrientes sigue tensionada por precios bajos. Los productores cobran entre $350 y $380 por kilo de hoja verde, valores que, según advierten, no alcanzan para sostener la actividad frente al aumento de costos.



La desregulación también suma presión. El Decreto 812/2025 eliminó la facultad del INYM para fijar precios mínimos, una herramienta que funcionaba como referencia para ordenar la cadena. Desde entonces, el valor queda más expuesto a la negociación del mercado, en una economía regional que vuelve a mostrar una pregunta de fondo: cómo convertir los récords de exportación en rentabilidad real para quienes producen.