Entre el trauma y la ideología: el fantasma de la izquierda en Perú
- Telediario Digital
- hace 34 minutos
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El escenario político peruano actual se encuentra nuevamente atrapado en una dialéctica de extremos, donde el “miedo a la izquierda” no es sólo una postura ideológica, sino un motor electoral y social de gran potencia. Este temor, arraigado en la memoria colectiva y alimentado por crisis recientes, define hoy las estrategias de las fuerzas políticas que se preparan para la segunda vuelta de las presidenciales de este año.
Las raíces de una desconfianza histórica
El recelo hacia las propuestas de izquierda en el Perú no es un fenómeno espontáneo. Se nutre de un trauma histórico profundo vinculado a la época del terrorismo, donde grupos como Sendero Luminoso y el Movimiento Revolucionario Tupac Amaru distorsionaron la imagen de la protesta social y la justicia económica, asociándolas indisolublemente a la violencia.
Aunque la izquierda democrática ha intentado desmarcarse de ese pasado, el uso del “rerruqueo” -una estrategia de estigmatización política- sigue siendo una herramienta efectiva para movilizar el voto mediante el miedo.

El espejo regional y la crisis de gestión
A este componente histórico se suma el factor geopolítico. El deterioro de las democracias en países vecinos y la pésima imagen de los manejos económicos de modelos estatistas en la región sirven como advertencia constante para un sector de la población peruana que prioriza la estabilidad macroeconómica.
Este temor se vio exacerbado por la gestión de Pedro Castillo y las posteriores crisis de gobernabilidad, que dejaron una sensación de improvisación y falta de garantías democráticas en los sectores que llegaron al poder bajo banderas de izquierda radical.
La fragmentación y el vacío de liderazgo
Irónicamente, mientras la derecha utiliza el miedo para cohesionar a sus votantes, la izquierda peruana enfrenta su propia “autodestrucción” a través de una fragmentación crónica. Alianzas controvertidas, como la anunciada oportunamente entre Antauro Humala y Juntos por el Perú, sólo profundizan la percepción de una izquierda que oscila entre el radicalismo populista y la incapacidad de gestión técnica.
Esto deja al ciudadano medio en una encrucijada: el rechazo a un sistema que no resuelve sus necesidades básicas frente al temor de un cambio que percibe como un salto al vacío.
Un país en busca de certidumbre
En contexto actual, con un Gobierno interino bajo la mirada crítica del Congreso y una ciudadanía desencantada, el miedo se convierte en el gran decisor. Sin embargo, una democracia que se sustenta sólo en el temor al “otro” es una democracia frágil.
El desafío para el 2026 no será sólo vencer al fantasma de la izquierda o la derecha, sino construir una narrativa que ofrezca soluciones reales a la inseguridad, la corrupción y la falta de servicios básicos en el “Perú Profundo”.
La verdadera editorial que el Perú necesita escribir no es una de exclusión, sino una que logre reconciliar sus fracturas sociales sin recurrir al pánico como única propuesta de Gobierno.
Mientras el miedo siga siendo el protagonista, la estabilidad seguirá siendo el gran ausente en la política nacional.
Pablo M. Wehbe – Profesor UNRC-UNVM-UCC
Columnista de “Telediario Federal”, Canal 13
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