Paro docente en Río Cuarto: quinta semana sin clases en la UNRC por el financiamiento

  • Telediario Digital
  • hace 9 minutos
  • 2 Min. de lectura

La Universidad Nacional de Río Cuarto inicia su quinta semana consecutiva de paro docente. El reclamo apunta al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y advierte sobre el impacto directo en salarios y funcionamiento del sistema.

  •  

    La crisis universitaria suma un nuevo capítulo en el interior del país. Este lunes, la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) comienza su quinta semana consecutiva sin actividades docentes, en el marco de un plan de lucha que exige la aplicación efectiva de la Ley de Financiamiento Universitario y una recomposición salarial urgente.


    La medida es impulsada por la Asociación Gremial Docente (AGD), que denuncia un deterioro sostenido de los ingresos y advierte que la situación presupuestaria pone en riesgo el funcionamiento mismo de la universidad pública.

    “Sin salarios dignos, la universidad es una cáscara vacía”, señalaron en una carta abierta dirigida a los estudiantes.




    El conflicto no es aislado. Se inscribe en una tensión creciente entre el sistema universitario y el gobierno nacional, al que los gremios acusan de no cumplir con una ley ya vigente. Bajo la consigna “No al ajuste en la universidad pública”, los docentes profundizan las medidas y buscan sumar respaldo social en defensa de la educación gratuita.



    Desde una mirada federal, el impacto es aún más fuerte en ciudades del interior como Río Cuarto, donde la universidad no solo cumple un rol educativo, sino también económico y social. La paralización de actividades afecta a miles de estudiantes, docentes y trabajadores, además de repercutir en el entramado productivo y comercial que gira en torno a la institución.

    En este contexto, el conflicto promete escalar. El próximo 12 de mayo será una fecha clave, con la convocatoria a una nueva marcha federal universitaria que podría amplificar el reclamo en todo el país.


    Mientras tanto, la incertidumbre crece y el sistema universitario vuelve a quedar en el centro del debate político y económico.