Tercer día del jury por el caso Dalmasso: ADN en debate, pruebas que no aparecen y acusaciones cada vez más duras

  • Telediario Digital
  • hace 51 minutos
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La tercera audiencia del jury contra los fiscales que investigaron el crimen de Nora Dalmasso está atravesada por un eje central: las pruebas genéticas. Declaran especialistas, se reavivó la polémica por un informe clave que nunca habría llegado y volvieron las críticas por posibles fallas graves en la investigación.

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    El jury de enjuiciamiento contra los fiscales del caso Nora Dalmasso entró en una instancia clave con el desarrollo de su tercera audiencia, donde el foco está puesto en la prueba genética, la cadena de custodia y las decisiones que marcaron el rumbo de la causa durante casi dos décadas.


    La jornada comenzó con la expectativa puesta en los testimonios de especialistas. En este marco, declaró el médico forense Martín Subirach, y declararan la genetista Nidia Modesti y Mario Viñolo, todos con participación en distintas etapas de la investigación. El objetivo: poner bajo análisis la validez y el tratamiento del ADN en el expediente.


    Uno de los puntos más sensibles volvió a ser el informe del FBI que sugería investigar a Roberto Bárzola como posible sospechoso. El fiscal Luis Pizarro, uno de los acusados en el jury, aseguró que ese informe “nunca le llegó” y que no consta en la causa, lo que reavivó los cuestionamientos sobre cómo se manejó esa línea investigativa.


    En paralelo, Pizarro también planteó que la cadena de custodia del ADN estaba comprometida, argumento que —según su postura— habría impedido avanzar sobre esa prueba en su momento.


    Este punto será clave en la evaluación de los especialistas, que deberán determinar si ese material genético puede ser considerado válido tras el paso del tiempo.

    Pero uno de los momentos más impactantes de la audiencia estuvo marcado por el testimonio del forense Subirach, quien dejó fuertes definiciones sobre la investigación inicial.

    Aseguró que “le embarraron la cancha” al fiscal de la causa y cuestionó el rumbo que tomó el expediente, señalando que en un principio se seguía una línea concreta que luego fue desviada.


    Subirach también volvió a poner en el centro una de las incógnitas más inquietantes del caso: un mechón de cabello que fue hallado en la mano de la víctima y que, según indicó, contenía bulbo y por lo tanto ADN potencialmente determinante.

    Sin embargo, esa evidencia hoy no aparece. “No sé qué se hizo con eso”, sostuvo, dejando abierta una duda clave sobre la cadena de custodia y el manejo de pruebas sensibles.

    La desaparición de ese elemento vuelve a encender interrogantes sobre la investigación original, ya que podría haber sido una pieza central para identificar al responsable del crimen.




    En este contexto, también se reactivó el debate sobre otro rastro genético que sí forma parte del expediente y que, según la investigación más reciente, tendría coincidencias con el perfil de Bárzola. La discusión ahora gira en torno a si ese ADN puede sostenerse como prueba válida en el proceso.

    Fuera del ámbito estrictamente técnico, la audiencia también estuvo atravesada por declaraciones de la familia Macarrón, que volvieron a cargar con dureza contra los fiscales.

    Facundo Macarrón aseguró que la situación “es peor de lo que imaginaban” y sostuvo que ya no se trata solo de negligencia, sino de posibles delitos en el manejo de la causa. Cuestionó además que, pese a haberse tomado muestras de ADN a numerosas personas del entorno, nunca se haya realizado ese procedimiento con Bárzola en su momento.


    “Lo que más duele es la pérdida de tiempo”, expresó, en referencia a los años que —según la familia— se habrían desaprovechado sin avanzar en la dirección correcta.

    Por su parte, Marcelo Macarrón también dejó declaraciones de alto voltaje. Habló de un proceso que calificó como “circo romano” y acusó a los fiscales de no haber estado “a la altura de las circunstancias”. Además, sostuvo que nunca hubo un pedido de disculpas por lo actuado y remarcó el impacto personal y familiar que tuvo la causa a lo largo de los años.


    Incluso, fue más allá al señalar que los fiscales “hicieron mucho daño” y cuestionó que durante el jury se intente respaldar su accionar con testimonios sobre su trayectoria profesional.


    La tercera audiencia deja por ahora, un escenario cargado de tensión, con dos ejes bien marcados: por un lado, la discusión técnica sobre el ADN y las pruebas; por otro, el fuerte cuestionamiento humano y judicial por parte de la familia de la víctima.