Amenazas escolares: la justicia evalúa que los padres paguen los operativos

  • Telediario Digital
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Tras una ola de intimidaciones en escuelas, la Justicia analiza que las familias de los responsables afronten los costos de los despliegues policiales. La medida busca frenar una escalada que ya afecta a decenas de instituciones.


La creciente ola de amenazas de tiroteos en escuelas encendió las alarmas y ahora suma un nuevo capítulo: la Justicia analiza que los padres de los menores responsables deban pagar los costos de los operativos policiales que se activan ante cada advertencia. La iniciativa se evalúa en Mar del Plata, donde los casos se multiplicaron en pocos días.


El fenómeno tuvo un crecimiento explosivo. En cuestión de horas, las denuncias se triplicaron y llegaron a involucrar a unas 30 instituciones, tanto públicas como privadas. Los mensajes, en su mayoría escritos en baños o difundidos en redes, repetían una palabra que genera temor inmediato: “tiroteo”.


La investigación apunta a menores de edad, en algunos casos de 17 años, que ya fueron identificados y notificados por el delito de intimidación pública. Aunque muchos son inimputables, desde la Justicia advierten que eso no los exime de consecuencias: sus familias podrían responder económicamente por los gastos que generan estos episodios.



El planteo se apoya en el Código Civil, que habilita a reclamar a los padres por daños o costos derivados de acciones de sus hijos. En este caso, los operativos incluyen presencia policial, evacuaciones y hasta intervenciones de brigadas especiales ante amenazas de bomba, lo que implica un importante despliegue de recursos.


En paralelo, las autoridades reforzaron los protocolos de seguridad en las escuelas y pidieron mayor control familiar sobre el uso de redes sociales. También se trabaja en acciones de concientización para evitar que estas conductas, muchas veces tomadas como “bromas”, escalen a situaciones más graves.

El trasfondo no es menor: estos hechos se dan en un contexto sensible, marcado por episodios recientes de violencia escolar en el país. Por eso, el mensaje de la Justicia es claro: no se trata de travesuras. “Todos dejan su huella digital”, advierten, en un intento de desalentar una práctica que genera miedo real y moviliza recursos cada vez mayores.