“Ya no es un caso aislado”: otro colegio de Río Cuarto confirmó amenazas y activó protocolo oficial

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 Al caso de La Merced se suma el IPEM 281, donde también detectaron inscripciones con amenazas en un baño. Desde la institución confirmaron la activación del protocolo y vinculan estos hechos a desafíos virales.


La preocupación por amenazas de tiroteos en escuelas de Río Cuarto suma un nuevo capítulo. Mientras aún se siente el impacto por lo ocurrido en el colegio La Merced —con padres retirando a sus hijos y estudiantes asustados—, otra institución de la ciudad confirmó una situación similar.

Se trata del IPEM N° 281 “Dr. Carlos Lucero Kelly”, donde, según un comunicado oficial difundido a las familias, se detectaron inscripciones en el baño de varones con amenazas de tiroteos similares a las que circulan en otros colegios del país.

Desde la institución detallaron que el hallazgo se produjo alrededor del mediodía y que, de inmediato, se activó el protocolo correspondiente establecido por el Ministerio de Educación, incluyendo la notificación a autoridades ministeriales y la realización de una denuncia en la Unidad Judicial.


El comunicado también introduce un dato clave: vinculan estas situaciones con desafíos o “challenges” difundidos en redes sociales, que replican hechos ocurridos en otras instituciones. En ese sentido, pidieron a las familias abordar el tema en el ámbito doméstico y reflexionar sobre la gravedad de estos mensajes .

“Cuidarnos es una tarea compartida”, señalaron desde el equipo de gestión, en un mensaje que apunta a bajar la tensión pero también a generar conciencia en la comunidad educativa.


El escenario refuerza la hipótesis que también surgió en La Merced, donde padres y alumnos hablaban de un posible “reto viral” detrás de las amenazas. Sin embargo, el impacto concreto es inmediato: miedo, incertidumbre y familias que optan por no enviar a sus hijos a la escuela.

Con dos instituciones de la ciudad involucradas y casos similares en la región y el país, la situación deja de ser un hecho aislado y se convierte en una señal de alerta que crece y exige respuesta