El presidente del Parlamento iraní advirtió a Estados Unidos este martes que "esto es solo el comienzo" tras los ataques del lunes en el estrecho de Ormuz.

Mohammad Ghalibaf, principal negociador en las conversaciones del mes pasado con Estados Unidos, afirmó que "sabemos perfectamente que la continuación del statu quo es intolerable para Estados Unidos, mientras que nosotros ni siquiera hemos empezado todavía".

Un portacontenedores anclado frente a Irán, en el Golfo. Foto: Reuters

Trump declaró en la noche del lunes en una entrevista con Fox News que Irán sería "borrado de la faz de la Tierra" si el país ataca a los buques estadounidenses durante el "Proyecto Libertad", una campaña norteamericana lanzada el lunes para escoltar fuera del Golfo a cientos de barcos varados allí desde que comenzo la guerra el 28 de febrero y el Estrecho de Ormuz quedó cerrado.

Irán insiste en que controla el estrecho y, según Estados Unidos, Teherán lanzó el lunes misiles y drones contra buques militares y comerciales. Emiratos también denunció que Irán atacó infraestructura petrolífera estratégica, en un día marcado por el caos, ataques y cruce de acusaciones que ponen en fuego la débil tregua

Trump afirmó que Estados Unidos derribó siete lanchas rápidas iraníes, una afirmación que Teherán negó.

Se estima que alrededor de 2000 barcos están atrapados en el estrecho de Ormuz. Estados Unidos afirma que dos pudieron zarpar el lunes.

La naviera danesa Maersk, número dos del transporte marítimo mundial, anunció el martes que uno de sus barcos, el Alliance Fairfax de bandera estadounidense, atravesó el estrecho de Ormuz escoltado por las fuerzas de Washington.

El navío llevaba atascado en el Golfo desde febrero y se le "ofreció la oportunidad" de salir en compañía del ejército estadounidense. "Posteriormente, el buque abandonó el Golfo Pérsico acompañado por medios militares estadounidenses" el 4 de mayo, informó la empresa:

"El tránsito se realizó sin incidentes y todos los miembros de la tripulación están sanos y salvos", añadió.

El lunes, en Emiratos Árabes Unidos (EAU), la instalación petrolera de Fuyaira, una de las pocas accesibles en la región sin pasar por el estrecho, fue atacada por un dron que provocó un incendio. Tres ciudadanos indios resultaron "moderadamente heridos", según las autoridades locales.

Estos ataques, los primeros dirigidos contra instalaciones civiles en un país del Golfo desde la entrada en vigor de un alto el fuego el 8 de abril entre Washington y Teherán, han reavivado los temores de los mercados, donde los precios del petróleo trepan y no logran bajar de un piso de 100 dólares.

Un petrolero de la empresa estatal Adnoc también fue atacado por dos drones iraníes.

Llamado a desescalar

El Reino Unido, Francia, Alemania, la Unión Europea y Arabia Saudita urgieron una desescalada en Oriente Medio.

El primer ministro británico, Keir Starmer, declaró que "la escalada debe cesar", mientras el canciller alemán, Friedrich Merz, escribió en X que "Teherán debe volver a la mesa de negociaciones y dejar de tener a la región y el mundo de rehenes".

Las divergencias siguen siendo importantes entre Washington y Teherán, y los intentos de reactivar las negociaciones han fracasado hasta ahora, a pesar de una primera reunión directa en Islamabad el 11 de abril.

Teherán indicó el domingo que había recibido una respuesta de Washington, que no se ha hecho pública, a su última propuesta de acuerdo.

El ministro estadounidense de Defensa, Pete Hegseth, deberá brindar este martes una nueva conferencia de prensa sobre las operaciones en Oriente Medio.

Con información de AFP, BBC News y RFI