El avión que trajo de regreso a Roma al Papa tras su gira de 18.000 kilómetros por cuatro países africanos arribó al anochecer. El pontífice dio una conferencia de prensa informal a los 70 periodistas que lo acompañaron tres horas antes de aterrizar. Hizo un llamado a Estados Unidos e Irán a retomar las conversaciones de paz y también condenó la pena de muerte. Asimismo, afirmó que los países tienen derecho a controlar sus fronteras, pero no deben tratar a los migrantes "peor que a animales", y lamentó que la enseñanza moral de la Iglesia se reduzca a cuestiones sexuales.
Dijo que la cuestión no era si el régimen de Irán debería cambiar o no. "La cuestión debería ser cómo promover los valores en los que creemos sin la muerte de tantos inocentes", señaló. Además, pidió "una nueva cultura de paz" para reemplazar el recurso a la violencia cada vez que surgen conflictos. "Como pastor no puedo estar a favor de la guerra", dijo a los periodistas. "Me gustaría alentar a todos a encontrar respuestas que provengan de una cultura de paz y no de odio y división".
Afirmó que lleva consigo la foto de un niño musulmán libanés que murió en la guerra de Israel con el grupo armado Hezbollah. El niño fue fotografiado con un cartel de bienvenida al Papa cuando visitó el Líbano el año pasado.
El pontífice respondió que condenaba "todas las acciones que son injustas" e incluyó en ellas la pena de muerte, después de que le preguntaran su opinión sobre las recientes ejecuciones en Irán. "Condeno que se quite la vida a las personas. Condeno la pena de muerte. Creo que la vida humana debe ser respetada y que todas las personas, desde la concepción hasta la muerte natural, deben ser respetadas y protegidas en sus vidas".
Sobre si es necesario un cambio de régimen en Irán, el pontífice norteamericano abogó por "promover un nuevo comportamiento basado en la cultura de la paz", porque "se tiende a resolver todo con la violencia y con la guerra, y lo que hemos visto es que tantos inocentes mueren". Afirmó que, en el mundo actual, la cuestión "es cómo promover los valores en los que creemos sin la muerte de tantos inocentes". Dijo que "la vida debe ser protegida y respetada; por lo que, cuando un régimen o un país toma la decisión de quitar vidas injustamente, es algo que debe ser condenado".
El papa León XIV aborda el vuelo papal que parte de Malabo hacia Roma, el 23 de abril de 2026, al finalizar su visita pastoral de 11 días a África. Foto Reuters
Ante otra pregunta sobre las migraciones, respondió: "El tema es muy complejo. Me pregunto qué hace el Norte del globo para ayudar al Sur y a aquellos países donde hoy no encuentran un futuro. Viven ese sueño de que todos quieren ir al Norte, pero a veces el Norte no tiene respuestas que ofrecer". Criticó que, para muchas personas, África "es considerada un lugar donde pueden ir y llevarse los minerales y sus riquezas en favor de la riqueza de otras naciones" y que, por ello, "quizás a nivel mundial tenemos que trabajar para promover mayor justicia e igualdad en el desarrollo de estos países africanos, para que no haya necesidad de emigrar".
El Papa Prevost dijo también que la Iglesia no apoya la bendición formal de las parejas homosexuales o en situación irregular, pero subrayó que "todas las personas pueden recibir una bendición". Los periodistas le preguntaron por la reciente decisión del cardenal alemán Reinhard Marx, arzobispo de Múnich, de autorizar la bendición de parejas homosexuales en su diócesis. El pontífice destacó que, antes que nada, "cuando la Iglesia habla de moralidad, parece que el único tema es el sexual. En realidad, creo que hay cuestiones más importantes como la justicia, la igualdad, la libertad de hombres y mujeres y la libertad religiosa, que tienen prioridad sobre ese tema tan particular".
Afirmó que "la Santa Sede ya se ha dirigido a los obispos alemanes y ha dejado claro que no está de acuerdo con la bendición formal de parejas homosexuales", más allá de lo que el Papa Francisco dijo específicamente al afirmar que todas las personas reciben bendiciones.
El avión que trajo de regreso a Roma al Papa tras su gira de 18.000 kilómetros por cuatro países africanos arribó al anochecer. Foto EFE
Ante otra pregunta referida a los gobiernos africanos y sus encuentros con líderes autoritarios, afirmó que el Vaticano, al mantener la "neutralidad", puede abordar situaciones concretas para que las vidas de las personas "puedan mejorar". "La presencia de un Papa con cualquier jefe de Estado puede interpretarse de diferentes maneras. Algunos la consideran como algo extraño, como si el Papa y la Iglesia dieran su aprobación a esa forma de vida. No siempre hacemos proclamaciones criticando, juzgando o condenando, pero hay muchísimo trabajo que se realiza entre bambalinas para promover la justicia y las causas humanitarias; para buscar, a veces, situaciones donde pueda haber presos políticos y encontrar la manera de que sean liberados, o ante situaciones de hambre y enfermedad".
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