Toque de queda en las noches, militares en las zonas afectadas y un estricto control del “pico y placa”, la restricción que prohíbe la circulación vehicular según el número de patente, fueron algunas de las decisiones de Alejandro Eder, alcalde de Cali en medio de la tragedia por el terremoto que sacudió a Colombia.

Trabaja desde el cuartel de Bomberos de la Avenida de Las Américas. En el cuarto piso del edificio está el puesto de comando unificado, donde el movimiento es incesante.

Clarín ingresó a la sala de emergencia minutos antes de las 22. Recién había terminado la reunión para saber el estado de situación de la ciudad de casi tres millones de habitantes y en la que aún hay 240 personas desaparecidas.

Su teléfono no para de sonar. Sus asesores le indican que debe grabar un video para informar de una nueva restricción de circulación vehicular para facilitar el paso de los rescatistas. Mientras estudia la elaboración de nuevos decretos por la emergencia, el alcalde de Cali responde a las preguntas de este medio.

Alejandro Eder, alcalde de Cali, en el puesto de comando unificado de bomberos. Foto: Juano Tesone/Enviado especial

-¿Cuál es el estado de situación en Cali después de más de 40 horas del terremoto?

-La situación en Cali es compleja pero está estable. Tuvimos el terremoto el lunes en la mañana. Tenemos un total de 56 estructuras colapsadas, tenemos 240 personas que están reportadas como desaparecidas y que posiblemente están atrapadas en estas estructuras. Sin embargo, de las 56 estructuras, estamos enfocados en ocho. Ahí es donde tenemos la mayor posibilidad de rescate, indicios de que hay vida. Eso es lo que nos permite enfocarnos. Estamos trabajando principalmente con rescatistas colombianos; tenemos 350 rescatistas de la red nacional, más 400 bomberos y rescatistas propios de Cali, o sea, más de 750 personas. Y mañana nos llegan grupos de rescate de Estados Unidos y de Israel. También nos están llegando donaciones de insumos de El Salvador y de la República del Perú. Vamos avanzando. Tenemos hoy una ventana de 24 a 72 horas para seguir salvando vidas, estamos trabajando a toda máquina.

-¿Hubo demoras en la recepción de la ayuda internacional?

-No hubo demoras. Afortunadamente Colombia tiene una red muy robusta de rescate para este tipo de situaciones de desastres naturales o de terremotos. Según el protocolo internacional no se reciben las ayudas internacionales hasta que se tope la capacidad local, porque también hay que mantener una reserva a nivel mundial por si llega a haber otro incidente en algún otro lado. En este momento nosotros seguimos operando, estamos operando muy bien en cuanto a la capacidad local, aunque ya el presidente (Abelardo) De la Espriella decidió aceptar las ofertas de Estados Unidos e Israel.

-¿Sacaron gente con vida el martes?

-Tuvimos cuatro rescates con vida. Esto es una gran noticia, es algo la verdad muy emocionante. Recordemos que hay muchas familias aquí en Cali sufriendo, muchos caleños y caleñas sufriendo, esperando amigos, familiares, vecinos. Entonces cada rescate es un respiro de esperanza. Obviamente, tristemente hay muchas personas que han perdido sus vidas, pero los rescates siguen siendo una posibilidad y siguen siendo una realidad.

-¿Cuáles son los ocho edificios en los que se van a centrar para buscar vida?

-Son seis edificios residenciales, que eran torres de apartamentos que colapsaron; algunas en el sur de la ciudad, en un sector que se llama Capri, el resto están concentrados alrededor de la Comuna 19, que es la zona central de Cali, alrededor de la Clínica Imbanaco, una clínica muy reconocida de la ciudad. Pero también tenemos dos hospitales que están colapsados: uno que es la Clínica de Los Andes y la otra es el HUV que colapsó parcialemente, que es el Hospital Universitario del Valle. En esos dos hospitales también tenemos rescates activos.

Alejandro Eder, alcalde de Cali, en el puesto de comando unificado de bomberos. Foto: Juano Tesone/Enviado especial

-Dictó el toque de queda ¿Hubo problemas desde que lo dictó? ¿La gente lo acató?

-La gente lo acató. Dicté el toque de queda por petición de la misma comunidad. Recordemos que si bien Cali es una ciudad de 3 millones de habitantes y 56 estructuras es relativamente poco, pero tenemos 800 estructuras afectadas por toda la ciudad, estructuras de vivienda, entre apartamentos principalmente, edificios de apartamentos y casas. También hay muchos negocios que están expuestos o lugares de trabajo, entonces lo que la gente pidió es más seguridad. Por eso no solo dictamos el toque de queda, sino que militarizamos la ciudad: tenemos 1000 soldados en la zona de afectación. De las 21 comunas que son como los sectores de la ciudad, el 95% de los daños están concentrados en dos de las comunas: en la Comuna 19 y en la Comuna 17. En esta zona es donde está principalmente la presencia militar.