El asesinato de la ex ministra conservadora británica y actual representante de la ultraderechista Reform UK, Ann Widdecombe, en un acto terrorista ha generado temor en el gobierno por la seguridad de los diputados, de los ex políticos y de las figuras importantes del reino, que pueden encontrarse bajo amenaza.

Han decidido proteger a todos los diputados de Reform y también los ex políticos, más allá del presupuesto que implique, luego que el nuevo premier Andy Burnham asuma el lunes.

La unidad antiterrorista de la policía ha asumido la investigación del asesinato de Ann Widdecombe en un pueblo remoto de Devon. Hay un detenido y si bien se desconocen las motivaciones, la policía cree que puede tener “una instigación de izquierda”. Era ministra de la inmigración en las sombras, con ideas radicales sobre la homosexualidad. Pero el sospechoso detenido es un inglés blanco, de 28 años, cuya madre vive en las cercanías de la ex ministra asesinada.

Widdecombe, ex ministra conservadora y posteriormente portavoz de Reform, fue hallada muerta el jueves en su domicilio de Haytor, en Dartmoor, en Devon, tras haber sufrido heridas graves.

La diputada conservadora Ann Widdecombe apareció muerta en su casa la semana pasada. Foto: EFE

La policía antiterrorista confirmó el martes que ella murió en un "ataque dirigido". Añadió que una de las "líneas de investigación” será si el sospechoso tenía como objetivo a figuras de Reform UK. Desde entonces, el partido Reform UK ha anunciado que proporcionará seguridad las 24 horas del día a todos sus diputados ante la preocupación por su integridad física.

Andy Burnham, el ex alcalde del Gran Manchester, quien se espera que asuma el cargo de primer ministro el próximo lunes, afirmó que la política se había "oscurecido" durante la década que estuvo alejado de Westminster.

Comentó que le había "impactado ver la cantidad de medidas de seguridad que ahora son necesarias". Pero añadió que” es posible que deban reforzarse aún más”.

El asesinato de Widdecombe enciende las alarmas

El asesinato de Widdecombe ha reavivado el debate sobre la seguridad de los políticos.

Un hombre británico blanco de 28 años, natural de Rotherham (Yorkshire del Sur), fue detenido el sábado bajo sospecha de asesinato y posteriormente arrestado de nuevo el lunes, bajo la sospecha de haber cometido, preparado o instigado actos terroristas.

El líder de derecha Nigel Farage cuenta con custodia privada. Foto: REUTERS

Al preguntársele por qué consideraba que la política de primera línea se había vuelto tan peligrosa, Burnham declaró: "Es fácil culpar a las redes sociales. Pero da la impresión de que influyen a la hora de generar esa toxicidad que rodea al debate político"Es evidente que lo que le ocurrió a Ann es espantoso”.

"Conocí a Ann durante muchos años en la Cámara; nos llevábamos bien, al igual que todos, pero da la sensación de que algo ha cambiado", aclaró el futuro premier laborista.

Las acusaciones del partido Reform

Anteriormente, el martes, Robert Jenrick, del partido Reform, acusó al gobierno de "incumplimiento del deber" en relación con la seguridad de Nigel Farage-financiada por los contribuyentes- alegando que dicha protección había sido "reducida" previamente. Jenrick afirmó que no se había ofrecido al líder de su partido la seguridad necesaria, después de que trascendiera que Reform había rechazado una oferta de seguridad, financiada por el gobierno el año pasado.

El Ministerio del Interior calificó los comentarios de Jenrick de "categóricamente falsos". Un portavoz añadió que los ministros no participaban en la decisión sobre la seguridad de los diputados.

Andy Burnham asumirá como primer ministro británico la semana próxima, tras la renuncia de Keir Starmer. Foto: EFE

Antes de entrar en el Parlamento tras las elecciones generales de 2024, cualquier medida de seguridad financiada por el Estado para Farage habría corrido a cargo del Comité Ejecutivo para la Protección de la Familia Real y Personalidades (Ravec, por sus siglas en inglés), un equipo de funcionarios de diversas áreas del gobierno, que evalúa el riesgo que corren. Una vez que asumió su escaño como diputado, la responsabilidad pasó al Departamento de Seguridad Parlamentaria.

Fuentes de Reform señalan que, en julio de 2024, las autoridades parlamentarias ofrecieron a Farage un paquete de seguridad reforzado, consistente en dos equipos rotativos de ocho agentes de seguridad.

Indican que, en septiembre de 2025, las autoridades parlamentarias revisaron el nivel de amenaza para el líder de Reform. Ofrecieron un paquete de seguridad reducido que incluía un vehículo, un conductor y un agente de protección cercana.

Reform rechazó esta oferta de apoyo financiado por el Estado y optó por financiar de forma privada la seguridad de Farage. Hoy todos los diputados de Reform y los ex legisladores tienen seguridad privada las 24 horas. La segunda oferta del Parlamento a Farage seguía siendo mucho más amplia que el apoyo ofrecido a la mayoría de los diputados.

Las autoridades de la Cámara de los Comunes no confirmaron ni desmintieron si la seguridad de Farage había sido reducida. Pero afirmaron que la seguridad es "fundamental para nuestra democracia" y que "a todos los diputados se les ofrecen medidas adecuadas".

Un portavoz añadió: "Cualquier evaluación de las medidas o recomendaciones de seguridad para un diputado concreto se somete a un riguroso análisis de riesgos, realizado por profesionales de la seguridad y con aportaciones de la policía y diversos organismos profesionales”.

"Naturalmente, estas medidas se revisan de forma continua", remarcó. Farage no ocupa actualmente un escaño en el Parlamento tras haber dimitido y provocado una elección parcial a principios de este mes. Esto significa que cualquier medida de seguridad financiada por el Estado correría a cargo de Ravec, y no del Parlamento.

El presupuesto de seguridad

La seguridad de los políticos ha sido un tema destacado en los últimos años, a raíz de los asesinatos del diputado conservador Sir David Amess en 2021 y de la diputada laborista Jo Cox en 2016.

En mayo de 2024, el gobierno conservador anunció un paquete de 31 millones de libras esterlinas para reforzar la seguridad de los diputados.

Una revisión realizada en 2022, tras el asesinato del conservador Sir David, también condujo a que se ofreciera a los diputados asesoramiento de seguridad personalizado ,según sus circunstancias individuales, en lugar de aplicar un conjunto estandarizado de medidas.

Polémica por la seguridad en el Parlamento

El presidente de la Cámara de los Comunes, Sir Lindsay Hoyle, ha insistido en que todos los diputados que plantean preocupaciones de seguridad reciben el mismo trato, subrayando que "no hay diferencias entre los miembros".

Afirmó que, siempre que se le comunican inquietudes, los diputados pueden tener la certeza de que estas "se trasladan al personal de seguridad para que se ocupe de ellas".

Sus comentarios se producen tras las críticas del partido Reform UK, cuyo portavoz de Interior, Zia Yusuf, alegó que los diputados de su formación no estaban recibiendo protección.

El domingo, Yusuf escribió en las redes sociales que "ni al gobierno, ni al presidente de la Cámara, ni a la policía les importa en absoluto la seguridad de los diputados de Reform". Aseguró que varios de ellos habían solicitado ayuda sin obtener respuesta.

Hoyle pareció rechazar esta afirmación el lunes al dirigirse a los diputados: "Para mí, todos los miembros del Parlamento son iguales en cuanto a seguridad. No hay diferencias entre ellos, quiero asegurarles esto".

La seguridad de los políticos ha vuelto a cobrar protagonismo tras el asesinato de Widdecombe.

Un portavoz de Sir Keir Starmer declaró que ningún político debería ser objeto de ataques ni sufrir abusos, independientemente de sus opiniones, y que los representantes públicos deben poder desempeñar su labor esencial con seguridad y sin intimidaciones.

Los asesinatos de dos diputados en sus respectivas circunscripciones -la laborista Jo Cox en 2016 y el conservador David Amess en 2021- han llevado a una ampliación significativa de las medidas de seguridad para los parlamentarios.Tanto Jo Cox como David Amess fueron asesinados mientras ejercían como diputados.

Diputados asesinados

En junio se cumplieron diez años del asesinato de la diputada laborista Jo Cox. Su hermana, la también diputada Kim Leadbeater, instó a los políticos a "rechazar la retórica divisiva y el lenguaje peligroso" que han proliferado desde la muerte de su hermana.

En los últimos años, numerosas personas han sido procesadas e incluso encarceladas por amenazar a diputados de todo el espectro político, según datos del Institute for Government (IfG).

Entre estas amenazas figuran advertencias de muerte y amenazas de violación enviadas a través de redes sociales y correo electrónico. Incluso se han detectado planes para cometer asesinatos.

Un informe de la Conferencia del Presidente de la Cámara (Speaker's Conference) de 2025 sobre la seguridad de candidatos, diputados y elecciones reveló que el 96% de los 224 diputados encuestados había sufrido algún tipo de abuso desde su elección, siendo los insultos y el lenguaje ofensivo las formas más frecuentes.

Asimismo, el estudio indicó que el 27% de los diputados había recibido amenazas de muerte y el 37% había sufrido amenazas de sufrir daños físicos.

Durante su intervención en la Cámara de los Comunes el lunes, la veterana diputada Diane Abbott afirmó que, en cierto momento, llegó a recibir "tantas amenazas, abusos y advertencias de violencia como todas las demás diputadas juntas". Basándose en su experiencia de casi 40 años como diputada -y como la primera mujer negra elegida para la Cámara de los Comunes-, Abbott señaló que el problema ha empeorado "muchísimo" y sugirió que ello guarda relación con el aumento de los abusos en línea.

Datos recopilados por la Conferencia del Presidente de la Cámara (Speaker's Conference) revelaron que las diputadas y los diputados pertenecientes a minorías tienen más probabilidades de ser objeto de ataques.

Entre los diputados negros, asiáticos y de minorías étnicas, el 56% declaró sentirse inseguro durante el periodo electoral de 2024. Una cifra superior a la proporción general observada entre los diputados nuevos y los que renovaban su escaño, de los cuales solo el 25% y el 42%, respectivamente, se sintieron inseguros.

Por otro lado, el 26 % de las mujeres informó haber sufrido acoso sexual, y el 14% experimentó amenazas de violencia sexual.