Luego de una larga espera, la icónica banda española Mocedades vuelve con sus boleros inolvidables a la Argentina como parte de los festejos de sus 60 años de historia con la gira “Si Tú Me Dices Ven Tour 2026”.

El concierto será el 12 de Mayo en el teatro Coliseo, y los acompañaran Rafael Basurto, último vocalista del Trio Los Panchos, y Alex Fernández, hijo de Alejandro Fernández, y uno de los máximos exponentes de la música romántica mexicana, transformado la velada en un seleccionado de la música romántica en castellano.

Luego de dos décadas de espera, Izaskun Uranga (fundadora), Idoia Uranga, José Miguel González, Rosa Rodríguez, José María Santamaria y Tony Menguiano regresan a las tierra de Sandro y Gardel para interpretar seis décadas de himnos al amor, divididos en más de 20 discos con clásicos como Eres tú, Tómame o déjame o Tu ejemplo, entre otros.

Cuando en 1969 Mocedades sacaba su disco debut, el hombre pisaba la Luna por primera vez y el movimiento hippie en los Estados Unidos redefinía el concepto de libertad con su festival de Woodstock.

Desde esos días del Mayo Francés hasta estos de retos virales y visualizaciones, el mundo cambió tantas veces como rotaciones dio sobre su eje. Y en todo este Cambalache en términos discepolianos que abarcan dos siglos distintos, hay algo que nunca cambió: cantarle al amor como hecho sublime y si es acompañado del talento del grupo multivocal oriundo de Bilbao Mocedades, mucho mejor.

Eres tú

“El secreto para estar tantos años vigentes es precisamente no estar de moda, porque las modas son efímeras e igual que vienen, se van. La clave es ser fieles a lo que originalmente fue el sello del grupo: la polifonía vocal y multivocal y la verdad que estamos muy orgullosos de que el público nos siga reconociendo 60 años después”. El dueño de la definición es José Miguel González, quien hace más de una década abandonó su lugar de manager para ser una de las principales voces de Mocedades, y en charla exclusiva con Clarín, habla sobre la impaciencia de reencontrarse con un público “lleno de arte y nostalgia”, como el argentino.

Mocedades ha girado y grabado por todo el mundo. Últimamente, con los argentinos Alejandro Lerner y Luciano Pereyra.

-Después de muchos años, inclusive una visita frustrada en 2022, vuelve Mocedades a la Argentina, ¿cómo lo viven?

-En primer lugar decirte que estamos muy emocionados de regresar a Argentina y además de hacerlo de manera bien hecha. Estamos muy felices, porque para nosotros es una cuestión ya sentimental el regresar a la Argentina más que empresarial. Nosotros queríamos regresar a la Argentina como parte de la trayectoria de 60 años del grupo y sobre todo de un país que está lleno de nostalgia.

No por los tangos, sino por tantos y tantos paisanos que fueron ahí, que hicieron sus sueños realidad y que hoy día están deseando reencontrarse con nosotros en nuestros conciertos o hijos o nietos de aquellos paisanos que un día tuvieron que partir entonces eso unido a que es un país musicalmente excepcional, pues hace que estemos felices de regresar.

-¿Cómo fue tu llegada a Mocedades? ¿Pensaste que iban a estar más de 60 años haciendo música?

-Yo siempre me he dedicado a la música. Siempre he cantado, siempre he estado en el mundo musical, pero en Mocedades comencé de manager. Estuve un tiempo así y después por un motivo de una baja de un componente, pues me dijeron: “Entras tú de manera temporal y vemos qué pasa, a ver si se recupera tal”, y al final eso circunstancial se ha convertido en más de una década en el grupo, siete discos grabados y recorridos prácticamente todos los países donde Mocedades se hace escuchar.

-¿Cómo hacen para, después de 60 años, seguir sintiendo ese cosquilleo antes de cada show y no se transforme en otro día más en la oficina?

-Creo que el día que no se sienta más el cosquilleo es mejor dedicarse a otra cosa. Porque verdaderamente esta profesión te da la posibilidad de emocionarte, de hacer lo que te gusta, de disfrutarlo, de que te aplaudan y que encima te paguen. No todo el mundo tiene esas posibilidades en su trabajo. Emocionarnos es una constante, porque no es igual el público argentino que el mexicano, igual que no es el chileno, igual que no es el de España.

Entonces, para nosotros regresar a la Argentina va a ser un concierto que ya estamos preparando con muchísimo mimo para que la gente no quede sin disfrutar de ninguno de los grandes éxitos. Y para celebrar también a amigos que a lo largo del tiempo han estado presentes en nuestras vidas y han grabado con nosotros, como es el caso de Luciano Pereyra, que grabamos con él hace poquito y ha salido un dueto maravilloso, o como Alejandro Lerner, o como tantos y tantos hermanos y amigos de nuestra querida Argentina.

José Miguel González fue durante una década manager de Mocedades. Y hoy es una de las voces del grupo.

Romanticismo por tres

-Además, va a estar el ultimo cantante del Trio Los Panchos y Alex Fernández. Será como una especie de seleccionado de la música romántica en castellano...

-Va a ser un concierto muy emotivo, porque va a estar la última voz de Los Panchos, que es el maestro Rafael Basurto. Y va a estar nuestro ahijado, Álex Fernández, que representa una de las dinastías y de las sagas de cantantes de música mexicana más importantes de la historia. Su papá, Alejandro Fernández, y su abuelo, Vicente Fernández, y Álex, que ya está caminando por sí solo y que está ahora mismo en mucha vorágine musical y con muchísimo éxito en ambos lados del océano.

-¿Hay un secreto para estar tan vigentes en un mundo que cambio tanto desde la década del '60 hasta hoy?

El secreto es no estar de moda, porque las modas son efímeras e igual que vienen, se van. El secreto está exclusivamente en ser fieles a lo que originalmente fue el triunfo del grupo, a ese sello de la polifonía vocal, que nosotros nos distinguimos precisamente por ese sello vocal y multivocal, y la verdad que estamos muy orgullosos de que el público nos siga reconociendo 60 años después.

Después, hemos hecho diferentes incursiones para actualizar la música, para conservarla y para rejuvenecerla. Y nos hemos juntado con David Bisbal, con Morat, con Luciano Pereyra, con Ana Torroja, con Carlos Baute, Il Divo, bueno, con muchísimos cantantes de otra generación, para que precisamente las generaciones actuales conozcan nuestra música.

Mocedades reivindica el valor de la palabra en la canción.

-Después de muchos años donde parecía que la Inteligencia artificial y el autotune venían a robarse la escena, se comenzó, por lo menos en la Argentina, a ser valorados artistas con capacidad vocal elevada. No sólo buenos interpretes, sino buenos cantantes. ¿Usted lo ve así?

-Completamente. Nosotros somos artistas de verdad, no usamos ningún tipo de maquillaje, porque después las cosas hay que defenderlas en directo y hay que saber lo mismo cantar con un piano, solo, con una orquesta sinfónica, con tu banda, con una guitarra, porque ahí es donde se demuestra la clase y la capacidad y la categoría de un artista. Estoy absolutamente de acuerdo contigo en que Argentina es uno de los países en que ha vuelto a poner el valor la música auténtica y la música con verdadero fundamento. Y eso es algo que pasa en la vida y que ha pasado a lo largo de la historia. Todo es cíclico.

Hemos tenido una época donde parecía que la música basura, con todo respeto, era lo que iba a prevalecer, y poco a poco estamos regresando otra vez a valorar unas buenas letras, unas buenas melodías y canciones que de verdad transmitan un mensaje más allá de las absurdeces que nos ha traído en otras épocas el reggaetón y muchas letras absolutamente deleznables.

Los argentinos admirados

José Miguel González, de Mocedades, habla de su admiración por los artistas argentinos.

-¿Qué artistas argentinos están entre los más admirados por ustedes?

-Somos admiradores de muchísimos artistas argentinos. Si algo tiene la Argentina es precisamente arte puro en sus venas. Desde el señor Atahualpa Yupanqui, del cual en los comienzos del grupo, hace muchísimos años, hemos grabamos canciones. Alberto Cortés, otro grande, que era un gran amigo nuestro. ¿Quién no conoce canciones de Alberto Cortés? Pero me puedo ir a Cacho Castaña, al Negro Lavié, a Valeria Lynch, o yo que soy un gran admirador de Abel Pintos. Lerner, Luciano Pereyra. Es decir, es muy pobre mi conocimiento para poder significar con admiración todo el arte que tiene la Argentina. O sea, no pararía de decirte nombres.

-¿Cómo es hablar de romanticismo en pleno siglo 21?

-Nunca va a cambiar el decirle a una persona te amo o el decir a alguien te quiero, y eso se puede hacer con un estilo de música o con otro, pero la mejor forma de comunicarnos con los sentimientos tiene que ser a través de las palabras más hermosas que tengan nuestro vocabulario y a través de las mejores músicas que tengan nuestros compositores y nuestros músicos.

Concibo que el buen gusto no entiende de generaciones. Y cuando una canción es buena, es buena hace 50 años y hoy. Y cuando una canción es mala hoy, será igual de mala dentro de 100 años.